La muerte de un familiar es uno de los motivos más frecuentes por los que las personas sienten que necesitan ayuda psicoterapéutica.

Esto es algo comprensible, dado que en muchos casos, la ausencia de ese ser querido pasa a ser algo en lo que se piensa constantemente durante los primeros días tras la defunción, y esto implica un desgaste psicológico claro.

Aquí veremos cuáles son los efectos psicológicos más habituales del duelo por la muerte de un familiar, para comprender mejor este fenómeno.

¿Cómo nos puede llegar a afectar el duelo por la muerte de un familiar?

El duelo psicológico es una alteración psicológica de tipo principalmente emocional que surge tras experimentar situaciones de pérdida, es decir, eventos en los que algo o alguien muy importante para nosotros desaparece de nuestras vidas, total o parcialmente.

El ejemplo de duelo por excelencia es el que aparece en la mayoría de las personas cuando uno de sus seres queridos muere, dado que esto supone la pérdida definitiva de alguien muy significativo para uno mismo.

La mayoría de los casos de duelo psicológico no derivan en trastorno mental ni evoluciona en lo que se conoce como "duelo complicado", pero eso no significa que no produzca un fuerte dolor durante los días o semanas en los que está presente. Aquí veremos cuáles son las principales implicaciones emocionales y comportamentales de un duelo "normal" por la muerte de un familiar.

1. Rumiaciones obsesivas

Las rumiaciones obsesivas consisten en pensamientos e imágenes mentales que van apareciendo en la consciencia de manera frecuente y que a pesar de producir malestar, no somos capaces de "bloquearlas".

En el caso de las personas que están experimentando un proceso de duelo, estos contenidos mentales que surgen en su consciencia una y otra vez suelen hacer referencia a aquello que han perdido, las experiencias que ya no se volverán a repetir, etc.

2. Ansiedad

La ansiedad es también un fenómeno habitual en quienes sufren por la muerte de un familiar. Muchas de estas personas sienten que la situación les sobrepasa, que hagan lo que hagan la realidad se les puede girar en contra y, en definitiva, interpretan que están expuestas todo tipo de fuentes de dolor y de malestar.

En parte, esto se debe a que el hecho de vivir de cerca una muerte implica tener un recordatorio muy claro de que se es vulnerable.

3. Problemas para dormir

Los problemas para conciliar el sueño son relativamente frecuentes en las personas que han perdido a un ser querido hace poco, y son debidos, en parte, a los desajustes de tipo emocional que hemos explicado antes.

Incluso las personas que estando en un proceso de duelo psicológico no presenten problemas a la hora de conciliar el sueño (por ejemplo, al estar agotadas por haber pasado la mayor parte del día sometidas a ansiedad) pueden sufrir problemas en la calidad de su sueño debido a las pesadillas, que son más habituales en situaciones así.

4. Melancolía

En cualquier proceso de duelo normal es muy frecuente fantasear con que la persona que murió sigue viva y podemos seguir relacionándonos con ella.

Es una manera de dar salida a la tensión acumulada por la frustración de no poder estar con ella, pero a la vez, esto genera la sensación de que la realidad no es capaz de satisfacernos.

5. Hábitos disfuncionales

Cuando las emociones más dolorosas están a flor de piel, nos exponemos más al riesgo de adoptar hábitos perjudiciales, debido a que nos tienta la idea de buscar distracciones y experiencias que nos ayuden a enmascarar el malestar.

Ejemplos de esta clase de estrategias de afrontamiento dañinas son la tendencia a darse a atracones de comida incluso sin tener hambre, la postergación de responsabilidades para poder quedarse más rato viendo la televisión, etc.

El duelo no implica desarrollar depresión y estrés postraumático

Hay dos alteraciones psicopatológicas que, aunque no forman parte de los procesos de duelo en sí, mucha gente suele asociarlas intuitivamente al concepto de la muerte de familiares: la depresión y el estrés postraumático. ¿Hasta qué punto es común que aparezcan tras haber perdido a un ser querido?

Por lo que se ha visto a partir de las investigaciones en este tema, las ocasiones en las que el duelo psicológico da paso a uno de estos dos trastornos (o los dos a la vez) son relativamente poco frecuentes, aunque hay que tener en cuenta que los trastornos depresivos con o sin duelo sí son bastante comunes.

Esto significa que aunque el estrés postraumático y la depresión mayor no sean alteraciones mentales raras, no es muy probable que un duelo psicológico de pie a la aparición de estas.

Por un lado, la mayoría de casos de duelo suelen resolverse prácticamente por completo al cabo de unas cuantas semanas o pocos meses, y no llegan a derivar en un trastorno del estado de ánimo como la depresión mayor.

Eso sí, las personas que ya han sufrido episodios de depresión en el pasado tienen un mayor riesgo de recaer tras pasar por una de estas pérdidas, pero incluso en estos casos, una muerte no implica necesariamente volver a desarrollar síntomas.

Por otro lado, el estrés postraumático suele desarrollarse cuando se experimenta un suceso catastrófico o violento, que supone un shock emocional, y una gran cantidad de muertes no presentan estas características. Incluso en aquellas personas que han desarrollado duelo complicado y que han presenciado una muerte violenta, los casos en los que se llega a desarrollar estrés postraumático no llegan al 65%.

¿Buscas ayuda psicoterapéutica ante el duelo?

Psicomaster

En terapia es posible aprender a gestionar adecuadamente las emociones y los hábitos asociados al mantenimiento del duelo, para poder superarlo del mejor modo posible.

Si estás pasando por momentos dolorosos debido a un proceso de duelo que se te hace cuesta arriba, te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de profesionales.

Psicomaster es un centro de asistencia a la salud mental en el que trabajamos psicólogos y psiquiatras con muchos años de experiencia y formados en los métodos más eficaces a la hora de atender a pacientes de todas las edades.

Puedes contar con nuestros servicios tanto de manera presencial en nuestras instalaciones de Madrid como a través de la terapia online. Para ver más información acerca de Psicomaster, accede a esta página.

Referencias bibliográficas:

  • Archer, J. (1999). The nature of grief: The evolution and psychology of reactions to loss. London, England: Routledge.
  • Bayés, R. (2001). Psicología del sufrimiento y de la muerte. Barcelona: Martínez Roca.
  • Neria, Y.; Gross R.; Litz B. et al. (2007). Prevalence and psychological correlates of complicated grief among bereaved adults 2.5-3.5 years after September 11th attacks. Journal of Traumatic Stress; 20: pp. 251 - 262.
  • Payás, A. (2008). Funciones psicológicas y tratamiento de las rumiaciones obsesivas en el duelo. Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq., 28(102): pp. 307 - 323.
  • Shear, K., Frank,E., Houck, P., & Reynolds, C. (2005). Treatment of complicated grief: A randomized controlled trial. JAMA, 293: pp. 2601 - 2608.
  • Stroebe M., Schut H. & Boerner K. (2017) Modelos de afrontamiento en duelo: un resumen actualizado. Estudios de Psicología, 38(3): pp. 582-607.
  • Worden, W.J. (2004). El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia. Barcelona: Paidós.