Un medicamento utilizado en tratamientos de la piel.

La piel es una parte muy importante de nuestro organismo. Pero al igual que con el resto de las partes de nuestro cuerpo, es susceptible a sufrir lesiones, enfermedades e infecciones diversas, siendo necesario recurrir a la medicina para aliviar y curar las dolencias que puedan ocurrir.

Como ya sabemos, existen una gran cantidad de cremas y fármacos pensados para el tratamiento de problemas dermatológicos. Uno de ellos es la diprogenta, sobre la cual vamos a hablar a lo largo de este artículo.

Diprogenta: ¿qué es?

Recibe el nombre de diprogenta un poderoso fármaco con numerosos efectos sobre la piel humana y que es empleado en el tratamiento de diversas enfermedades cutáneas. Se trata de una sustancia compuesta principalmente por dipropionato de betametasona y sulfato de gentamicina, siendo el primero un tipo de corticoide y el segundo un antibiótico aminoglucósido con efecto sobre diferentes bacterias.

Estos componentes hacen pues que la diprogenta tenga efectos antiinflamatorios, bactericidas y vasoconstrictores además de reducir el prurito o picor, si bien su uso no debe exceder las dos semanas debido a que prolongar en exceso el tratamiento con esta sustancia puede generar importantes efectos secundarios (especialmente debido al uso de corticoides).

Su actuación es relativamente rápida y sus efectos prolongados en el tiempo, pudiendo aplicarse por lo general una o dos veces al día. Se trata de un fármaco que se comercializa en forma de crema, cuya aplicación debe realizarse sobre la piel sana (nunca sobre heridas) y no existiendo otra vía de administración más que la cutánea dado que es la vía por la que mejor es metabolizada.

Es necesario tener precaución por tal de evitar ingerirla, así como que no entre en contacto con los ojos. La dosificación la tendrá que indicar el médico en cada caso, si bien por lo general se indica que se extienda una fina capa de este fármaco.

Indicaciones

La diprogenta es un fármaco de gran utilidad en el tratamiento de diversas afecciones de la piel, especialmente de aquellas lesiones e inflamaciones complicadas con una infección secundaria posterior.

Es de uso habitual en las dermatosis (nombre genérico de las enfermedades cutáneas), entre las que destaca su uso en caso de dermatitis (sea atópica, solar, seborreica, por contacto, venenata o exfoliativa), en los eccemas, en las reacciones alérgicas o en la psoriasis, rebajando la inflamación y calmando los picores y molestias además de tratando las posibles infecciones sensibles a la acción de la gentamicina.

Eso sí este producto tiene propiedades bactericidas, pero no antifúngicas, por lo que no será efectiva en enfermedades generadas por hongos como la candidiasis.

Efectos secundarios

Tal y como hemos indicado anteriormente, la diprogenta es un fármaco potente cuyo uso ha de restringirse en el tiempo y aplicarse de manera muy limitada, dado que puede dar lugar a diferentes efectos secundarios e incluso a intoxicaciones.

Entre los efectos secundarios que se derivan de un uso excesivamente prolongado y en áreas muy amplias del cuerpo destacan la atrofia y cuarteamiento de la piel, sequedad o maceración de esta (debilitamiento y reblandecimiento de la piel), inflamación de folículos pilosos, reacciones alérgicas, infecciones, enrojecimiento, acné y erupciones cutáneas, estrías o aparición de vello.

Otros efectos secundarios de mayor gravedad incluirían alteraciones no solo en la piel sino en otros sistemas e incluso en el proceso de desarrollo en menores (pudiendo llegar a retrasar el crecimiento): puede generar la supresión del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, hiperglucemias (de gran gravedad especialmente en pacientes diabéticos), hipertensión sanguínea e intracraneal, empeoramiento del glaucoma, hipertiroidismo, colesterol, úlcera, cataratas, visión borrosa, alopecia, caída del nivel de potasio sanguíneo o incluso síndrome de Cushing. También puede generar afectación a nivel renal y hepático, siendo su uso prolongado tóxico.

Además de ello, también puede producirse tolerancia a la gentamicina, lo que facilitaría infecciones posteriores resistentes a dicho antibiótico.

Contraindicaciones y precauciones

La diprogenta es un fármaco muy potente que tiene una gran cantidad de efectos secundarios si es mal utilizado, existiendo además una serie de contraindicaciones y precauciones que hay que tener en cuenta antes de recetarlo.

Está contraindicado en menores de doce años de edad, y su empleo en los que han llegado a dicha edad debe hacerse con gran precaución debido a la posible alteración del sistema endocrino y hormonal ya que podría tener importantes efectos en su desarrollo.

También se encuentra contraindicado en el caso de mujeres embarazadas (especialmente en el primer trimestre) y lactantes a menos que los beneficios superen los posibles riesgos, dado que si bien en humanos no hay suficientes datos al respecto se ha demostrado que puede generar alteraciones en el feto en ratas.

Obviamente este producto no debe utilizarse si se es alérgico a sus componentes. Tampoco debe utilizarse ante infecciones fúngicas o víricas, en caso de tuberculosis o sífilis, en inflamaciones bucales, oculares o genitales, en reacciones a vacunas o en heridas profundas.

Asimismo debe evitarse emplear este producto en zonas amplias, su uso en zonas tapadas con vendas o en áreas de la piel con gran cantidad de pliegues, y ha de evitarse especialmente su uso de manera prolongada. Su uso en la psoriasis, aunque puede ser una indicación para la diprogenta, debe estar extremadamente controlado y realizarse bajo supervisión. Finalmente, no es recomendable su mezcla con sustancias que puedan interaccionar con ella.

Referencias bibliográficas:

  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (2012). Prospecto: información para el usuario. Diprogenta 0,5mg/g +1mg/g crema. Madrid, España. Gobierno de España; Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.