El trabajo de multitud de pensadores y filósofos ha contribuido a lo largo de los años al desarrollo del conocimiento y de cuerpos teóricos que explican cómo funciona el mundo y la sociedad en la que vivimos, como es el caso del marxismo, una doctrina filosófica, política y económica cuya influencia perdura hasta nuestros días.

Uno de los personajes que contribuyó al análisis de la doctrina marxista fue el filósofo estructuralista Louis Althusser, del que hablaremos a lo largo del artículo, desgranando su biografía y sus obras más destacadas.

¿Quién fue Louis Althusser?

Louis Althusser (1918-1990), nacido en Argelia, fue un reconocido filósofo marxista y un destacado defensor académico del Partido Comunista francés. A Althusser se le conoce comúnmente como un marxista estructural, a pesar de que tanto él como Michel Foucault rechazaron ser clasificados como autores de esta corriente filosófica.

Cursó sus estudios en París, en la prestigiosa École Normale Supérieure, donde eventualmente se convirtió en profesor de filosofía. Aus argumentos fueron una respuesta a múltiples amenazas a sus fundamentos ideológicos, incluida la influencia del empirismo y un creciente interés en las orientaciones socialistas democráticas y humanistas.

Althusser creía que las teorías de Karl Marx habían sido interpretadas incorrectamente porque habían sido vistas como un solo cuerpo teórico de trabajo, cuando de hecho Marx había experimentado una “ruptura epistemológica” que separó sus trabajos posteriores de su humanismo anterior. Althusser declaró que Marx había desarrollado una teoría histórica innovadora que consideraba al individuo como un producto de la sociedad, la cultura y la ideología.

Además, Althusser afirmó que Marx había analizado a la sociedad en términos de unidades sociales y políticas llamadas “prácticas” en lugar de en términos del individuo. Sus ideas influyeron más tarde en varios pensadores del siglo XXI, incluidos Jacques Derrida, G.A. Cohen, Anthony Giddens, Judith Butler y Slavoj Žižek, y varios de sus estudiantes se convirtieron en intelectuales eminentes.

Pensamiento y obras

Los primeros trabajos de Althusser incluyen el influyente volumen “Para leer El Capital”, una colección del trabajo de Althusser y sus estudiantes sobre una intensa relectura filosófica de “El Capital”, de Karl Marx. El libro reflexiona sobre el estado filosófico de la teoría marxista como "crítica de la economía política" y sobre su objeto.

El proyecto fue algo análogo, dentro del marxismo, al retorno del psicoanálisis contemporáneo a Freud emprendido por Jacques Lacan, con quien Althusser también estuvo involucrado (y con quien compartió momentos de amistad y enemistad al mismo tiempo). Varias de las posiciones teóricas de Althusser han seguido siendo muy influyentes en la filosofía marxista, aunque a veces exageró sus argumentos deliberadamente para provocar controversia.

En su ensayo “Sobre el joven Marx” toma un término del filósofo de la ciencia francés, Gaston Bachelard, al proponer una gran "ruptura epistemológica" entre los primeros escritos de Marx, con un estilo más “hegeliano” (del sistema filosófico fundado por Georg Wilhelm Friedrich Hegel) y “feuerbachiano" (en alusión a Ludwig Andreas Feuerbach, padre intelectual del humanismo atea) y sus textos posteriores, propiamente marxistas.

Por otra parte, en otro de sus ensayos, “Marxismo y humanismo”, Althusser muestra una fuerte declaración de antihumanismo aplicado a la teoría marxista, condenando ideas como el "potencial humano" y el "ser-especie", que los marxistas a menudo proponen como consecuencia de una ideología burguesa de la humanidad.

En el capítulo “Contradicción y sobredeterminación” de su obra “La revolución teórica de Marx” toma prestado el concepto de sobredeterminación (la idea de que un solo efecto observado está determinado por múltiples causas a la vez) del psicoanálisis, para reemplazar la idea de "contradicción" con un modelo más complejo de causalidad múltiple en situaciones políticas.

Esta última idea está estrechamente relacionada con el concepto de hegemonía de Antonio Gramsci, que la define como el poder sociopolítico que se deriva de permitir el "consentimiento espontáneo" de la población a través del liderazgo o la autoridad intelectual y moral, tal y como lo emplean los subalternos del Estado.

Althusser también es ampliamente conocido como teórico de la ideología, un concepto basado en la teoría de la hegemonía de Gramsci y que establece en su ensayo “Ideología y Aparatos ideológicos del estado: notas hacia una investigación”.

Para Althusser, la hegemonía está determinada por completo por las fuerzas políticas, mientras que la ideología se basa en los conceptos de Freud y Lacan del inconsciente y el estadio espejo (la etapa en la cual el niño se encuentra por primera vez capacitado para autopercibirse).

La “ruptura epistemológica”

Como hemos comentado al principio, Althusser consideraba que el pensamiento de Marx había sido fundamentalmente mal entendido y subestimado. Condenó firmemente diversas interpretaciones de las obras de Marx con el argumento de que no se habían dado cuenta de que con la "ciencia de la historia", el materialismo histórico, Marx había construido una visión revolucionaria del cambio social.

Althusser creía que estas interpretaciones erróneas resultaban de la noción equivocada de que todo el trabajo de Marx podía entenderse como un todo coherente. En cambio, Althusser sostuvo que el trabajo de Marx contiene una radical "ruptura epistemológica". El proyecto de Althusser consistió en ayudar al mundo a comprender plenamente la originalidad y el poder de la teoría extraordinaria de Marx, prestando tanta atención a lo que no se dice como a lo explícito.

Con todo, Althusser sostuvo que Marx había descubierto un "continente de conocimiento". Comparó las ideas de Marx sobre la historia con las contribuciones de Tales a las matemáticas, Galileo a la física o Freud al psicoanálisis, afirmando que la estructura de su teoría era diferente a cualquier propuesta de sus predecesores.

Althusser también creía que la teoría de Marx se basaba en conceptos, como las fuerzas y las relaciones de producción, que no tenían contrapartida en la economía política clásica. Además de su estructura única, el materialismo histórico de Marx tenía un poder explicativo diferente al de la economía política clásica. Mientras que la economía política explicaba los sistemas económicos como una respuesta a las necesidades individuales, el análisis de Marx tuvo en cuenta una gama más amplia de fenómenos sociales y sus roles en un todo estructurado.

Althusser concluyó que “El Capital” proporcionó tanto un modelo de la economía como una descripción de la estructura y el desarrollo de toda una sociedad. Asimismo, consideró la ruptura epistemológica como un proceso en lugar de un evento claramente definido.

Describió el marxismo y el psicoanálisis como ciencias que siempre tuvieron que luchar contra la ideología, explicando así las rupturas y divisiones posteriores, debido a que sus dos objetos de análisis, la "lucha de clases" y la mente humana inconsciente, estaban divididos y separados entre sí.

Referencias bibliográficas:

  • Althusser, Louis (1988). Navarro, Fernanda (ed.). Filosofía y marxismo (in Spanish). Siglo XXI.

  • Elliott, Gregory (2006). Althusser: The Detour of Theory. Leiden, Boston: Brill Publishers.

  • Jay, Martin (1984). "Louis Althusser and The Structuralist Reading of Marx". Marxism and Totality: The Adventures of a Concept from Lukács to Habermas. Berkley, Los Angeles: University of California Press. pp. 385–422.