Antes de conocer acerca de esta rama de la psicología, conviene conocer que son las neurociencias, pues la neuropsicología es justamente eso, una ciencia abocada al sistema nervioso

Las neurociencias, como su nombre lo indica, son una disciplina que incluye a muchas ciencias, las cuales se encargan de estudiar el sistema nervioso desde distintos puntos de vista, contribuyendo así a un mejor entendimiento y comprensión del mismo: hablamos de la neurología, psicología, biología, química, farmacología, genética, entre otras.

¿Qué es la neuropsicología?

Una vez entendido lo anterior, ahora si conviene preguntarnos, ¿qué es entonces la neuropsicología? Es una neurociencia que tiene por objetivo principal el estudio del cerebro y la relación que hay entre este órgano y la conducta de las personas. Le interesa estudiar tanto a gente sana, como a aquellos que han sufrido algún daño cerebral.

Características principales

Estos son los aspectos que caracterizan a la neuropsicología.

1. Carácter neurocientífico

Como ya se mencionó, es una neurociencia comportamental que se apoya del método científico natural para poder estudiar al cerebro, se auxilia del procedimiento hipotético-deductivo (elabora una hipótesis, y después la deshecha o corrobora, esto dependiendo de los resultados que existan después de la experimentación) y en ocasiones del analítico-inductivo (lleva a cabo experimentos, de modo que pueda poner a prueba la relación funcional entre distintas variables controladas).

2. Estudio de las funciones mentales superiores

Se interesa por estudiar las bases neurales de cualquier ser humano, y como estas se correlacionan con diversos procesos mentales tales como: pensamiento, funciones ejecutivas, lenguaje, memoria, motricidad, percepción, etc.

3. Tiene un gran interés por la corteza cerebral asociativa

A la neuropsicología le importa mucho esta corteza por dos razones en específico. La primera es porque esta área del cerebro tiene como responsabilidad principal todos los procesos cognoscitivos superiores. Y la segunda, por el hecho de que desafortunadamente es de las partes que más tiende a verse afectada cuando hay alguna enfermedad o trastorno; resultando esto entonces en muy diversos daños a las funciones mentales ya antes mencionadas.

Aunque no es la única zona que puede derivar en ello, afectaciones al cuerpo calloso, ganglios basales, hipocampo, amígdala, tálamo y cerebelo también desencadenan en el deterioro de lo cognitivo y emocional.

4. Hace un estudio de los efectos adversos que surgen a raíz de lesiones cerebrales

Hay que dejar en claro lo siguiente: no es lo mismo la neuropsicología y la neuropsicología clínica. La primera se aboca a estudiar la relación cerebro-conducta en sujetos sanos, y hasta cierto punto se le puede entender y ver como neurociencia cognitiva. Y la segunda trata solamente a aquellas personas que adquieren algún daño en su sistema nervioso y trastornos que derivan de ello: afasias, amnesias, apraxias, agnosias, etc.

5. Se centra única y exclusivamente en el ser humano

Así como existe la neuropsicología “humana”, por así decirlo, también existe la neuropsicología que tiene interés por la relación cerebro-comportamiento de otras especies de mamíferos, cada una tiene su propio campo, su propia especificidad.

Cabe destacar que hay diferencias notables entre ambas, una de ellas es el hecho de que los procesos cognoscitivos de los humanos son muy diferentes a nivel cualitativo y cuantitativo a los de los animales; por ejemplo, la proporción y extensión en la neocorteza de algún animal difiere en gran medida de la del hombre.

El conocimiento que pueda adquirirse de ambas especies también va en diferente sentido, no es posible por ejemplo inducir lesiones experimentales del sistema nervioso en las personas (solo en casos extraños en los que haya una neurocirugía terapéutica). Es por ello que la investigación psicofisiológica con animales ha sido valiosa para entender en de cierto modo algunos procesos básicos de los seres humanos, pero de ninguna manera es lo mismo, no se pueden establecer generalizaciones totales entre lo que sucede con ellos y nosotros, por lo mismo que se mencionó anteriormente, hay diferencias notables entre un sistema nervioso y otro.

6. Interdisciplinario

La neuropsicología nace como un ente autónomo gracias a las aportaciones y el trabajo de muchas otras disciplinas tales como la neurología, biología, neurofisiología, neuroquímica, psicología experimental, farmacología, psicología cognitiva, entre otras. 

Este carácter interdisciplinar va también en el sentido de que los neuropsicólogos clínicos trabajan de la mano con otros profesionales de la salud en pro de la evaluación y tratamiento del daño cerebral: neurólogos, neurocirujanos, fisioterapeutas, terapeutas del lenguaje, terapeutas ocupacionales, psicólogos clínicos, etc.

Referencias bibliográficas:

  • Antonio, P. P. (2010). Introducción a la neuropsicología. Madrid: McGraw-Hill.