Un rasgo de personalidad del modelo de los cinco grandes. Unsplash.

Los sujetos que tienen una personalidad abierta a las experiencias se exponen más al cambio y lo novedoso, y tienden a tomar más riesgos que el promedio de personas.

En este artículo revisaremos el concepto de apertura a la experiencia como rasgo de personalidad, y veremos un listado con las características de esta clase de personas. Así podrás reconocer cuál es tu nivel de apertura a la experiencia, según el número de características con las que te identifiques.

¿Qué es la apertura a la experiencia?

Cuando se habla de apertura a la experiencia, se hace alusión a ciertas características de personalidad que generan propensión a tomar decisiones relacionadas con ir fuera de su zona de confort. Las personas con este rasgo son sujetos que por lo general no tienen inconvenientes en probar nuevos métodos de hacer las cosas, o exponerse a sensaciones nuevas para ellos.

A su vez, el concepto de apertura a la experiencia como constructo psicológico proviene del modelo de los cinco grandes (Big Five).

Las personas creativas, imaginativas, y con afición a la innovación suelen tener un mayor nivel de apertura a las experiencias que aquellos sujetos con características de personalidad rígida, en las que no predomina el ingenio sino el pensamiento estructurado.

¿Qué características poseen estas personas?

Ahora daremos un repaso a los rasgos más característicos que poseen las personas que destacan por el rasgo de apertura a la experiencia.

1. Originalidad

Por lo general, las personas con mucha apertura la experiencia tienden a tener un elevado nivel de pensamiento creativo en cuanto a las acciones que realizan. Son personas que no buscan copiar algo que ya está hecho, sino que prefieren realizar sus propios proyectos, partiendo desde una idea innovadora.

Las personas creativas también poseen un elevado nivel de apertura a las nuevas experiencias, ya que por lo general tienden a buscar inspiración en fuentes que son nuevas para ellos, viendo de esa manera en la necesidad de salir de su zona de confort para encontrar la respuesta a su inspiración.

2. Imaginación

Las personas imaginativas también suelen ser aquellas que salen de su zona de confort a menudo, ya que son capaces de crear en su mente escenarios nuevos y originales en los cuales se sienten cómodos y por lo general busca en llevar estas experiencias a la práctica en uno u otro sentido.

3. Curiosidad intelectual

La curiosidad por el conocimiento empírico, por obtener nuevas respuestas ante preguntas que solemos hacernos, es también una característica de las personas que demuestran apertura hacia los cambios, ya que esas personas suelen buscar las respuestas diversos medios que las llevan a poner a prueba su percepción de la realidad.

4. Intereses variados

Las personas que presentan un abanico extenso de intereses suelen tener una tendencia mayor a experimentar nuevas experiencias, considerando que los intereses que una persona presenta la llevan a adquirir una serie de conocimientos relativos a estos intereses.

5. Creencias poco convencionales

Una característica esencial de las personas que son abiertas a las nuevas experiencias es que no van siempre a favor de la corriente, sino que suelen tener pensamientos distintos en relación a los de la mayoría de las personas. Resisten más la presión social.

6. Tolerancia

Los sujetos que puntúan alto en cuanto a las características referentes a la apertura a la experiencia son aquellos que también aceptan mejor las diferencias de pensamiento de los otros.

Mientras más tolerante sea una persona con relación a las opiniones diversas de los otros, mayor tenderá a ser su nivel de apertura hacia las nuevas experiencias. En otras palabras; a mayor tolerancia, mayor nivel de apertura al cambio.

7. Autoevaluación

Aquellos que son capaces de hacer un ejercicio de autoevaluación, y poner en tela de juicio sus propias creencias, logran abrirse a nuevas formas de pensamiento que les permiten experimentar cosas nuevas.

No se trata de ser inseguros, sino de no creerse dueño de la razón absoluta y estar dispuesto a reconsiderar algunas cosas de nuestra vida que pueden estarnos limitando en cuanto a alcanzar nuestro máximo potencial.

8. Locus de control interno

El locus de control interno se refiere a la percepción de los sujetos de que los eventos que le ocurren dependen principalmente de sí mismo, y no de su entorno. Las personas que tienen desarrollada esta característica tienden a presentar mayores posibilidades de apertura a los cambios.

Cuando pensamos que las cosas que nos pasan responden a las decisiones que hemos tomado, entonces somos capaces de tomar nuevas decisiones para promover cambios significativos en nuestras vidas.

9. Emocionalidad

Por último, las personas con facilidad de apertura al cambio presentan a su vez un nivel alto de emocionalidad. Es decir, son sujetos que no temen a las emociones fuertes, no se resguardan de la posibilidad de verse movilizados por alguna emoción.

En lugar de evitar las emociones fuertes, van en buscan de actividades nuevas, donde exista la posibilidad de experimentar sentimientos significativos y novedosos para ellos, que representan la oportunidad de salir de lo convencional.

Referencias bibliográficas:

  • García, L. F.; Aluja, A.; García, Ó.; Cuevas, L. (2005). Is Openness to Experience an Independent Personality Dimension?. Journal of Individual Differences 26 (3): 132-138.
  • Steel, P.; Schmidt, J. y Shultz, J. (2008). Refining the relationship between personality and Subjective well-being. Psychological Bulletin 134 (1): 138-161.