Imre Lakatos: biografía de este filósofo húngaro

Un resumen de la vida de Imre Lakatos, importante pensador dedicado a la filosofía de la ciencia.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

Imre Lakatos

Imre Lakatos fue un filósofo y matemático conocido por su filosofía de las matemáticas y la ciencia. Trabajó como investigador y académico a lo largo de su vida, empezando en su natal Hungría, visitando la Unión Soviética y llegando a vivir en Reino Unido

Su vida es la de una persona que fue testigo del ascenso del nazismo siendo su familia de origen judío, teniendo que ingeniárselas para evitar la sangrienta represión de los nazis y, posteriormente, la del gobierno comunista húngaro. Veamos su historia a través de una biografía de Imre Lakatos.

Breve biografía de Imre Lakatos

Imre Lakatos fue un pensador húngaro del siglo pasado, conocido por su filosofía de las matemáticas y filosofía de la ciencia. Contribuyó a estas disciplinas sobre todo con sus tesis sobre la falibilidad de las matemáticas, exponiendo su metodología sobre pruebas y refutaciones a la par de introducir el concepto de programas de investigación en su metodología sobre la investigación, elaboración y refutación de teorías científicas.

Como personaje nacido a principios del siglo XX fue testigo de grandes cambios políticos en su natal Hungría, además de ver cómo el panorama europeo se enturbecía durante la primera mitad de ese siglo, especialmente para la comunidad judía de la que él formaba parte. Se salvó por poco del nazismo, pero a pesar de ser seguidores de las tesis comunistas no se salvaría de la opresión de los regímenes comunistas de la década de los 1950, obligándole a desarrollar su actividad intelectual en el extranjero.

Primeros años

Imre Lakatos nació como Imre (Avrum) Lipschitz el 9 de noviembre de 1922 en Debrecen, Hungría, en el seno de una familia judía de antiguos orígenes. Siendo apenas un adolescente fue testigo del ascenso del nazismo en Centroeuropa, motivo por el cual cambió su nombre por el de Imre Molnár, que sonaba más puramente húngaro y, así, evitar ser víctima de la persecución antisemita. Lamentablemente, su madre y su abuela fueron asesinadas en el campo de concentración de Auschwitz.

Ya bien entrada la Segunda Guerra Mundial, Imre participó activamente en la resistencia antinazi, siendo este el momento en el que adoptaría el nombre por el que hoy lo conocemos: Imre Lakatos. “Lakatos”, cuyo significado en húngaro es “cerrajero”, lo adoptó en honor a Géza Lakatos, un general húngaro que consiguió derrocar a un gobierno pronazi.

Si bien estos tiempos son revueltos y convulsos, esto no impide a Lakatos empezar a estudiar matemáticas, física y filosofía en la Universidad de Debrecen, obteniendo su primer grado académico en 1944. Es en esta época en la que empieza a tener sus primeros contactos con la filosofía de lo que es científico y de cómo las matemáticas pueden ser consideradas objeto de la filosofía, tanto para entender su fiabilidad como su falsabilidad. Unos años más tarde, en 1948 defendería su tesis doctoral en esa misma institución.

En una época en el que el nazismo cometía sus más sangrientas barbaridades, toda ideología contraria a él parecía ser la salvación. Seguramente fuera por este motivo que Lakatos vio en el comunismo una ideología llena de bondades, aplaudiendo su llegada en 1947. Llegó a formar parte del nuevo régimen, trabajando como un alto funcionario del Ministerio de Educación húngaro.

En la Hungría comunista

Con el fin de la Segunda Guerra Mundial llegó lo que parecía una época de paz y resurgimiento cultural. Hungría se llenaba de nuevas ideas, entre ellas las del filósofo marxista Györy Luckács que los viernes a la noche dictaba sus seminarios privados, seminarios a los que Lakatos asistía de forma religiosa. Parecía que Lakatos iba a disfrutar de unos tiempos más pacíficos que los de su juventud.

Sin embargo, pronto toda buena suerte se desvanecería. Tras haber estudiado filosofía en la Universidad Estatal de Moscú en 1949 bajo la dirección de Sofya Yanovskaya recibiría una desagradable sorpresa. Volviendo a su tierra natal vio que sus amigos eran desalojados del partido comunista y gobiernos húngaros. Hungría se convertía en un estado satélite de la URSS, y toda persona que fuera contraria al comunismo oficial era considerado un “revisionista”, y así fue considerado Imre Lakatos, siendo encarcelado entre 1950 y 1953.

Tras cumplir su condena se dedicó de lleno a la actividad académica, especialmente centrándose en la investigación en matemáticas. También realizaría algunas traducciones al húngaro, como la del libro de su compatriota György Polya “How to solve it”, originalmente escrito en inglés. Intentaba progresar académicamente dentro de lo que el régimen le dejaba, pese a las presiones gubernamentales.

Si bien Lakatos se llamaba a sí mismo comunista sus opiniones políticas fueron cambiando notablemente, sobre todo por culpa de su ingreso en prisión de forma injusta. Esto lo motivó para vincularse a grupos estudiantiles críticos con la situación de Hungría como estado satélite, materializados en el levantamiento popular de Hungría de octubre de 1956. Al mes siguiente la URSS invade Hungría para sofocar el levantamiento, motivo por el cual Lakatos decide abandonar el país viajando primero a Viena y, después, a Inglaterra.

Vida en Inglaterra y últimos años

Si bien llegó a Inglaterra huyendo de un régimen comunista, sus antecedentes como partidario de esa ideología le impidieron nacionalizarse británico y se le denegó la ciudadanía británica dos veces, motivo por el cual permaneció como apátrida hasta la fecha de su muerte. Pese a este impedimento, tuvo una vida académica bastante relevante en su país de acogida, siendo el lugar en el que no solo desarrollaría gran parte de su filosofía sino que también conocería a grandes pensadores del momento.

Fue nombrado como profesor en la London School of Economics en 1960, lugar en el que desarrolló su labor enseñando filosofía de la matemática y filosofía de la ciencia. En el departamento de filosofía de esta institución trabajaban filósofos como Karl Popper, Joseph Agassi y John Watkins, con quien pudo poner a discutir sus puntos de vista y entender de primera mano sus filosofías. Un año más tarde se doctoró en Filosofía en la Universidad de Cambridge.

Bajo el título de “Criticism and the Growth of Knowledge” editó, junto con Alan Musgrave, los temas tratados en el Coloquio Internacional sobre Filosofía de la Ciencia, llevado a cabo en Londres en 1965. Esta obra publicada en 1970 alberga las opiniones de importantes epistemólogos sobre “La estructura de las revoluciones científicas” de Thomas Kuhn. Un año más tarde sería nombrado editor de la revista “British Journal for the Philosophy of Science”.

Lakatos siguió dando clases en la London School of Economics hasta su muerte, causada por un derrame cerebral el 2 de febrero de 1974. Esta misma institución lleva concediendo desde entonces el Premio Lakatos en su memoria. En 1976 se publicaría “Proofs and Refutations”, obra póstuma de Imre Lakatos que reúne su filosofía de las matemáticas y la ciencia partiendo de los trabajos y conferencias que hizo en vida, especialmente su trabajo doctora en suelo inglés.

Pruebas y refutaciones

La filosofía de las matemáticas de Lakatos toma inspiración tanto de Hegel como en la dialéctica de Marx, además de la teoría del conocimiento de Popper y en el trabajo del matemático Györy Polya. Imre Lakatos expone su particular filosofía de forma curiosa, recurriendo a un diálogo ficticio en una clase de matemáticas en la que los estudiantes realizan varios intentos para probar la fórmula de Euler de la topología algebraica.

Este diálogo trata de representar todos los intentos históricos de probar dicho teorema sobre las propiedades de los poliedros, intentos que eran invariablemente refutados mediante contraejemplos. Con él Lakatos trató de explicar que ningún teorema de las matemáticas informales es perfecto, y que no se debe pensar que un teorema tiene que ser verdadero simplemente porque no se haya conseguido encontrar un contraejemplo.

Así pues Lakatos propone un enfoque del conocimiento matemático basado sobre la idea de los heurísticos, idea que trata de exponer en su libro “Proofs and refutations” que, si bien hay quienes lo consideran como una idea no del todo desarrollada, sí que se le reconoce al filósofo el haber propuesto algunas reglas básicas para encontrar pruebas y contraejemplos en las conjeturas.

Imre Lakatos consideraba que los experimentos mentales matemáticos eran una forma válida para descubrir conjeturas matemáticas y pruebas y, en algunas ocasiones, se refirió a esta filosofía como “quasi-empirismo”. Consideraba que la comunidad de matemáticos había llevado a cabo una especie de dialéctica para decidir qué pruebas matemáticas eran válidas y cuáles no. Está en desacuerdo con la idea formalista de las pruebas que se pueden encontrar en los trabajos de Frege y Russel, quienes definían a las pruebas en términos de validez formal.

Los programas de investigación científica

Una de las más destacables contribuciones de Lakatos a la Filosofía de la Ciencia ha sido su intento por resolver el conflicto entre el falsacionismo de Popper y la estructura revolucionaria de la ciencia de Kuhn.

En muchas ocasiones se afirma que la teoría de Popper sugiere que el científico debe descartar una teoría si encuentra una evidencia falsacionista y que debe reemplazarla con nuevas hipótesis más refinadas. En contra, Kuhn describe a la ciencia como un conjunto de conocimiento que ha consistido en períodos de “ciencias normales”, en los que los científicos mantienen sus teorías a pesar de haber anomalías o datos no del todo viables, intercalados con períodos de cambios conceptuales profundos.

Popper reconocía que ciertas teorías nuevas y de aparente solidez podían llegar a ser inconsistentes con teorías anteriores que, aunque no tan recientes, estaban bien fundamentadas empíricamente. Sin embargo Kuhn sostenía que incluso lo buenos científicos pueden llegar a ignorar o descartar evidencias contrarias a sus teorías, mientras que Popper consideraba a la contrastación negativa como algo a tener en cuenta para modificar o explicar una teoría.

Imre Lakatos quería encontrar una metodología que le permitiera armonizar esos dos puntos de vista que, en apariencia, eran contradictorios. Un método que pudiera dar una descripción racional del progreso científico consistente con los registros históricos. Decía que lo que de normal puede que consideremos como una “teoría” en realidad podría tratarse de un conjunto de diferentes teorías con algunas diferencias pero que compartían una idea en común: el núcleo duro.

Aquello de esas teorías que no era fijo e inestable Lakatos lo denominó "programas de investigación". El científico involucrado en un programa de investigación tratará de blindar el núcleo teórico de los intentos de falsación detrás de un cinturón protector de hipótesis auxiliares, algo que Popper consideraba como hipótesis ad hoc. Lakatos consideraba que desarrollar ese cinturón protector no era algo necesariamente perjudicial para un programa de investigación.

En vez de preguntar si una hipótesis es verdadera o falsa, Lakatos consideraba que se debía analizar si un programa de investigación es mejor que otro y qué hay de racional para preferirlo. De hecho llegó a demostrar que en algunos casos un programa de investigación puede considerarse como progresivo, mientras que sus rivales lo pueden ser degenerativos. En los progresivos se evidencia su crecimiento y aportación de nuevos hechos contundentes, mientras que los degenerativos se caracterizan por falta de crecimiento.

En su obra, Lakatos afirmaba que lo que él estaba haciendo era simplemente exponer las ideas de Popper y cómo habían sido desarrolladas a lo largo del tiempo. De hecho, él diferenciaba entre diferentes Poppers: Popper 0, Popper 1 y Popper 2. El Popper 0 era el falsacionista rudimentario, que existía solamente en la mente de los críticos y partidarios que no habían entendido las verdaderas ideas de Popper. Estas verdaderas ideas eran entendidas como Popper 1, aquello que realmente escribía Popper. Popper 2 era ese mismo autor pero reinterpretado por su discípulo Lakatos (Poppatos).

Lakatos coincidía con la idea de Pierre Duhem de que uno puede siempre proteger a una creencia frente a la evidencia hostil redirigiendo la crítica hacia otras creencias. La teoría falsacionista sostiene que los científicos exponen teorías y que, mediante una observación inconsistente, se debe rechazar esa teoría al ver que no se corresponde con la realidad o naturaleza. Lakatos, en cambio, considera que si se propone una teoría y que esta presenta alguna inconsistencia con la naturaleza, esta inconsistencia puede ser resuelta sin abandonar necesariamente el programa de investigación o teoría.

Lakatos afirmó que un programa de investigación contiene reglas metodológicas, algunas de las cuales instruyen sobre los aspectos de investigación que hay que evitar (heurística negativa) y algunas que instruyen sobre los aspectos a seguir (heurística positiva). La heurística positiva amplía el cinturón protector alrededor del núcleo duro, mientras que la negativa implica agregar hipótesis auxiliares para proteger ese mismo núcleo frente a toda posible refutación.

Lakatos afirmó que no todos los cambios en las hipótesis auxiliares de un programa de investigación son igualmente aceptables. Estos cambios deben evaluarse tanto por su capacidad para explicar refutaciones como para producir resultados novedosos. En caso de que se consigan ambas cosas, los cambios serán progresivos. En cambio, si no conducen a nuevos hechos, son solamente hipótesis ad hoc o regresivas.

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