La sexología es una disciplina relativamente reciente, que todavía está intentando asentarse adecuadamente como conocimiento científico dentro de las ramas de la salud. Muchos sexólogos proceden de otras disciplinas, en especial psicología, medicina y otras profesiones sanitarias.

Aunque en esencia todos los sexólogos tienen las mismas competencias, cabe decir que, en función de qué grado universitario hayan realizado, tendrán una visión más organicista o más psicológica de la sexualidad, sus procesos fisiológicos y mentales implicados.

A continuación vamos a descubrir cuáles son los principales tipos de sexólogos, además de resaltar cuáles son las principales características de la sexología como disciplina, de qué se encarga y en qué puede ayudar.

Los principales tipos de sexólogos

Aunque no existe una clasificación estándar sobre cuáles son los principales tipos de sexólogos, sí que podemos diferenciar entre ellos en función de qué ámbito trabajan en concreto cuando llevan a cabo su terapia. Igualmente, para comprender más a fondo los tipos de sexólogos, vamos a entender primero qué es la sexología.

En esencia, la sexología es la ciencia que estudia todo lo que tenga que ver con el sexo. El sexo no es simplemente que dos personas mantengan relaciones sexuales. Implica toda una serie de procesos fisiológicos y mentales que deben ser estudiados de forma científica y profunda, como pueden ser las identidades sexuales, los tipos de relaciones e interacciones durante el proceso, el grado de intimidad entre los amantes y cualquier otro aspecto sexual que se nos pueda venir a la cabeza.

La sexología estudia tanto las relaciones sexuales funcionales y sanas como aquellas en las que se da algún tipo de disfunción, como puede ser el caso de problemas de pareja en el que el sexo se ve afectado o problemas como el vaginismo o la impotencia. Existen infinitas formas de vivir la sexualidad, y es por esto que el trabajo de los sexólogos es muy amplio, pese a que siempre se deberá seguir avanzando para comprender la sexualidad en su totalidad.

¿Qué clase de profesión es?

La sexología, a fecha de hoy, sigue sin ser una carrera universitaria, sino una especialización de postgrado o máster. Los sexólogos proceden de diferentes disciplinas, siendo especialmente común la figura del sexólogo quien ha estudiado medicina, psicología clínica o alguna otra carrera sanitaria.

Es normal que, en función de donde se proceda, se enfoquen los problemas sexuales o bien desde una perspectiva más organicista o bien desde una más psicológica, aunque lo normal es que la formación en sexología trate de reducir este tipo de sesgo.

Cabe decir que dentro de la comunidad sexólogoa no todos son médicos o psicóilogos clínicos. También hay educadores, trabajadores sexuales e investigadores que tratan de tener una mayor comprensión de la sexualidad además de concienciar a la población sobre qué son las relaciones sexuales sanas y qué conductas no deben evitarse.

Igualmente, independientemente de donde se provenga, cabe entender que la sexología es una disciplina en sí misma, y que la figura del sexólogo no lo ata a lo que haya estudiado con anterioridad.

¿Qué funciones desempeña el sexólogo?

Entre las principales funciones que desempeñan los sexólogos tenemos:

  • Evaluar y tratar los problemas sexuales dentro de un contexto clínico.
  • Programar y ejecutar proyectos de educación sexual.
  • Investigar sobre la conducta sexual.
  • Difundir conocimientos científicos acerca la sexualidad.

Aunque en la mayoría de los casos en los que el sexólogo tiene formación médica y/o psicológica, no tienen por qué desempeñar todas estas funciones. En función del tipo de formación universitaria previa y qué tipo de formación sexológica en específico haya adquirido, el sexólogo se va a centrar en una u otra.

En la mayoría de los casos, los sexólogos que evalúan y tratan problemas sexuales tienen formación sanitaria, mientras que los que difunden conocimientos suelen ser educadores y trabajadores sociales.

¿Cuáles son los tipos de sexólogos?

Como hemos comentado, la sexología es una disciplina relativamente reciente y en muchos aspectos asienta sus fundamentos teóricos en la medicina y la psicología clínica. Aunque más o menos independiente, muchos de sus conocimientos hacen que no pueda evitar adquirir una visión demasiado organicista y psicologista de la sexualidad. Igualmente, al haber sexólogos no sanitarios podemos hablar de un repertorio más o menos amplio de especialización, aunque no de forma oficial.

1. Sexólogo especializado en trastornos sexuales

Este sexólogo es el que ha estudiado psicología clínica. Trata de evaluar, diagnosticar y tratar los problemas psicológicos que han entorpecido la vida sexual del individuo o la pareja que ha acudido a consulta.

Los problemas de erección y vaginismo son cada vez más frecuentes, convirtiéndose en el motivo de consulta más común en el campo de la sexología. Es frecuente que hombres y mujeres que padecen tales problemas empiecen a evitar las relaciones sexuales con su pareja.

Todos estos problemas, aunque pueden tener causas físicas, las más comunes son las psicológicas, especialmente entre adultos jóvenes. Ya sea por miedo, ansiedad o temor a no cumplir con las expectativas sexuales, muchas personas sufren problemas en la cama a causa de problemas puramente psicológicos.

A la larga acaba viéndose dañados muchos más aspectos de la persona, como su seguridad, autoestima y confianza en sí misma. Todo esto va en aumento, haciendo que los problemas sexuales se cronifiquen y se trasladen a otras esferas de la vida del individuo.

Es por esto que es tan importante la terapia sexual, dado que detectando estos problemas se puede contribuir a evitar un mal mayor, problemas psicológicos de otros tipos y dificultades relacionales varias.

Entre los principales trastornos sexuales con posible base psicológica tenemos: disfunción eréctil, eyaculación precoz, falta de deseo sexual, anorgamia, dispaurenia, vaginismo, eyaculación retardada y insatisfacción sexual.

2. Sexólogo especializado en lesiones orgánicas

El sexólogo especializado en lesiones orgánicas tiene formación médica. Si bien sin tener en cuenta los aspectos psicológicos implicados en la conducta sexual es muy difícil tener una visión adecuada de los problemas sexuales, sí que es cierto que se debe descartar cualquier tipo de problema fisiológico implicado en estos procesos.

Ya sea comprobando si hay algún tipo de infección en los genitales, problemas de erección, enfermedades médicas subyacentes al problema sexual principal o cualquier otro motivo médico, este tipo de sexólogos tratan de mejorar la salud sexual de sus pacientes.

Puede ser que la persona no tenga problema psicológico alguno que influya negativamente en su sexualidad, pero el hecho de no poder “arrancar” pone en riesgo su salud psicológica a largo plazo. Es por este motivo que es muy importante asegurarse de que no haya problema médico alguno y, en caso de haberlo, tratarlo convenientemente.

Algunos problemas se pueden tratar mediante fármacos, mientras que otros quizás requerirán intervención quirúrgica o psicoeducación (p. ej., excitarse con mayor frecuencia).

3. Educadores sexuales

Los educadores sexuales han recibido una formación sexológica para ayudar a la población a tener mayor conciencia de las enfermedades de transmisión sexual, las identidades y orientaciones sexuales, el coito y cómo es la respuesta sexual.

En una sesión de educación sexual se tocan temas tales como la transexualidad, la feminidad, la masculinidad, los métodos anticonceptivos, la dependencia emocional. El objetivo es hacer que la población no tenga miedo ni tabúes con respecto al sexo, con la intención de que no se pierdan de un vital y muy importante aspecto de sus vidas.

Estos educadores sexuales se dirigen a padres, madres, niños, niñas y personas mayores para que entiendan que el sexo, siempre y cuando sea acordado y respetuoso, es sano, necesario y no tiene nada de malo.

Otro aspecto fundamental de este tiupo de sexólogos es luchar contra los estereotipos que siguen existiendo con relación a la sexualidad, dado que acentúan todavía más los problemas sexuales.

4. Sexólogo especializado en terapia de pareja

Puede que los problemas de sexualidad que se sufran no tengan un componente tan serio como puede ser un trastorno mental de tipo sexual. Aún así, pueden repercutir gravemente en las relaciones de pareja, creando tensiones entre los amantes y, a veces, siendo un factor que cause la ruptura.

El sexólogo especializado en terapia de pareja trata de detectar qué problemas se dan en la intimidad de la pareja, ver cómo poder mejorar las relaciones sexuales entre ellos e iniciar toda una terapia y plan de psicoeducación para despertar la llama del amor y el sexo entre los amantes.

Conclusión

La sexualidad es una disciplina relativamente reciente, la cual todavía se encuentra en proceso de crear campos de especialización dentro de la misma. Aún así, es posible encontrar diferentes tipos de sexólgoos, más enfocados en uno u otro tipo de problema sexual en función de su formación previa. No es lo mismo un sexólgoo enfocado en trastornos mentales con carácter sexual que aquel que se centra en los problemas médicos, ni tampoco aquel que pretende concienciar a la población sobre la sexualidad sana.

Referencias bibliográficas:

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