Estas dos respuestas biológicas pueden convertirse en un desgaste de la calidad de vida. Unsplash.

Entre los avances y los conocimientos científicos que trajo el siglo XX se encuentra la descripción detallada sobre los mecanismos fisiológicos que nos permiten experimentar dolor. A partir de ahí, este último ha sido definido tomando en cuenta distintos elementos.

Por ejemplo, según su causa y curso específico, el dolor ha sido dividido en tres principales tipos: neuropático, nociceptivo y psicogénico. En este artículo veremos cuáles son las principales características de estos tipos, así como las diferencias entre el dolor neuropático y el dolor nociceptivo.

Tipos de dolor y su características

De acuerdo con la Asociación Internacional de Estudios del Dolor, “el dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable con daño tisular actual o potencial o descrito en términos de dicho daño” (1994).

Según sus funciones y localización, dicha experiencia sensorial y emocional puede clasificarse de las siguientes maneras: dolor nociceptivo, dolor neuropático o dolor psicógeno.

1. Dolor nociceptivo

También conocido como dolor somático, el dolor nociceptivo se define como una respuesta normal del organismo ante un estímulo ofensivo, y su objetivo es prevenir un daño mayor. Es un dolor adaptativo, que se llama nociceptivo precisamente porque su función principal es la de percibir, alertar y proteger al organismo de un estímulo nocivo. Un ejemplo sería retirar la mano cuando empezamos a sentir un objeto caliente.

Este tipo de dolor es entendido como un mecanismo de alerta, una señal de alarma o como una reacción adaptativa ante estímulos nocivos reales o aparentes. Estos últimos, los estímulos nocivos, son transmitidos a través de mensajes que se conocen también como “mensajes nociceptivos”. Inician en la periferia y avanzan hacia el asta dorsal de la médula, y después, hacia distintas estructuras que le permiten llegar hasta el tálamo y el córtex (considerados los centros superiores del dolor).

En el mismo sentido, los receptores del dolor nociceptivo pueden encontrarse en la piel, los músculos, las articulaciones o en las vicesas. Por lo mismo se trata de un dolor bien localizado y que la persona puede escribir sin mayor dificultad. Una experiencia persistente de dolor nociceptivo puede provocar, así mismo, una serie de efectos simpáticos locales, contracciones musculares y cambios de postura.

2. Dolor neuropático

Por su parte, el dolor neuropático es aquel que ya no se considera una respuesta adaptativa, y se caracteriza por cambios en la fisiología de la respuesta. Este tipo de dolor resulta de lesiones o alteraciones crónicas en vías nerviosas periféricas o centrales. Se desarrolla ante un estímulo nocivo, pero también puede prescindir de este. Para su descripción, las personas suelen utilizar términos poco usuales, en tanto que representa una experiencia nueva y difícil de describir.

Puede presentarse a través de las siguientes formas, que al mismo tiempo forman parte de una hipersensibilidad al dolor conocida como hiperpatía:

  • Disestesia: sensación basal dolor, ardiente o quemante.
  • Hiperalgesia: como una respuesta excesiva o exagerada.
  • Alodinia: a través de percibir cualquier estímulo como doloroso.

Además, el dolor neuropático puede dividirse en los siguientes tipos según la localización específica:

2.1.Dolor de origen central

Puede ser el caso, por ejemplo, de un accidente cardiovascular o de una esclerosis múltiple. Su localización está en el sistema nervioso central y suele ser un dolor más resistente al tratamiento.

2.2. Dolor de origen periférico

En este caso se trata de un dolor que tiene una respuesta generalmente favorable al tratamiento y que se origina en zonas del sistema nervioso periférico. Con el tiempo, este tipo de dolor neuropático puede desarrollarse no solo como dolor periférico sino central, a través de un proceso que se llama precisamente “centralización” y se caracteriza por tener cambios plásticos en el asta posterior de la médula espinal.

3. Dolor psicógeno

Se denomina dolor psicógeno a la experiencia psicológica (p.ej. ansiedad o depresión) descrita en términos de daño tisular. Dicha descripción puede realizarse en términos tanto verbales como conductuales, independientemente de que el daño tisular haya existido o no. Se trata de una experiencia de dolor que tiene su génesis en un estado psicológico, y que no es ubicable en las estructuras orgánicas del sistema nervioso.

Diferencias entre dolor neuropático y dolor nociceptivo

Una vez descritas las características generales de los distintos tipos de dolor, podemos explicar y resumir algunas diferencias entre el dolor nociceptivo y neuropático. Seguimos a Dagnino (1994) en los siguientes cinco puntos.

1. El estímulo

En el caso del dolor nociceptivo, el estímulo que provoca el dolor es evidente y fácilmente ubicable tanto por la persona que lo experimenta como por el especialista. En el caso del dolor neuropático, no hay un estímulo que resulte obvio.

2. La localización

Relacionado con lo anterior, el lugar en donde el dolor se produce es fácilmente localizable por la persona que lo experimenta, por lo mismo lo describe con facilidad. Por su parte, el dolor neuropático es generalmente de localización difusa.

3. La descripción y sus características

La experiencia reportada por personas con dolor nociceptivo es con frecuencia similar. Por su parte, la experiencia reportada por personas con dolor neuropático es difícil de reportar, parece ser un dolor inhabitual y distinto, por lo que es más difícil explicarlo y puede variar entre cada persona.

4. La respuesta al narcótico

Las diferencias en las respuestas al tratamiento farmacológico en ambos casos también son distintas. Mientras que en el dolor nociceptivo se ha reportado un efecto eficaz, en el caso del dolor neuropático se ha reportado un alivio parcial.

5. La respuesta a placebos

Contrario a lo anterior, el dolor neuropático suele responder mejor a los tratamientos placebos, y el dolor nociceptivo responde de manera prácticamente ineficaz. Según Dagnino (1994) las cifras son 60% de eficacia en el primer caso, y 20-30% en el segundo.

Referencias bibliográficas:

  • ChangePain (2018) ¿Cómo se define el dolor crónico? Recuperado 09 de agosto de 2018. Disponible en http://www.change-pain.org/grt-change-pain-portal/change_pain_home/chronic_pain/insight/definition/es_ES/324800317.jsp.
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  • Perena, M.J., Perena, M.F., Rodrigo-Royo, M.D., et al. (2000). Neuroanatomía del dolor. Revista de la Sociedad Española del dolor (7)II: 5-10.
  • Dagnino, J. (1994). Definiciones y clasificaciones del dolor. Boletín de la Escuela de Medicina. Universidad Católica de Chile. 23(3). Recuperado 09 de agosto de 2018. Disponible en http://www.arsmedica.cl/index.php/MED/
  • IASP (1994). Part III: (pp 209-214). Classification of Chronic Pain, Second Edition, IASP Task Force on Taxonomy, edited by H. Merskey and N. Bogduk, ISAP Press, Seattle, 1994. http://www.iasp-pain.org.