Acudir a psicoterapia requiere un compromiso y esfuerzo de cambio por parte del paciente con su realidad.

No es posible realizar cambios sanos en la conducta sin fuerza de voluntad, sin esfuerzo ni motivación. Pero... ¿Cómo es posible tener motivación cuando me siento depresivo? A continuación, te indicaré algunos conceptos que te ayudarán a identificar los síntomas depresivos y herramientas para combatirlos.

Síntomas

Los síntomas depresivos crean una sensación nada agradable para quien los padece, se experimenta:

  • Pérdida de placer
  • Sentimientos de inutilidad
  • Irritabilidad
  • Cambios en las rutinas del sueño y alimentación
  • Falta de energía
  • Inactividad
  • Aislamiento
  • Etc

Estas características negativas finalmente son un conjunto de síntomas desagradables que van sustituyendo las cosas que nos gustaban hacer por otras. Así es cómo podemos comenzar a observar que es posible recuperar las experiencias que nos generaban bienestar antes de estar deprimidos.

Qué hacer ante los síntomas depresivos

Primero de todo, es importante saber que en la medida que estemos focalizados con los aspectos negativos en cualquier aspecto de nuestra vida. Mientras nos enfoquemos en las cosas malas que nos ocurren, estamos quitando atención a las cosas buenas y positivas. Esto acaba convirtiéndose en un hábito para tu mente. Cuando la depresión ya lleva tiempo en ti, esta conexión es tan importante que prácticamente anulas todo lo positivo. Es un saboteo de todo lo que pueda ser bueno, ya que automáticamente tu cerebro busca algo negativo que lo sustituya, ya que de algún modo lo has programado para eso.

Ahora bien, una cosa que te advierto es que no es posible cambiar la conexión y el foco de atención de un día para otro. Pero puedes comenzar identificando las cosas que antes te gustaban hacer y ahora no haces. En la medida que identifiques la “programación negativa” que has construido con pensamientos negativos constantes y conductas que la refuerzan, podrás ir planificando una nueva programación con un enfoque más positivo.

Pensamientos

La atención es la capacidad de concentrarse en un estímulo particular que hemos seleccionado entre los demás, para atender a un estímulo es necesario desatender otros. Por ejemplo, cuando estamos viendo una película que resulta interesante, restamos atención al móvil o a otras cosas de nuestro alrededor. La depresión es una enfermedad que colapsa la capacidad de atención de las personas y los procesos del pensamiento responden a una demanda de atención involuntaria. Por tanto, es importante hacer un balance a las cosas que se da importancia. Con ayuda terapéutica lograrás cambiar el foco de atención característico de la depresión para ir recuperando la motivación, la ilusión y los momentos de bienestar.

Los comportamientos depresivos llevan tiempo en instaurarse en tu cuerpo y mente. Es muy probable que el desencadenante de esta enfermedad provenga de experiencias desagradables o también que no sepas exactamente su origen. Lo importante es analizar hasta qué punto has llegado a programar tu mente para que el momento de tristeza se quede instaurado en ti.

¿Por qué te deprimes?

Deprimirse es una forma de conectarse con el mundo y afrontar la vida, nos permite recordar constantemente lo que no se pudo hacer, nuestros defectos, lo que nos falta, etc. La diferencia con una conexión positiva es mirar todos esos aspectos y a su vez buscar una solución. Por tanto, estaríamos conectándonos con las cosas que se pueden cambiar, comenzaríamos a cambiar el foco de atención con un balance de pensamientos que no estén inclinados a lo negativo.

Es normal, natural y sano que te sientas tristes en diferentes momentos de tu vida

Pero cuando esa tristeza llega a cambiar el entorno y dejas de hacer las cosas que te gustan, abandonas proyectos, crece en ti la desesperanza, la tristeza pasa a ser una patología, de modo que es importante una autoevaluación para evitar que esa tristeza patológica, la depresión, continúe quitándote tus momentos de disfrute y bienestar.

Salir de la depresión

No es fácil, pero si posible. Si poco a poco construyes un ambiente estimulante a tu alrededor, enfocando tu atención en lo positivo que tienes, y planificando actividades que te permitan conectar con las cosas que te gustan, las cosas irán poniéndose en su lugar.

La depresión se irá desvaneciendo con el tiempo. Es importante que sepas que, así como la depresión toma tiempo en instaurarse, hay que ser constantes en la implementación de comportamientos positivos para cambiar tu percepción del entorno. Si no lo haces, la depresión cada vez cobrará más espacios de tu mente y cuerpo, pasando por diferentes grados de leve, moderado y severo. Inclusive, en casos crónicos puede que se asocien otros trastornos mentales con la depresión por la magnitud del descontrol de tus hábitos y pensamientos. Por tanto, es importante hacer cambios en los procesos del pensamiento y la conducta que puedan influir en la creación de un entorno que propicie mayor bienestar y crecimiento.

La depresión es una enfermedad que todas las personas podemos sufrir. Y, a diferencia de la tristeza, es un estilo de vida que se adopta con los hábitos negativos que se van repitiendo a diario sumado a los pensamientos que permiten que la depresión se mantenga.

Es primordial que acudas a un profesional de la salud mental ya que las técnicas de descritas anteriormente son solo estrategias útiles que por sí solas no sustituyen lo que es un proceso de psicoterapia. El psicólogo intervendrá individualmente en tu caso para que puedas tener herramientas necesarias para afrontar eficazmente tu depresión.

Referencias bibliográficas:

  • Barondes, S. H. (1998). Mood Genes: Hunting for the Origins of Mania and Depression. New York.

  • Beck, J. (1995). Terapia cognitiva: conceptos básicos y profundización. Gedisa Editora.

  • Kramer, Peter D. (2006). Contra la depresión. Barcelona: Seix Barral.

  • Jackson, Stanley W. (1986). Historia de la melancolía y la depresión. Madrid: Turner.