De entre los síntomas y condiciones más raros que se pueden encontrar, la adipsia es uno de los que más sorprende. Este problema médico es la total ausencia de sed, incluso cuando el organismo necesita de hidratación urgente.

Las teorías detrás de este extraño problema relacionan tanto a problemas en áreas concretas del cerebro como problemas en la regulación de neurotransmisores, sales en la sangre y hormonas.

A continuación veremos más a fondo qué es la adipsia, cuales son sus causas, por qué es difícil diagnosticarla y cuál es su tratamiento.

¿Qué es la adipsia?

La adipsia, también conocida como hipodipsia, es una condición médica en la que el paciente presenta una total ausencia de sed, es decir, hay una falta de ganas de tomar líquidos, incluso cuando el cuerpo tiene poca agua o tiene una cantidad excesiva de sales. Es normal no tener sed a lo largo del día en caso de que se esté bien hidratado, sin embargo, en la adipsia la cuestión es que sí hay la necesidad fisiológica de tomar agua, pero no se siente.

Esta condición médica ha sido relacionada con un incremento en la osmolaridad o concentración de solutos en la orina, lo cual estimula la secreción de la hormona antidiurética (ADH) desde el hipotálamo hasta los riñones. Como consecuencia de esto la persona no tiene la sensación subjetiva de sed, dado que recibe señales fisiológicas de que el organismo posee suficiente agua.

La adipsia es un síntoma bastante raro y, aunque se han planteado algunas teorías de por qué ocurre, todavía no se sabe a ciencia cierta cómo es el proceso detrás de la aparición de esta condición. Lo que sí se sabe es que puede relacionarse con condiciones médicas como la diabetes insípida y la hipernatremia, es decir, altos niveles de sodio en la sangre. También se sabe que en la falta de sed podrían estar implicados el hipotálamo, la pituitaria y el cuerpo calloso.

Causas

Hay dos teorías principales para explicar la aparición de la adipsia. Una de ellas tiene que ver con el neurotransmisor dopamina, muy relacionado con la conducta alimentaria, mientras que la otra apunta hacia disfunciones y lesiones en el hipotálamo.

Dopamina

La dopamina es un neurotransmisor que ha sido relacionado con la conducta alimentaria. La ausencia de esta sustancia ha sido estudiada en ratones a los que se les ha afectado el sistema de regulación de la dopamina, midiendo cuánta comida y agua consumían los roedores sin esta sustancia.

Las investigaciones apuntaron a que los ratones sin dopamina, como no comían ni bebían por su propia cuenta al no tener interés en hacerlo, hubieran acabado muriéndose de inanición y de deshidratación si no se les hubiera forzado a nutrirse.

En estos mismos ratones los científicos inyectaron el precursor químico de la dopamina, la L-DOPA, lacto el cual hizo que los roedores empezaran a comer por su propia cuenta. Pese a que los ratones habían nacido sin sistemas de dopamina, el hecho de inyectarles la sustancia despertaba la conducta alimentaria.

Pese a que la falta de dopamina hizo que los ratones manifestaran adipsia, aquellos que tenían niveles bajos de esta sustancia no se mostraron adípticos. Tenían ganas de beber y de alimentarse cuando su organismo así lo necesitaba. En base a esto, se ha puesto en duda que realmente la dopamina sea la sustancia determinante en la ausencia de la sed.

Aún así, otra teoría sugiere que la dopamina está muy implicada en la sed, especialmente en la vía nigroestriada. En caso de que esta vía esté gravemente deteriorada, el animal se vuelve adíptico, afágico y pierde el interés por explorar el entorno.

Hipotálamo

El hipotálamo es una importante región del cerebro, en la cual se encuentra el área que regula la sed, concretamente su parte anterior. Esta estructura está próxima a los osmorreceptores, los cuales regulan la secreción de la hormona antidiurética o ADH.

La ADH es uno de los mecanismos principales por los cuales se regulan los niveles de sodio y se lleva a cabo la homeostasis osmolar. Cuando se dan bajos incrementos de osmolaridad en el suero sanguíneo esta hormona es segregada.

La sed sería la sensación subjetiva resultado de que se incrementen los niveles de osmolaridad del suero sanguíneo, que han conllevado un incremento en la secreción de la hormona antidiurética. Es un indicador de que se debe consumir líquidos para volver a la homeostasis.

En base a esto, la adipsia se podría explicar por lesiones en las regiones hipotalámicas involucradas en la regulación de la sed. Estas lesiones podrían ser congénitas, adquiridas, debidas a un traumatismo o incluso por algún tipo de cirugía.

También se puede explicar por la presencia de un tumor bronquial que causa el síndrome de secreción inapropiada de hormona antidiurética, hidrocefalia y accidente cerebrovascular cerca del hipotálamo.

Diagnóstico

Diagnosticar la adipsia no es tarea sencilla debido a que no existen un conjunto de signos físicos y objetivos que permitan establecer claramente que el paciente sufre esta condición, a excepción de su falta de sed. Esta condición es, a su vez, un síntoma, y puede venir en compañía de otras condiciones médicas como la hiperpnea, la debilidad muscular, el insomnio, la letargia y las convulsiones.

Como ha sido relacionada con disfunciones en el hipotálamo, en caso de que el paciente que indica que no tiene sed tenga un historial de tumores cerebrales o malformaciones congénitas se activen las alarmas. También es importante asegurarse de que la persona no haya sufrido una lesión cerebral reciente que pueda explicar el síntoma, comprobándolo con técnicas de neuroimagen.

Para comprobar si hay problemas orgánicos, se hace necesario realizar diferentes análisis. Entre las pruebas que se pueden realizar tenemos análisis de los electrolitos, análisis de nitrógeno ureico en sangre y comprobación de los niveles de creatinina. También se vigila la osmolaridad en el suero sanguíneo y la orina, además de la presencia de hormonas en la sangre, como es la vasopresina. De hecho, la vasopresina es un indicador de la adipsia, puesto que en esta condición se encuentra en niveles muy bajos.

Tratamiento

Como ya hemos comentado, las personas que presentan adipsia muestra una patológica falta de sed, aunque no tienen dificultades físicas que les impidan consumir líquidos. Al no recibir la señal fisiológica de que tienen que beber cuando es necesario, las personas adípticas necesitan ser educadas y entrenadas en una rutina de consumo de líquidos para evitar deshidratarse. No se trata de hacer que beban a todas horas, sino que lo hagan cada cierto tiempo, para asegurarse de que el organismo tiene la cantidad suficiente de líquido.

No existe un fármaco para curar la adipsia, aunque, siempre y cuando la persona se hidrate convenientemente, la presencia de esta condición no implica un daño orgánico grave. El paciente puede realizar deporte y seguir con su dieta normal, incorporando el agua necesaria, a no ser que su médico le haya indicado lo contrario.

Las personas que sufren diabetes insípida tienen la opción de usar la hormona desmopresina acetato por vía intranasal u oral, que es molecular y funcionalmente similar a la vasopresina, haciendo que la persona sienta sed cuando sea necesario hidratar el organismo. La desmopresina ayuda a los riñones a reabsorber el agua.

Referencias bibliográficas:

  • Koeppen BM, Stanton BA (2019), Regulation of body fluid osmolality: regulation of water balance. In: Koeppen BM, Stanton BA, eds. Renal Physiology. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier:chap 5.
  • Słodki I, Skorecki K (2016). Disorders of sodium and water homeostasis. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders;:chap 116.