La sexualidad es una parte importante de nuestro ser, formando parte de nuestro desarrollo socioafectivo y de nuestra identidad y suponiendo una de las fuentes de gratificación física más potentes y habituales.

En el acto sexual entran en juego una gran variedad de órganos y partes de nuestro cuerpo, estando entre ellos (e incluso a menudo siendo los únicos considerados relevantes) los genitales.

Esta parte del cuerpo, al igual que con el resto, puede llegar a sufrir diferentes alteraciones que dificulten su funcionamiento. Un ejemplo de ellas en el caso de los hombres es la enfermedad de Peyronie (o 'enfermedad de La Peyronie'), una alteración capaz de generar gran dolor y imposibilitar mantener relaciones sexuales con penetración peneana. Es sobre esta enfermedad sobre la que vamos a hablar a lo largo de este artículo.

¿Qué es la enfermedad de Peyronie?

La enfermedad de Peyronie, también llamada induración plástica del pene (o de un modo popular "la enfermedad de la verga/pene torcido"), es una condición o problema médico en el que el pene se desvía o curva debido a la aparición de una banda o placa fibrosa en los cuerpos cavernosos. Esta banda de tejido fibroso, benigna y no cancerosas, puede entenderse como un tejido cicatricial cuyo endurecimiento impide que el pene se extienda de manera normal durante la erección.

La curvatura del miembro suele provocar una erección desviada y anómala que puede resultar dolorosa para el sujeto y que también puede imposibilitar el mantenimiento de relaciones sexuales con penetración, algo que implica una disfunción sexual. El dolor puede aparecer durante la erección o incluso sin necesidad de esta, y resulta habitual que con el paso del tiempo la curvatura generada se incremente con el tiempo hasta llegar a una fase de estabilización.

Es importante tener en cuenta que existen morfologías peneanas que tienden a la curvatura sin que por ello tengan que presentar esta enfermedad y sin que les presente inconveniente a sus poseedores, siendo lo más definitorio de la enfermedad de Peyronie la banda fibrosa y la curvatura extrema del pene.

Pene torcido
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Síntomas y consecuencias

En algunos casos la enfermedad de Peyronie puede llevar a la disfunción eréctil (de hecho es una de sus posibles causas primarias de origen biológico), y se produce una pérdida del flujo de sangre hacia el glande debido al estrangulamiento provocado por el tejido fibroso. En ocasiones también se produce un acortamiento o estrechamiento del pene, especialmente debido a la curvatura.

Esta enfermedad suele aparecer en varones caucásicos de entre 40 y 50 años de edad, no siendo frecuente antes de ello (si bien sí que existen casos). Se trata de una alteración que resulta más frecuente de lo que parece Otros tipos de población, como la de origen africana y asiática, apenas registran casos.

El conjunto de alteraciones que provoca la enfermedad de Peyronie puede conllevar una afectación psicológica importante: el dolor y las disfunción es sexuales puede llevar a que aparezca ansiedad y evitación del contacto afectivo y sexual, angustia, sentimientos de pérdida de valía, agitación e incluso depresión.

Causas de esta enfermedad

Las causas de la enfermedad de Peyronie no están totalmente identificadas, y por lo general se acepta que esta alteración tiene un origen multifactorial.

Sin embargo, una de las causas que se considera más habituales para este trastorno es la provocación de micro lesiones en el pene (por ejemplo un golpe o el producto de relaciones sexuales bruscas) que de forma esporádica o bien a lo largo de la vida terminan por provocar la aparición de tejido cicatricial en los cuerpos cavernosos.

También se han observado casos vinculados a la realización de cirugía peneana previa, o posteriormente a tratamientos para el cáncer de próstata. Se han observado como factores de riesgo la edad, la presencia de antecedentes familiares (algo que podría indicar la existencia de predisposición genética), o problemas/trastornos previos del tejido conjuntivo. La diabetes, la hipertensión o el tabaquismo también pueden influir y facilitar este trastorno al afectar a la resistencia y flexibilidad de los vasos sanguíneos, lo que puede degenerar en hematomas que al cerrarse llevan a la creación de tejido cicatricial.

Tratamiento

Si bien existen algunos casos en que se produce una remisión espontánea, estos son muy pocos. En la mayoría de ocasiones la enfermedad de Peyronie requiere de algún tipo de intervención médica o farmacológica, la cual suele orientarse a reducir la curvatura del pene y devolverle su funcionalidad, de tal manera que no genere dolor y se permita llevar a cabo relaciones con penetración.

Entre las diferentes alternativas existentes, una de ellas es la cirugía. En este sentido puede ser necesaria la resección completa del tejido fibroso o bien la realización de cortes en la placa, con injerto de colágeno-fibrinógeno-trombina para rellenar la lesión y ayudar a recuperar la funcionalidad del miembro. Este tipo de procedimientos se han mostrado altamente efectivos, si bien pueden tener efectos indeseados como el acortamiento del pene.

Otra opción es la aplicación de ondas de choque que debilitan la placa y favorecen una recuperación del área lesionada. También se emplean fármacos como la colchicina, la vitamina E, el tamoxifeno o el paraeminobenzoato de potasio, si bien su eficacia es limitada.

También debe destacarse que puede llegar a precisarse asistencia psicológica, especialmente cuando hay sensaciones de inadecuación o presencia de síntomas ansiosos o depresivos. En algunos casos puede requerirse también terapia de pareja.

Referencias bibliográficas:

  • Cortés-González, J. R. y Glina, S. (2010). Tratamiento conservador de la enfermedad de Peyronie: colchicina versus colchicina más vitamina E. Actas Urológicas Españolas, 34 (5)

  • Hauck, E. W. y Weiner, W. (2001).François de la Peyronie and the disease named after him. The Lancet,Vol. 357.