Ser una persona con capacidad para comunicarse con los demás, saber hablar en reuniones y conocer gente nueva es lo que define a las personas sociables.

Si además de estas cualidades, le sumamos cierto desparpajo, espontaneidad y ganas de vivir, podemos estar ante una persona sociable y divertida: ese tipo de personas que nos hacen pasar buenos ratos y que logran despertar la simpatía de casi todo el mundo.

Ser sociable: una ventaja para distintos ámbitos de la vida

Además de las claras ventajas que ser sociable puede acarrear en entornos de ocio, cabe destacar también que, cada vez más, las empresas valoran la sociabilidad y las capacidades comunicativas

En un mundo donde las máquinas sustituyen el trabajo humano, va cobrando importancia la virtud de saber comunicar bien y conectar con los interlocutores, y es por esta razón que las corporaciones buscan perfiles profesionales que gente empática y abierta de mente que les ayuden a conocer los gustos de sus potenciales clientes o que sepan conectar con resposanbles de otras empresas.

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10 trucos para ser más sociable, divertido y empático

Si eres una persona un poco tímida o reservada, debes saber que las habilidades sociales y comunicativas se pueden aprender. De hecho, el conectar con otras personas es una de las capacidades más entrenables que tenemos. Somos seres sociales por naturaleza, y si pones en práctica estos consejos y trucos podrás mejorar en este aspecto.

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1. La importancia de confiar en ti mismo

Esto puede ser fácil de decir, pero no es tan fácil de llevar a la práctica si partes de una autoestima un poco mermada o bien te has habituado a pensar que eso de conocer a personas no es lo tuyo. Tienes que saber que todos tenemos cosas que nos hacen únicos y especiales, historias curiosas y una visión de la realidad que nos distingue.

Si eres capaz de valorarte a ti mismo, podrás acercarte a esas personas que quieras conocer con seguridad, y será mucho más fácil poder conectar personal y emocionalmente.

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2. No tengas miedo a conversar con desconocidos

Una de las cosas que te ayudarán decisivamente a mejorar tus habilidades sociales es lanzarte al ruedo y empezar a conversar con personas que no conozcas mucho. Por ejemplo, puedes intentar hablar con personas que te generen más confianza, sobre temas que te resulten cómodos, como alguna noticia de actualidad o algo que genuinamente te llame la atención sobre tu interlocutor. Verás como la gran mayoría de personas reaccionan positivamente a tus preguntas.

Poco a poco, si practicas este punto, notarás que cada vez te cuesta menos inciar conversaciones y te atreves a hablar con individuos que antes te imponían más.

3. Mira a los ojos de tu interlocutor

Es importante que te acostumbres a tener contacto visual con la persona con quien hables. No solo transmitirás mayor seguridad en ti mismo sino que te permitirá conectar y generar empatía con tu interlocutor.

Ten en cuenta también que es muy positivo que puedas tener toques de humor. Seguro que la persona con quien converses valorará tu humor y empatizará más contigo. Eso sí, no es buena idea exceder ciertos límites en el humor. Por lo menos en los primeros contactos, usemos un tipo de bromas agradable y que no puedan causar malestar.

4. Interésate genuinamente por tu interlocutor

¿Te gusta que otra persona se interese genuinamente por ti? Es muy probable que respondas que sí a esta pregunta. Nos gusta sentirnos valorados, y por tanto nos sienta bien que haya otros seres humanos que quieran conocernos mejor.

Si a ti te gusta que otros individuos se interesen por ti, a las demás personas les pasa exactamente igual. Por tanto, es buena idea que seas tú quien propicie la interacción. Sin necesidad de que parezca que las estás interrogando, una comunicación fluida y amena puede dotarte de herramientos para ser más sociable y divertido. Sobre todo, toca temas que puedan uniros, como intereses en común.

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5. No te limites a interactuar con tu círculo cercano

Deberías animarte a entablar conversaciones no solo con las personas que están a tu alrededor la mayor parte del tiempo, sino también con personas con las que coincidas en contextos y situaciones más informales. Si siempre te rodeas y hablas con el mismo círculo de gente, tenderás a permanecer en tu zona de confort.

Busca sitios y situaciones en que puedas conocer gente nueva y poner en práctica tu sociabilidad y tu capacidad para comunicarte y empatizar.

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6. Mantén el contacto

Si conoces a alguien con quien te gustaría volver a encontrarte en otra ocasión, no dudes en pedirle alguna forma de contacto (facebook, teléfono, email…). De este modo, tendrás una vía rápida para volver a saber de esa persona y, si ambos queréis, podréis volver a quedar en algún sitio y retomar la amistad.

En nuestra época de tecnologías y redes sociales, muchas amistades pueden mantenerse vivas en el tiempo gracias a este medio. Aprovéchate de ello.

7. Únete a actividades que se realicen en grupo

Si realizas actividades junto a más personas (como cursos formativos, deportes de equipo, tertulias sobre algún tema que te interese…), te obligarás a conocer a gente nueva y a cooperar.

Esto puede ser muy útil si en tu vida diaria no dispones de lugares donde expandir tus horizontes. Seguro que unirte a uno de estos grupos, o incluso ir al gimnasio, puede serte de mucha ayuda a la hora de desarrollar tu sociabilidad

8. Sé alguien con quien sea agradable estar

No subestimes la importancia de sonreír, de ser gentil y de tener buenos modales con las demás personas. Es fácil deducir que todos nos sentimos atraídos hacia aquellas personas que nos hacen sentir bien.

Este es uno de los consejos más importantes si quieres desarrollar tu sociabilidad y tu empatía, porque si eres amable notarás que los demás empiezan a dispensarte el mismo buen trato de vuelta.

9. Practica siempre que puedas

Tu círculo familiar y tus amigos más cercanos pueden ser un buen banco de pruebas para abrirte y sociabilizar. Todas las técnicas y trucos antes mencionados los puedes poner en práctica con ellos: interésate por sus vidas, mantén el contacto si no los tienes cerca, empatiza con ellos, haz actividades fuera de lo habitual…

Si tienes una vida apasionante y activa, no solo serás más sociable e interesante sino que atraerás a más personas a querer conocerte.

10. No te preocupes si alguna interacción no sale como esperabas

Perder el medio a relacionarse con los demás también implica aceptar que no todo sale siempre como queremos. De hecho, tienes que tener en cuenta que, algunas veces, las personas con quienes intentarás interactuar no estarán de humor. Nos pasa a todos alguna vez y no hay que darle más vueltas.

¡No pasa nada! No te responsabilices por ello. Por cada persona que no esté en un estado mental abierto hacia ti, encontrarás varias que sí querrán conocerte. Aprender a ser más sociable y divertido también pasa por combatir la timidez y ser más abiertos con los demás, incluso aunque alguna vez alguien pueda no ser muy amable con nosotros. Esto no nos debe afectar.

Si eres amable, abierto y simpático, irás conociendo a personas que te irán aportando cosas positivas a tu vida. Esto no es un sprint de 100 metros, sino una actitud que has de plantear a medio y largo plazo. Notarás como tu vida cambia a mejor conforme avanzas.