Félix Guattari fue un célebre psicoanalista y filósofo francés, nacido durante el año 1930 en Oise, Francia.

Juntamente con Gilles Deleuze, formó uno de los dúos más célebres de la filosofía, escribiendo grandes obras conocidas internacionalmente como por ejemplo: El Anti-Edipo o Mil Mesetas. Durante toda su vida, Guattari se consideró abiertamente de izquierdas, y mostró su apoyo hacia los palestinos que intentaban recuperar su territorio o hacia el proceso de redemocratización de Brasil.

Frases y reflexiones de Félix Guattari

Félix Guattari

Sin duda, Guattari fue un filósofo tremendamente comprometido en la lucha por el bienestar social, y quizás uno de los mejores psicoanalistas de su época.

¿Te gustaría conocer algunas de sus citas más famosas? En el texto que encontrarás a continuación podrás disfrutar de las mejores frases y reflexiones de Félix Guattari.

1. En todas partes y en todas las épocas, el arte y la religión han sido el refugio de las cartografías existenciales basadas en una asunción de ciertas rupturas de sentido existencializantes.

El arte y la religión siempre han conformado dos grandes vías de escape para los hombres y sus dudas existenciales.

2. No sólo no se constata relación de causa a efecto entre el crecimiento de los recursos técnico-científicos y el desarrollo de los progresos sociales y culturales, sino que parece evidente que asistimos a una degradación irreversible de los operadores tradicionales de regulación social.

Las nuevas tecnologías influyen en gran medida y directamente en nuestras relaciones socioculturales.

3. Esos segmentos catalíticos existenciales pueden continuar siendo portadores de denotación y de significación. De ahí la ambigüedad, por ejemplo, de un texto poético que puede transmitir un mensaje y a la vez denotar un referente sin dejar de funcionar esencialmente sobre redundancias de expresión y de contenido.

El arte de la poesía puede ser un medio de comunicación muy poderoso, con él podemos expresarnos muy libremente.

4. Lo que se podría decir, usando el lenguaje de la informática, es que, evidentemente, un individuo siempre existe, pero sólo en tanto terminal; esa terminal individual se encuentra en la posición de consumidor de subjetividad. Consume sistemas de representación, de sensibilidad, etc. , que no tienen nada que ver con categorías naturales universales.

Gracias a los ordenadores y las nuevas tecnologías, podemos desarrollarnos en la sociedad de una forma que antes no era posible. Los medios de comunicación actuales son muy diferentes a los que existían antaño.

5. Los psicoanalistas de hoy en día, más aún que los de ayer, se escudan en lo que podríamos llamar una estructuralización de los complejos inconscientes. En su teorización, eso conduce a una esterilidad y a un dogmatismo insoportable y, en su práctica, eso desemboca en un empobrecimiento de sus intervenciones, en estereotipos que los hacen impermeables a la alteridad singular de sus pacientes.

Una profunda crítica hacia los psicoanalistas de su propia época, Guattari sin duda destacó notablemente entre todos ellos.

6. La ecología social deberá trabajar en la reconstrucción de las relaciones humanas a todos los niveles del socius. Jamás deberá perder de vista que el poder capitalista se ha deslocalizado, desterritorializado, a la vez en extensión, al extender su empresa al conjunto de la vida social, económica y cultural del planeta, y en intención, al infiltrarse en el seno de los estratos subjetivos más inconscientes.

El capitalismo nos afecta de forma directa en todos los aspectos de nuestra vida, muchas de estas afecciones no las llegamos siquiera a percibir.

7. Una misma intención ético-política atraviesa los problemas del racismo, del falocentrismo, de los desastres legados por un urbanismo pretendidamente moderno, de una creación artística liberada del sistema del mercado, de una pedagogía capaz de inventar sus mediadores sociales, etc. Esta problemática es, a fin de cuentas, la de la producción de existencia humana en los nuevos contextos históricos.

Conforme la sociedad avanza hacia el futuro, sus valores éticos y morales cambian con ella.

8. Propiamente, la cultura de masas produce individuos: individuos normalizados, articulados unos con otros según sistemas jerárquicos, sistemas de valores, sistemas de sumisión; no se trata de sistemas de sumisión visibles y explícitos, como en la etología animal, o como en las sociedades arcaicas o precapitalistas, sino de sistemas de sumisión mucho más disimulados.

La sociedad introduce en nuestra forma de pensar unas determinadas conductas, estas conductas dirigirán nuestros esfuerzos en la vida hacia un determinado fin. En cierta forma estamos controlados por la sociedad en la que vivimos.

9. Nuestra crítica del psicoanálisis, a partir de la creación estética y de implicaciones éticas, no presupone sin embargo una "rehabilitación" del análisis fenomenológico que, en nuestra perspectiva, se encuentra mutilado por un "reduccionismo" sistemático que lo conduce a limitar sus objetos a una pura transparencia intencional.

Guattari ayudó a mejorar con sus trabajos el psicoanálisis que existía hasta la fecha, creando unas nuevas bases para los próximos psicoanalistas.

10. De la misma manera que en otras épocas el teatro griego, el amor cortés o las novelas de caballerías se impusieron como modelo, o más bien como módulo de subjetivación, hoy el freudismo sigue habitando nuestras formas de sostener la existencia de la sexualidad, de la infancia, de la neurosis…

La influencia que Freud ejerció fue sin duda importantísima en su época, siendo incluso a día de hoy relevante en las formas de pensar de muchas personas.

11. Es siempre necesario para el intelectual estar seguro de sí mismo, ser singular, ser valiente, y para continuar trabajando, resistir a la fascinación de la academia, de los medios y de otras instituciones por el estilo.

Como personas debemos ser valientes y creer en nuestras propias cualidades, de esta forma seremos mucho más efectivos en nuestros oficios.

12. El sujeto no es evidente; no basta pensar para ser, como lo proclamaba Descartes.

En esta cita Guattari nos habla sobre la famosa frase de René Descartes, “pienso, luego existo”.

13. Sucede como si un súper-ego cientificista exigiera ratificar las entidades psíquicas e impusiera aprehenderlas solamente a través de coordenadas extrínsecas. En tales condiciones, no debe sorprendernos que las ciencias humanas y las ciencias sociales se hayan condenado ellas mismas a no alcanzar las dimensiones intrínsecamente evolutivas, creadoras y autoposicionantes de los procesos de subjetivación.

Las ciencias muchas veces se ponen a sí mismas ciertos límites, estos límites pueden llegar a estancar su evolución con el tiempo.

14. Tengo la convicción de que la cuestión de la enunciación subjetiva se planteará cada vez más a medida que se desarrollen las máquinas productoras de signos, de imágenes, de sintaxis, de inteligencia artificial...Eso significa una recomposición de las prácticas sociales e individuales que yo ordeno según tres rúbricas complementarias: la ecología social, la ecología mental y la ecología medioambiental, y bajo la égida ético-estética de una ecosofía.

Guattari pensaba que las nuevas tecnologías cambiarían nuestras formas de comunicación, y con ellas también cambiarían nuestras relaciones sociales.

15. La rutina de la vida diaria y la banalidad del mundo tal como nos lo presentan los medios de comunicación, nos rodean de una atmósfera reconfortante en la que todo deja de tener verdadera importancia. Nos tapamos los ojos; nos obligamos a no pensar en el paso de nuestros tiempos, que velozmente deja atrás nuestro pasado conocido, que borra formas de ser y de vivir que aún están frescas en nuestra mente y empasta nuestro futuro en un horizonte opaco cargado de densas nubes y miasmas.

Debemos vivir el presente y hacer en nuestra vida todo lo que deseemos, no debemos dejarnos llevar por los medios de comunicación o los intereses de terceras personas.

16. La historia no garantiza el tránsito irreversible por las fronteras progresivas. Sólo las prácticas humanas como el voluntarismo colectivo, pueden protegernos de caer en aún peores barbaridades. En este sentido, sería completamente ilusorio ponernos en manos de los imperativos formales para la defensa de los "derechos del hombre" o de los "derechos de las gentes". Los derechos no los garantiza una autoridad divina, dependen de la vitalidad de las instituciones y formaciones de poder que alimentan su existencia.

Las leyes y el gobierno deben asegurar los derechos de sus ciudadanos, adaptándose con el paso del tiempo a las necesidades del momento.

17. En todas las sociedades, la sexualidad es normalizada. Eso no es ninguna novedad. Lo que interesa es la manera en la que es utilizada, incorporada, en la constitución de la fuerza colectiva de trabajo, en la producción de consumidores, en el conjunto de los sistemas de producción inherentes al capitalismo. Antes, la sexualidad era reservada al dominio privado, a las iniciativas individuales, a los clanes y a las familias. Ahora, la máquina de desear es una máquina de trabajar. En ese nivel los flujos de deseo encuentran reservas con capacidad de expresar rebeldía. Y el sistema actúa sobre éste de manera preventiva, como una compañía de seguros.

En la sociedad actual la sexualidad está completamente aceptada, el sistema capitalista se aprovecha de este hecho sacando tajada de ello.

18. La solidaridad internacional ya sólo es asumida por asociaciones humanitarias, cuando hubo un tiempo en el que concernía en primer lugar a los sindicatos y a los partidos de izquierda. Por su parte, el discurso marxista se ha devaluado (no el texto de Marx, que conserva un gran valor). Corresponde a los protagonistas de la liberación social volver a forjar referencias teóricas que iluminen una posible vía de salida a la historia, más llena de pesadillas que nunca, que atravesamos actualmente. Pues no sólo desaparecen las especies, sino también las palabras, las frases, los gestos de la solidaridad humana. Se utilizan todos los medios para aplastar bajo una capa de silencio las luchas de emancipación de las mujeres y de los nuevos proletarios que constituyen los parados, los emarginatti, los inmigrantes…

En la actualidad la solidaridad brilla por su ausencia, al capitalismo no le interesa nada que no produzca más capitalismo.

19. Al mismo tiempo, la ciencia y la tecnología han evolucionado a una extrema velocidad, facilitando al hombre los medios para resolver prácticamente todos sus problemas materiales. Pero la humanidad no ha sacado partido de estos medios, y sigue perpleja, impotente ante los retos a los que se enfrenta. Contribuye pasivamente a la contaminación del agua y del aire, a la destrucción de los bosques, al cambio climático, a la desaparición de una gran cantidad de especies, al empobrecimiento del capital genético de la biosfera, a la destrucción de los paisajes naturales, a la asfixia en que viven sus ciudades y al progresivo abandono de los valores culturales y de las referencias morales acerca de la solidaridad y la fraternidad... La humanidad parece haber perdido la cabeza o, más específicamente, la cabeza ya no trabaja en sintonía con el cuerpo.

Todos debemos contribuir con nuestro granito de arena en la conservación del medio natural.

20. Ni el individuo ni el grupo pueden evitar un salto existencial al caos. Esto es lo que hacemos cada noche al vagar al mundo de los sueños. La pregunta fundamental es saber qué ganamos con este salto: ¿Un sentimiento de desastre o el descubrimiento de nuevos contornos de lo posible? ¿Quién controla el caos capitalista actual? ¡El mercado de valores, las multinacionales y, en menor grado, los poderes del Estado! ¡En su mayor parte, organizaciones descerebradas! La existencia de un mercado mundial es sin duda indispensable para la estructuración de las relaciones económicas internacionales. Pero no podemos esperar que este mercado milagrosamente regule el intercambio entre seres humanos en este planeta.

Es muy probable que el sistema capitalista internacional en el futuro llegue al colapso, ¿Hemos alcanzado ya el punto de no retorno?

21. Chernobil y el sida nos han revelado brutalmente los límites de los poderes técnico-científicos de la humanidad y las "sorpresas" que puede reservamos la "naturaleza". Sin duda alguna, se impone una responsabilidad y una gestión más colectiva para orientar las ciencias y las técnicas hacia finalidades más humanas. No podemos abandonarnos ciegamente a los tecnócratas de los aparatos de Estado para controlar las evoluciones y conjurar los peligros en esos dominios, regidos, en lo esencial, por los principios de la economía del beneficio.

Durante toda la historia el ser humano no ha dejado de superar todas aquellas nuevas dificultades que se le han presentado, en la actualidad sucede lo mismo con el famoso coronavirus. Debemos ser positivos y saber esperar lo mejor.

22. Una condición fundamental para conseguir fomentar con éxito una nueva conciencia planetaria se apoyaría, por tanto, en nuestra capacidad colectiva para la creación de sistemas de valores que se escapen de la laminación moral, psicológica y social de la valorización capitalista, que sólo está enfocada al beneficio económico. La alegría de vivir, la solidaridad y la compasión hacia otros son sentimientos que están al borde de la extinción y deben ser protegidos, reavivados e impulsados en nuevas direcciones.

El ser humano alcanzará su etapa más productiva cuando actuemos como una sola especie, debemos entendernos entre nosotros y actuar en beneficio de todos.

23. Las fuerzas productivas, debido al desarrollo continuo del trabajo maquínico, desmultiplicado por la revolución informática, van a liberar una cantidad cada vez mayor del tiempo de actividad humana potencial. Pero, ¿Con qué fin? ¿El del paro, la marginalidad opresiva, la soledad, la ociosidad, la angustia, la neurosis, o bien el de la cultura, la creación, la investigación, la reinvención del entorno, el enriquecimiento de los modos de vida y de sensibilidad?

¿Creéis que la automatización en la industria es positiva para el mercado laboral? Ciertas personas incluidas este filósofo no parecen tenerlo claro.

24. El capitalismo post-industrial que, por mi parte, prefiero calificar de Capitalismo Mundial Integrado (CMI), tiende cada vez más a descentrar sus núcleos de poder de las estructuras de producción de bienes y de servicios hacia las estructuras productoras de signos, de sintaxis y de subjetividad, especialmente a través del control que ejerce sobre los medios de comunicación, la publicidad, los sondeos, etcétera.

El control de los medios de comunicación, es actualmente uno de los negocios más rentables que existe.

25. La subjetividad es producida por agenciamientos de enunciación. Los procesos de subjetivación o de semiotización no están centrados en agentes individuales (en el funcionamiento de instancias intrapsíquicas, egoicas, microsociales), ni en agentes grupales. Esos procesos son doblemente descentrados. Implican el funcionamiento de máquinas de expresión que pueden ser tanto de naturaleza extrapersonal, extra-individual (sistemas maquínicos, económicos, sociales, tecnológicos, icónicos, ecológicos, etológicos, de medios de comunicación de masas, esto es, sistemas que ya no son inmediatamente antropológicos), como de naturaleza infrahumana, infrapsíquica, infrapersonal (sistemas de percepción, de sensibilidad, de afecto, de deseo, de representación, de imagen y de valor, modos de memorización y de producción de ideas, sistemas de inhibición y de automatismos, sistemas corporales, orgánicos, biológicos, fisiológicos, etc.).

Como buen filósofo Guattari se interesó por todo aquello que rodea al ser humano y a sus interacciones. Cómo nos comunicamos entre nosotros determina en gran medida nuestro propio devenir.

26. Las sociedades capitalísticas expresión bajo la que yo incluyo, junto a las potencias del Oeste y del Japón, los llamados países del socialismo real y las Nuevas Potencias Industriales del Tercer Mundo, fabrican desde ahora, para ponerlos a su servicio, tres tipos de subjetividad: una subjetividad serial que corresponde a las clases asalariadas, otra a la inmensa masa de los "no-asegurados" y, por último, una subjetividad elitista que corresponde a las capas dirigentes. La "massmediatización" acelerada del conjunto de las sociedades tiende así a crear una separación cada vez más pronunciada entre esas diversas categorías de población. Entre las élites, encontramos una disponibilidad suficiente de bienes materiales, de medios de cultura, una práctica mínima de la lectura y de la escritura y un sentimiento de competencia y de legitimidad en las decisiones. Entre las clases sometidas, encontramos, por regla general, un abandono al orden de las cosas, una pérdida de esperanza de dar un sentido a su vida.

Sin duda, la clase social a la que pertenecemos nos permite alcanzar un objetivo en la vida u otro, si no disponemos de ciertos medios no somos igual de competitivos entre nosotros.

27. Nuestra sociedad produce esquizos como produce champú “Dop” o coches “Renault”, con la única diferencia de que no pueden venderse.

La salud mental es efectivamente muy importante, por eso mismo el estado debe poner todos los medios a su disposición para la cura y tratamiento de estas enfermedades.

28. Lo propio del cinismo radica en pretender el escándalo allí donde no lo hay y en pasar por audaz sin audacia.

No debemos ser cínicos en nuestra vida personal, la honestidad nos llevará en el futuro hacia donde realmente debamos estar.

29. Los criterios que distinguen clases, castas y rangos no deben ser buscados en el lado de lo fijo o de la permeabilidad, del cierre o de la abertura relativas; estos criterios se revelan siempre como decepcionantes, eminentemente engañosos.

Efectivamente las clases o castas pueden ser muy maleables, estas pueden cambiar radicalmente con el paso de los años o incluso llegar a desaparecer.

30. Mas siempre hacemos el amor con mundos. Y nuestro amor se dirige a esta propiedad libidinal del ser amado, de abrirse o cerrarse a mundos más vastos, masas y grandes conjuntos. Siempre hay algo estadístico en nuestros amores, y leyes de los grandes números.

Todos sentimos la vital necesidad de ser amados o amadas y para conseguir este hecho, llevamos a cabo mil peripecias personales que nos llevan a investigar todo tipo de mundos.

31. En Freud había todo esto, fantástico Cristóbal Colón, genial lector burgués de Goethe, Shakespeare, Sófocles, Al Capone enmascarado.

Como podemos ver Guattari no era un gran seguidor de Sigmund Freud, de hecho a lo largo de su carrera escribió diversas críticas sobre el llamado padre del psicoanálisis.

32. Si el capitalismo es la verdad universal, lo es en el sentido en que es el negativo de todas las formaciones sociales: es la cosa, lo innombrable, la descodificación generalizada de los flujos que permite comprender a contrario el secreto de todas estas formaciones, codificar los flujos, e incluso sobre codificarlos antes de que algo escape a la codificación. Las sociedades primitivas no están fuera de la historia, es el capitalismo el que está en el fin de la historia: es el resultado de una larga historia de contingencias y accidentes y provoca el advenimiento de este fin.

El capitalismo fue su tema favorito cuando escribía sobre política, al ser Marxista su ideología personal chocaba frontalmente con este sistema económico.

33. El deseo no tiene por objeto a personas o cosas, sino medios enteros que recorre, vibraciones y flujos de todo tipo que desposa, introduciendo cortes, capturas, deseo siempre nómada y emigrante cuya característica primera es el gigantismo.

El deseo puede llegar a albergar dentro de él cualquier cosa que podamos imaginar, como bien nos dice Guattari en esta cita no tienen porque ser personas o cosas.

34. El paseo del esquizofrénico es un modelo mejor que el neurótico acostado en el diván. Un poco de aire libre, una relación con el exterior.

La esquizofrenia es una de las enfermedades mentales sobre la que más se ha hablado, Guattari estaba muy interesado en su investigación.

35. Es cierto que es difícil conseguir que las personas salgan de sí mismas, se olviden de sus preocupaciones más inmediatas y reflexionen sobre el presente y el futuro del mundo. Le faltan motivaciones colectivas para hacerlo. Casi todos los medios antiguos de comunicación, de reflexión y de diálogo se han disuelto en favor de un individualismo y una soledad a menudo equiparables a ansiedad y neurosis. Por eso yo abogo por la invención -bajo los auspicios de una nueva confluencia de la ecología medioambiental, la ecología social y la ecología mental- de un nuevo montaje colectivo de enunciados en lo que se refiere a la familia, al colegio, al barrio, etc. El funcionamiento de los medios de masas actuales, y de la televisión en particular, es contraria a esta perspectiva. El telespectador permanece pasivo frente a la pantalla, preso de una relación semi hipnótica, aislado del otro, vacío de conciencia de responsabilidad.

Los medios de comunicación pueden llegar a ser muy perjudiciales para la sociedad, debería haber un mayor control sobre ellos y sobre el contenido que emiten.

36. En adelante, lo que estará a la orden del día es la liberación de campos de virtualidad "futuristas" y "constructivistas". El inconsciente sólo permanece aferrado a fijaciones arcaicas en la medida en que ningún comportamiento tire de él hacia el futuro. Esta tensión existencial se realizará por medio de temporalidades humanas y no humanas. Por estas últimas entiendo el desplegamiento o, si se quiere, el despliegue, de devenires animales, de devenires vegetales, cósmicos, pero también de devenires maquínicos, correlativos de la aceleración de las revoluciones tecnológicas e informáticas (así es como vemos desarrollarse ante nuestros ojos la expansión prodigiosa de una subjetividad asistida por ordenador). A esto hay que añadir que conviene no olvidar las dimensiones institucionales y de clase social que regulan la formación y el "tele dirigismo" de los individuos y de los grupos humanos.

El futuro puede traer consigo grandes cambios en la tecnología que muchos de nosotros usamos cada día, cambiando con ello todos los aspectos de la sociedad en la que vivimos.

37. El capitalismo no cesa de agarrotar los flujos, de cortarlos y de retroceder el corte, pero éstos no cesan de expansionarse y de cortarse a sí mismos según esquicias que se vuelven contra el capitalismo y lo entallan.

El capitalismo somete a la sociedad a una gran represión, pero la sociedad tiende una y otra vez a revelarse contra él.

38. La familia nunca es un microcosmos en el sentido de una figura autónoma, incluso inscrita en un círculo mayor al que mediatizaría y expresaría. La familia por naturaleza está excentrada, descentrada.

La familia solo es un pequeño núcleo de la gran sociedad en la que vivimos, ¿Creéis que debería tener una mayor relevancia? Félix Guattari creía en esta idea.

39. El esquizofrénico se mantiene en el límite del capitalismo: es su tendencia desarrollada, el excedente de producto, el proletario y el ángel exterminador.

Sin duda los esquizofrénicos tienen una visión de la vida que otra persona no puede tener, Guattari sentía un gran interés en cómo estos entendían la sociedad.

40. ¡Di que es Edipo o si no recibirás una bofetada!

Edipo fue un rey mítico griego el cual cometió parricidio y posteriormente se casó con su madre. Una historia que sin duda todos debemos conocer.

41. No queremos que el tren sea papá y la estación mamá. Tan sólo queremos la inocencia y la paz y que se nos deje tramar nuestras pequeñas máquinas, oh, producción deseante.

Todos somos de cierta manera manipulados por la sociedad, esta dirige nuestros pensamientos y deseos desde que nacemos.

42. El conocimiento científico como increencia es verdaderamente el último refugio de la creencia y, como dice Nietzsche, siempre hubo una sola psicología, la del sacerdote. Desde el momento que se introduce la carencia en el deseo se aplasta toda la producción deseante, se la reduce a no ser más que producción de fantasma; pero el signo no produce fantasmas, es producción de lo real y posición de deseo en la realidad.

En esta cita Guattari analiza la visión que tenía Nietzsche, sobre la llamada “psicología del sacerdote” y de cómo esta nos afecta en nuestras vidas.

43. Michel Foucault ha mostrado de un modo profundo el corte que la irrupción de la producción introducía en el mundo de la representación. La producción puede ser del trabajo o del deseo, puede ser social o deseante, apela a fuerzas que ya no se dejan contener en la representación, a flujos y cortes que la agujerean, la atraviesan por todas partes: "un inmenso mantel de sombra" extendido debajo de la representación.

El mundo actual está centrado en la producción, como en cualquier sociedad capitalista, esto es forzosamente así.

44. El inconsciente ignora la castración del mismo modo como ignora a Edipo, los padres, los dioses, la ley, la carencia...Los movimientos de liberación de las mujeres tienen razón cuando dicen: no estamos castradas, se os enmierda.

En el inconsciente sólo hay cabida para nuestros pensamientos personales, indagando en él podremos llegar a conocer qué deseamos en realidad.

45. El inconsciente ignora las personas.

Nuestro inconsciente se rige por nuestros propios pensamientos y emociones, dentro de él solo estamos nosotros.

46. Piensen lo que piensen algunos revolucionarios, el deseo en su esencia es revolucionario, el deseo, ¡No la fiesta! Y ninguna sociedad puede soportar una posición de deseo verdadero sin que sus estructuras de explotación, avasallamiento y jerarquía no se vean comprometidas.

Para poder hacer realidad todos nuestros deseos personales deberemos romper los límites que la sociedad nos impone. Esto es algo que en la práctica es realmente complicado de poder hacer.

47. Todo vuelve a pasar, todo vuelve de nuevo, los Estados, las patrias, las familias. Esto es lo que convierte al capitalismo, en su ideología, en la pintura abigarrada de todo lo que se ha creído.

El capitalismo es en la actualidad mucho más relevante que cualquier ideología o que cualquier religión, es quizás la forma de control de la población más efectiva que existe.

48. Siempre preparado para ensanchar sus límites interiores, el capitalismo permanece amenazado por un límite exterior que corre el riesgo de llegarle y hendirle desde dentro cuanto más se ensanchen los límites interiores. Por ello, las líneas de fuga son singularmente creadoras y positivas: constituyen una catexis del campo social, no menos completa, no menos total que la catexis contraria.

El capitalismo puede con el tiempo, demostrarnos que no es un sistema económico eficaz en el mundo global en el que nos encontramos. Esto puede suponer un grave perjuicio para todos sus ciudadanos si este entra en colapso.

49. La identidad entre deseo y trabajo no es un mito, sino más bien la utopía activa por excelencia que designa el límite a franquear del capitalismo en la producción deseante.

El capitalismo intenta crear una falsa percepción de libertad, sometiendonos usando en nosotros nuestros propios deseos y fomentando nuevos que perseguir.

50. La fuerza de Reich radica en haber mostrado cómo la represión dependía de la represión general.

Sin duda, el régimen nazi logró alcanzar los más altos niveles de represión hacia su propio pueblo, nuestros propios vecinos podían ser nuestros mayores carceleros.

51. Plejanov señala que el descubrimiento de la lucha de clases y de su papel en la historia proviene de la escuela francesa del siglo XIX, bajo la influencia de Saint-Simon; ahora bien, precisamente esos mismos que cantan la lucha de la clase burguesa contra la nobleza y la feudalidad se detienen ante el proletariado y niegan que pueda haber diferencia de clase entre el industrial o el banquero y el obrero, sino sólo fusión en un mismo flujo como entre la ganancia y el salario.

La lucha de clases siempre ha existido dentro de la sociedad, tanto en el feudalismo como en el capitalismo.

52. El capitalismo no ha podido digerir la Revolución rusa más que añadiendo sin cesar nuevos axiomas a los viejos, axioma para la clase obrera, para los sindicatos, etc. Siempre está preparado para añadir nuevos axiomas, los añade incluso para cosas minúsculas, por completo irrisorias, es su propia pasión que no cambia en nada lo esencial.

El capitalismo, con el paso de los años, ha aumentado los límites que impone a su sociedad, consiguiendo de esta manera poder mantener el control sobre la clase obrera.

53. La escritura nunca fue objeto del capitalismo. El capitalismo es profundamente analfabeto.

Mantener una población generalmente analfabeta puede ayudar a mantener un sistema capitalista bajo control.

54. El capitalismo es la única máquina social, como veremos, que se ha construido como tal sobre flujos decodificados, sustituyendo los códigos intrínsecos por una axiomática de las cantidades abstractas en forma de moneda.

El capitalismo somete a todos los seres humanos que se encuentran dentro de él, pero los límites que este impone muchas veces son imperceptibles para sus usuarios.

55. Las clases son el negativo de las castas y de los rangos, las clases son órdenes, castas y rangos decodificados.

Las clases sociales son una forma de entender la sociedad que es ampliamente usada en la actualidad, jerarquizando sus clases podemos realizar un esquema muy detallado de su funcionamiento.

56. Desde el principio, la relación psicoanalítica está moldeada por la relación contractual de la medicina burguesa más tradicional: la fingida exclusión del tercero, el papel hipócrita del dinero al que el psicoanálisis aporta nuevas justificaciones bufonescas, la pretendida limitación en el tiempo que se desmiente a sí misma al reproducir una deuda hasta el infinito, al alimentar una inagotable transferencia, al alimentar siempre nuevos conflictos.

Como podemos ver Guattari, era un gran detractor del capitalismo, este filósofo odiaba todos los aspectos de este sistema económico.

57. El interés puede ser engañado, desconocido o traicionado, pero no el deseo.

Cuando deseamos algo, lo deseamos de verdad. El deseo puede ser el motivo por el cual hacemos muchas cosas en nuestro día a día.

58. La imagen del intelectual maestro-pensador está totalmente en desuso.

El hombre intelectual como tal, ya no existe en la sociedad actual. Esta imagen de hombre pensador ha cambiado y se ha adaptado a nuevos estándares.

59. El intelectual, hoy, es colectivo, potencialmente, en el sentido de que la gente lee, reflexiona y se informa en las diferentes profesiones.

En la actualidad, muchas personas se sientan más interesadas por la búsqueda del conocimiento.

60. Nos hace falta una reapropiación de los saberes, que utilice las "tecnologías de la inteligencia" de las que habla Pierre Lévy.

Debemos saber utilizar las nuevas tecnologías en nuestro favor, y poder con ellas mejorar nuestro propio conocimiento.

61. Pero desconfiemos de la "E" mayúscula que se concede al Estado. El Estado es contradictorio: puede ser al mismo tiempo rígido e inteligente. En todo caso, no concebimos nunca a los agentes del Estado como neutros políticamente.

Los intereses políticos y económicos de nuestros dirigentes tienen un gran impacto en la vida de todos nosotros.

62. Uniendo democracia y eficacia, las asociaciones pueden ofrecer un coeficiente de libertad que el Estado no permitirá jamás.

De una forma u otra el Estado siempre pone a sus ciudadanos unos ciertos límites, estos límites coartan nuestras libertades y merman nuestras oportunidades de poder prosperar en la vida.

63. El principio de ética fundamental es: el proceso vale más que la inercia. Esto no pasa por la convicción, la propaganda, el proselitismo. Es un proceso, un deseo de creatividad lo que hay que transmitir.

La ética cambia con el paso de los años y evoluciona continuamente, adaptándose a las necesidades sociales del momento.

64. Fenómenos complejos como ese exigen respuestas complejas.

Las grandes respuestas necesitan forzosamente una gran pregunta que responder.

65. La gran revolución por venir será la de la unión de la pantalla individual y la pantalla informática. Así, la televisión es portadora de interactividad, de un nuevo tipo de transversalidad posible. Toda nuestra jerarquía social y productiva parecerá entonces totalmente fuera de onda, del mismo modo que hemos visto volverse obsoletos los grandes conglomerados de carbón y de acero. Estamos en un periodo ultra paradójico, al borde de mutaciones radicales. Pueden llegar mañana, pero pueden también tardar veinte años.

Guattari ya nos vaticinaba en el pasado, que las nuevas tecnologías tendrían un gran impacto en nuestras vidas.

66. La extrema derecha ha adquirido, sin duda, una posición muy peligrosa a nivel político.

La extrema derecha en la actualidad, ha conseguido una mayor popularidad que la que tenía en el pasado.

67. Una corriente social conservadora sostiene a la derecha y a la extrema derecha o, más bien, empuja a la derecha hacia el extremismo.

La derecha y la extrema derecha han conseguido a día de hoy en Francia, una base de votantes muy sólida.

68. Ningún poder de izquierda o de derecha ha podido influir en las fuerzas populares.

Poder influir en gran medida dentro de la sociedad, es algo realmente complicado de hacer durante unos comicios.

69. La solución no radica en un regreso al arcaísmo, a la nacionalidad ancestral, sino en la formación de un nuevo tipo de identidad europea.

Los países integrantes de la Unión Europea deberían sin duda, fomentar una mejor integración social y mayor sensación de pertenencia hacia ella.

70. Yo creo que éste es el espíritu de la época. La transversalidad la vemos claramente en el periodo renacentista, donde se expresan afinidades entre campos muy heterogéneos, con prácticas completamente diferentes en el orden estético, científico, tecnológico, social, y en el campo de los grandes descubrimientos.

La transversalidad en la política puede ser algo muy positivo y que además afecte a toda la sociedad.