Autoestima sexual: qué es, cómo nos afecta, y cómo mejorarla

La autoestima sexual nos influye psicológicamente más allá del sexo y las relaciones de pareja.

Autoestima sexual

La autoestima afecta a absolutamente todos los aspectos de la vida, con lo cual no es de extrañar que también influya en el terreno de lo sexual. De hecho, podríamos decir que existe una autoestima sexual, un sentimiento de cuanto se valora uno en materia de relaciones sexuales.

La autoestima sexual no es solo cosa de relaciones de pareja, sino que también influye a la hora de darse placer a uno mismo. En función de lo bien o lo mal que nos percibamos en materia sexual, más o menos vamos a disfrutar de todo lo que está relacionado con ello.

A continuación vamos a profundizar un poco más sobre la autoestima sexual, descubriendo cómo se puede evaluar y qué podemos hacer para mejorarla.

¿Qué es la autoestima sexual?

La autoestima sexual se puede entender como la valoración que tenemos nosotros mismos con respecto a diferentes temas sexuales: cómo nos comportamos sexualmente, lo cómodos que nos sentimos con nuestro cuerpo, cómo somos para otras personas, como de merecedores del placer sexual nos sentimos…

Hace referencia a la seguridad y confianza en la intimidad sexual, teniendo mucho que ver con el bienestar y el amor propio en materia de rendimiento y percepción sexual. Es una de las condiciones necesarias para sentirse seguro y disfrutar manteniendo relaciones sexuales.

Cuando nos sentimos seguros en nuestras relaciones íntimas, es más probable que las experimentemos con total libertad, algo que beneficiará tanto nuestro placer como el de la persona con la que mantengamos sexo. De eso se trata la autoestima sexual: de sentirse a gusto con nuestro cuerpo y de las experiencias que vivimos a través de él en un terreno sexual y psicoafectivo.

Autoestima sexual e inseguridad en el sexo

La inseguridad en el sexo es algo relativamente común, sobre todo en nuevas experiencias. Es normal sentir algo de inseguridad en determinadas situaciones que tienen que ver con el sexo y que percibimos que no tenemos demasiada experiencia previa, como puede ser introducir una nueva práctica, tener una nueva pareja sexual o usar un nuevo juguete erótico.

Cuando la situación sexual es nueva, es más probable que en nuestra mente aparezcan pensamientos que nos juegan una mala pasada. Por ejemplo, podemos llegar a pensar que no tenemos la experiencia necesaria para rendir sexualmente en un escenario concreto o que nos gustaría saber más sobre la otra persona o nosotros mismos para darnos más placer. Es precisamente en estas situaciones donde más se demuestra el nivel de autoestima sexual. Cuanto más baja, más miedo y temor a lo nuevo en el plano sexual.

Otro tema muy importante que puede evidenciar una muy baja autoestima sexual lo tenemos en la inseguridad relacionada con la apariencia física. Preferir la luz apagada mientras se tiene sexo, no quitarse la ropa o no cambiar de postura pueden ser indicadores de que la persona no se siente muy a gusto con su cuerpo y no quiere mostrarlo, temiendo que si su pareja sexual lo ve se le van a quitar las ganas de seguir teniendo sexo.

Autoestima y sexo

¿Cómo saber si tenemos una autoestima sexual baja?

Todo el mundo tiene, en mayor o menor medida, algo de autoestima sexual. Es algo presente en todos los seres humanos, pero que se manifiesta a diferentes niveles. Hay quienes tienen más autoestima sexual y otros, menos.

Las personas con menor autoestima sexual pueden ser víctimas de todo un sistema de creencias negativo sobre su rendimiento sexual, algo que se manifiesta en forma de múltiples pensamientos malos que los sabotean cuando tratan de disfrutar del plano afectivosexual.

Entre los pensamientos de las personas con baja autoestima sexual encontramos frases como las siguientes, que pueden ser indicadores precisamente de este problema.

  • “No soy lo suficientemente bueno en la cama”.
  • “Seguro que no quiere volver a quedar después de esto”.
  • “Se va a dar cuenta de que no estoy disfrutando”.
  • “Va a pensar que esto es por su culpa y me va a dejar”.
  • “No soy lo suficientemente atractivo para que pueda desearme”.

Es posible averiguar con más o menos exactitud cómo está nuestra autoestima sexual. Hay herramientas que nos sirven para evaluar este constructo, como el propuesto por un estudio de “The Canadian Journal of Human Sexuality”. Consiste en un test de 15 preguntas que puntúan del 1 al 5, yendo de siendo 1 equivalente a “no estoy nada de acuerdo” y 5 “estoy totalmente de acuerdo”.

    1. Considero que soy bueno en mis relaciones sexuales.
    1. Pienso que mis habilidades sexuales son realmente buenas.
    1. Me expreso libremente en mis relaciones sexuales.
    1. Tengo confianza con mi pareja.
    1. Me siento cómodo sexualmente hablando.
    1. En estos momentos, me siento bien sexualmente.
    1. No me considero una persona muy buena en el sexo.
    1. Mi vida sexual se encuentra por los suelos.
    1. Estoy decepcionado con mi vida sexual.
    1. No estoy feliz con mi vida sexual.
    1. No dejo de pensar en sexo.
    1. Me preocupa el sexo la mayor parte del tiempo.
    1. Actualmente, pienso más en sexo que en otros temas.
    1. Pienso mucho en practicar sexo.
    1. En estos momentos, los temas sexuales inundan todo el tiempo mi mente.

Una vez valorados cada ítem, podemos ver cómo está nuestra autoestima sexual y otros aspectos relacionados. En concreto, son las seis primeras preguntas las que valoran cómo está nuestra autoestima sexual y, si las hemos valorado con puntuaciones altas, significa que tenemos buena autoestima. Si en cambio las hemos valorado con notas bajas, significa que hay baja autoestima sexual y deberíamos esforzarnos por intentar mejorarla.

Los ítems del siete al diez tienen que ver con la depresión sexual. Las puntuaciones bajas en estas preguntas significa que no hay depresión sexual, mientras que las altas es que sí y debemos prestar atención a cómo nos sentimos. Las preguntas de la once a la quince tienen que ver con la obsesión por el sexo y, cuanto mayor sea la puntuación, mayor obsesión tendremos.

¿Cómo mejorar nuestra autoestima sexual?

Por fortuna, tanto si hay una baja autoestima como una depresión u obsesión por todo lo relacionado con el sexo, hay solución para estos problemas. Se pueden seguir una serie de pautas para mejorar nuestra autoestima en el plano afectivosexual y, consecuentemente, nuestro disfrute en el sexo.

1. Valórate más

La base de una autoestima alta es valorarse más. Seguro que son muchas las cosas positivas que tienes y de las que no te das cuenta. No estamos hablando sólo en el plano sexual, sino en todos los demás. Con cada pequeño paso que des valorándote, un pequeño avance hacia una mayor autoestima que repercutirá también en lo sexual.

2. Aprende y experimenta con tu cuerpo

Una mejor autoestima sexual se obtiene alimentándola con conocimiento. Lee, infórmate y aprende lo máximo que puedas sobre sexualidad. Usa lo aprendido experimentando con tu cuerpo. Aprender a conocerse uno mismo nos ayuda a explorar y saber mejor qué es lo que nos gusta y cómo en lo que al sexo se refiere.

3. No te compares con otros

Las comparaciones pueden ser odiosas, especialmente en el terreno sexual. Como todo en la vida, cada persona es un mundo en temas de sexualidad. Compararnos con los demás lo único que hará será agobiarnos, frustrándonos y haciéndonos pensar que nunca seremos buenos en la cama. No es una competición, sino una cuestión de pasarlo bien. Cada uno tiene sus gustos y su forma de disfrutar del sexo, saber cuáles son es lo importante, no si son mejores o peores que los de los demás.

4. Atrévete a practicar cosas nuevas

La vergüenza no es una aliada en temas de cama. Trata de dejarla de lado y no tengas miedo a qué pensarán los demás. Si te apetece hacer realidad un deseo o practicar una nueva técnica de estimulación sexual, ¡hazlo! Si lo quieres hacer con tu pareja, recuerda que antes de nada se lo deberás comentar para ver si está de acuerdo y que no se lleve una sorpresa desagradable.

5. Aprende a decir “no” a lo que no te guste

Si hacemos más cosas que nos hacen sentir bien, también deberíamos aprender a dejar de hacer cosas que no nos gustan. Si hay alguna propuesta de nuestra pareja que no nos gusta o nos hace sentirnos incómodos en la cama, debemos decir “no” con asertividad. Esto es aplicable no sólo al terreno sexual, sino también a cualquier aspecto de la vida.

6. Busca ayuda profesional

Tener una baja autoestima sexual se relaciona con tener falta de autoestima en general, algo que puede ser indicativo de que hay un problema más profundo que baña todo los aspectos de nuestra vida, no solo el íntimo. Por eso es fundamental buscar ayuda profesional, especialmente un psicólogo o un sexólogo que nos ayuden a superar nuestras inseguridades y miedos.

  • Arcos-Romero, A.I., Moyano, N. & Sierra, J.C. (2018). Psychometric Properties of the Orgasm Rating Scale in Context of Sexual Relationship in a Spanish Sample, J Sex Med, 15(5): 741-749.
  • Arcos-Romero, A. I., Granados, R., & Sierra, J. C. (2018). Relationship between orgasm experience and sexual excitation: Validation of the model of the subjective orgasm experience. International Journal of Impotence Research.
  • Calvillo, C., Sánchez-Fuentes, M. M., & Sierra, J. C. (2018). Revisión sistemática sobre la satisfacción sexual en parejas del mismo sexo. Revista Iberoamericana de Psicología y Salud, 9, 115-136.
  • Safron, A. et al. (2016). Orgasm: Neurophysiological, Psychological, and Evolutionary Perspectives. Socioaffective Neuroscience and Psychology.

Artículos relacionados