Un medicamento con efectos secundarios a tener en cuenta.

Las inflamaciones son algo muy frecuente en una gran cantidad de lesiones y enfermedades, sean estas localizadas o generalizadas y pudiendo tener un origen muy diverso. Se producen como respuesta del sistema inmune a una lesión o infección, como reacción a la entrada en el organismo de partículas que el mismo identifica como nocivas sin serlo, siendo este el caso de las reacciones alérgicas o la causa de enfermedades como la esclerosis múltiple.

Si bien la mayoría de inflamaciones que tendremos a lo largo de la vida serán leves, lo cierto es que también existen procesos en que pueden poner en riesgo la vida de la persona, algo que ha generado la necesidad de crear fármacos que puedan parar el proceso inflamatorio. Uno de estos fármacos, relativamente conocido entre la población general, es el Urbason. Veamos qué es y cómo funciona.

Urbason: ¿qué es?

Se conoce como Urbason a un tipo de fármaco de tipo antiinflamatorio esteroide o corticosteroide cuyo principal principio activo es la metilprednisolona. Concretamente formaría parte de los glucocorticoides, los cuales funcionan reduciendo la actividad del sistema inmune de nuestro organismo y reduciendo la formación de sustancias que participan en reacciones inflamatorias.

Este fármaco, de gran potencia y siendo un corticoide de vida intermedia, tiene como principal mecanismo de acción la interacción de sus componentes con la membrana celular para conseguir generar un complejo que tras entrar en el núcleo contribuirá a incrementar o frenar la síntesis de proteínas inflamatorias.

También altera el metabolismo, a la par que inhibe la actuación de vitaminas como la D (algo que a su vez se vincula con disminuciones en los niveles de calcio). También funciona como vasodilatador, disminuye el uso de glucosa en la mayoría de sistemas y aumenta el nivel de azúcar en sangre. Actuaría de forma análoga a la cortisona, la hormona del estrés, producida en el eje

Este fármaco dispone de varias presentaciones y vías de administración, pudiendo emplearse por vía oral en forma de comprimido o en caso de urgencia también puede encontrarse a modo de inyectable por vía intravenosa o intramuscular.

Es importante asimismo tener en cuenta que, y especialmente cuando se ha empleado de manera continuada y en dosis altas, nunca debe dejarse el tratamiento de golpe puesto que puede generar síndromes de gran gravedad que incluso podrían provocar la muerte.

Indicaciones principales

Urbason es un fármaco de gran potencia y utilidad en el tratamiento de diversas condiciones, tanto para el tratamiento de enfermedades concretas como cuando se precisa de un tratamiento inmediato y de efectos rápidos (en el caso de inyectables, generalmente cuando existe peligro para la vida).

Por lo general estamos hablando de un uso focalizado al tratamiento de inflamaciones y alteraciones en las que se da una respuesta excesiva o peligrosa por parte del sistema inmune.

Entre las condiciones para las cuales se prescribe se encuentran el tratamiento de shocks anafilácticos, intoxicaciones, insuficiencia adrenal, lupus eritematoso o esclerosis múltiple. También resulta especialmente relevante en el tratamiento de edemas graves tales como los cerebrales (se usa por ejemplo en algunos accidentes de tráfico) o los de las vías aéreas, así como ante respuestas de rechazo a trasplantes.

En muchas ocasiones se emplea como fármaco para ayudar a la acción de la quimioterapia o incluso de la radioterapia. También se emplea en la enfermedad de Addison, en que existe una hipofunción de las glándulas suprarrenales que pueden generar insuficiencias graves.

Otras condiciones en que se ha mostrado de utilidad son las crisis asmáticas severas, la EPOC, distintos tipos de artritis y reumatismos, anemias y problemas de tipo hematológico, urticarias o procesos inflamatorios como la hepatitis o la neuritis óptica.

Efectos secundarios

Tal y como hemos dicho el Urbason, aunque de uso relativamente frecuente en diferentes condiciones y alteraciones, como corticosteroide que es se manifiesta como un fármaco de alta potencia que si bien puede ser de gran utilidad e incluso salvar vidas también puede llegar a generar diversos tipos de efectos secundarios.

Algunos de los más frecuentes son un aumento del apetito y el peso, así como hiperglucemia y aumentos colesterol y triglicéridos, junto con retención de líquidos, hirsutismo (crecimiento de vello), alteraciones cutáneas, enlentecimiento de la cicatrización y alteraciones de la distribución de las grasas. Otros habituales son la debilidad muscular, mareos, irregularidad en el ciclo menstrual, sudoración y fatiga.

También hay que tener en cuenta que se trata de un fármaco que disminuye la respuesta del sistema inmune, de tal manera que en ocasiones va a facilitar la aparición de infecciones y enfermedades.

Asimismo puede generar disfunción eréctil, problemas hormonales, alteraciones del crecimiento, arritmias, trombosis, convulsiones. problemas musculares, úlceras o glaucoma. También favorece la osteoporosis, al reducir como hemos comentado anteriormente los niveles de calcio.

Otro tipo de efectos secundarios que el Urbason puede generar son los de tipo psicológico: este fármaco es uno de los antiinflamatorios esteroideos o corticoesteroides que mayor propensión tiene a la hora de contribuir a la aparición de sintomatología, especialmente en la que se refiere a variaciones del estado de ánimo.

Generalmente relacionados con la dosis utilizada (por lo general se considera que son algo más frecuentes a partir de los 80 mg/día), algunos de los síntomas psíquicos que pueden aparecer son manía (siendo este el más frecuente), depresión o psicosis, así como también estados confusionales.

Su retirada súbita y no gradual puede generar también graves consecuencias, entre las cuales podemos encontrar dolores, problemas respiratorios, pérdida del apetito, hipotensión o hipoglucemia e incluso insuficiencia adrenocortical que podría llevar a la muerte.

Contraindicaciones

El uso de Urbason puede ser de utilidad, pero no todo el mundo puede tomarlo dado que puede resultar peligroso para determinados sectores de la población. Para empezar, lo tienen contraindicado todas aquellas personas que padezcan alergia a este tipo de fármaco.

Asimismo la elevación de la glucemia que produce puede resultar un peligro para aquellos pacientes que presenten diabetes, debiéndose tener en cuenta la necesidad de regular la insulina y medicación utilizadas. Tampoco deberían tomarlo o hacerlo con precaución y bajo recomendación médica aquellas personas con cardiopatías, pacientes que vayan a realizarse algún tipo de cirugía.

También lo tienen contraindicado o al menos debe consultarse en aquellas personas que presenten úlceras, infecciones o enfermedades como el herpes, glaucoma, alteraciones hepáticas o en caso de embarazo o lactancia.

Tampoco se recomienda (salvo caso de necesidad, como en urgencias médicas) en personas con trastornos del estado del ánimo o psicóticos. En caso de estar tomando otros fármacos, deberá consultarse con el médico la posibilidad de utilizarlo o no, ya que existen muchos medicamentos que interaccionan con Urbason.

Referencias bibliográficas:

  • Agencia Española de Medicamentos (2017). Ficha técnica Urbason 16 mg comprimidos. [Online]. Disponible en https://www.aemps.gob.es/cima/dochtml/ft/59123/FichaTecnica_59123.html#4-6-fertilidad-embarazo-y-lactancia.
  • Agencia Española de Medicamentos (2017). Prospecto: información para el usuario Urbason 40 mg polvo y disolvente para solución inyectable. Metilprednisolona [Online]. Disponible en: https://www.aemps.gob.es/cima/pdfs/es/p/34023/34023_p.pdf.
  • Lozano, M., Pelegrín, C. y O'Neill, A. (1988). Efectos de las drogas de uso terapéutico sobre el psiquismo. Jueces para la democracia.