Un resumen de la vida de este pensador.

A lo largo de la historia las diferentes culturas y sociedades han ido naciendo, desarrollándose y muriendo, generando gran cantidad de maneras de pensar y ver el mundo. La filosofía y la sociología son elementos fundamentales para comprender no solo su evolución, sino también el mismo funcionamiento de la sociedad y la discusión respecto a múltiples aspectos de la vida.

Han sido muchos los autores que han desarrollado ambas disciplinas, pero no tantos los que han pasado a realizar análisis microsociológicos como las relaciones interpersonales o la estructuración del razonamiento. Uno de ellos, que serviría de precursor al interaccionismo simbólico y al desarrollo científico de la sociología, fue Georg Simmel. Este autor participó en las primeras etapas de la sociología y desarrolló un pensamiento filosófico propio.

A lo largo de este artículo vamos a ver una breve biografía de Georg Simmel.

Breve biografía de Georg Simmel

Georg Simmel nació en Berlín durante el 1 de marzo de 1858, siendo el séptimo y más joven hijo de Edward y Flora Simmel. Su familia, de origen judío, era próspera y culta, si bien su relación con su madre nunca fue cercana al ser esta excesivamente autoritaria. Pese a ello, e independientemente de que sus padres se habubieran convertido al cristianismo, a lo largo de su vida tuvo de hacer frente a un antisemitismo expandido en gran medida en la sociedad.

Su padre murió en 1874, algo que terminaría por abocar a su familia a una situación económica precaria. En ese momento un amigo de la familia, Julius Friedländer, pasó a hacerse cargo y volverse tutor del pequeño Georg. Gracias a él pudo estudiar en un Gymnasium de Berlín, llegando a terminar la educación secundaria antes de entrar en la universidad.

Formación universitaria e inicio de la actividad docente

Acabados los estudios primarios y secundarios, Simmel se inscribió en la Universidad de Berlín con el fin de estudiar filosofía e historia, materias en que estaba profundamente interesado, además de atender a lecciones de ciencias sociales y psicología.

Durante su formación, que realizó íntegramente en Berlín, hizo contacto con importantes filósofos, antropólogos y psicólogos y estudiaría obras como la de Kant. Pese a ello tuvo dificultades durante sus estudios: en 1880 la universidad rechazó un trabajo que pretendía utilizar como tesis doctoral, referida al origen de la música. Afortunadamente y tras variar la temática hacia la metafísica, logró doctorarse con la tesis La naturaleza de la materia según la monadología física de Kant (tesis que incluso recibió un premio por parte del káiser).

Acabados sus estudios consiguió no sin cierto esfuerzo la habilitación para ser nombrado privatdozent, docente privado, en 1885: un puesto poco valorado pero que le permitía permanecer en contacto con la universidad. Pese a ello su gran formación e interés en múltiples materias hicieron de él un profesor profundamente popular y querido por sus alumnos, ya que además de trabajar áreas poco habituales de la filosofía las intentaba acercar a temáticas cercanas para quienes los atendieran.

Publicaciones y relaciones personales

Asimismo, durante este período también empezaría a escribir publicaciones que poco a poco irían cogiendo cada vez más prestigio, incluso a nivel internacional. En 1890 se casó con Gertrude Kinel, pintora e intelectual con quien tuvo un hijo, y de la mano de la cual conoció y estableció una buena relación con pensadores como Max Weber.

En este contexto empezó a elaborar algunas de sus obras filosóficas más relevantes, introduciendo y siendo uno de los precursores de la sociología como ciencia con publicaciones como Sobre la diferenciación social o Introducción a la ciencia moral, en el que trabajó temas como la sociología o la imposibilidad de trabajar una ética científica más allá de la mera descripción.

Además de dicho autor, Simmel empezó a realizar varias tertulias con grandes autores como Stefan George, Edmund Husserl o Walter Benjamin. Asimismo realizó varios viajes por Italia. En 1900 la Universidad reconoció sus múltiples contribuciones nombrándolo profesor extraordinario, pero pese a ello no aceptándolo como catedrático (algo que provocó la indignación de muchos intelectuales).

En 1908 publicó Sociología, ayudando a fundamentar a nivel científico dicha disciplina. También en esta época se focalizó en el concepto de vida, dejando un poco de lado el terreno de la sociología como tal como entrar en un área más metafísica y existencialista.

Pese a la marginalidad a la que su origen le condenó, consiguió fundar la Sociedad Alemana de Sociología junto a Weber. Hacia 1914, coincidiendo con la la Primera Guerra Mundial, la Universidad finalmente le daría una cátedra.

Legado en sociología y filosofía

Desgraciadamente, a lo largo de 1918 el autor contrajo cáncer de hígado, el cual le terminó por provocar la muerte poco después. Georg Simmel murió el 28 de septiembre de 1918, en la ciudad de Estrasburgo. En su último año elaboraría publicaciones como El conflicto de la Cultura Moderna o Intuición de la vida: cuatro capítulos metafísicos, en el último de los cuales vemos su posición metafísica en sus últimos tiempos.

Las contribuciones de Simmel son innombrables: pese a ser relativamente poco conocido y haber sido marginado por el ámbito académico de su época, contribuyó en gran medida a establecer la sociología como ciencia, trabajando aspectos como la autoridad y la individualidad o las relaciones personales. También fue un controvertido e interesante filósofo que tocó temas como la inmortalidad, el relativismo moral, la vida, el amor y la ética, y cuyas obras sirvieron de inspiración a numerosos autores posteriores.

Referencias bibliográficas:

  • Rammstedt, O. y Cantó, N. (2000). Georg Simmel (1858-1918). Papers, 62: 11-24.