Joy Milne es la única mujer con esta capacidad. BBC

Conocemos la enfermedad del Parkinson como esa discapacidad física de poder movernos y hablar con normalidad. Uno de los principales problemas que da el Parkinson, es el de poder identificar su manifestación de forma prematura. Por eso, es muy positivo que un sorprendente caso en Escocia haya dado ciertas esperanzas a los investigadores.

Una mujer, Joy Milne, puede detectar esta enfermedad únicamente con el olfato. Descubrió esta habilidad con su pariente más cercano, su marido, al que le notó un cambio en el olor corporal unos años antes.

¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad del Parkinson es un trastorno que afecta directamente al movimiento físico en el cuerpo humano. Su causa es la muerte o degeneración de algunas neuronas y de las regiones conocidas sustancia negra. Quedan especialmente afectadas las regiones llamadas ganglios basales, cuya función es asegurar el correcto control de los movimientos.

Así, esta enfermedad produce efectos negativos en la actividad física de cualquier persona, como la rigidez, los temblores, inestabilidad postural o lentitud al hablar. El 75% de los pacientes que padecen esta enfermedad son mayores de 65 años, mientras que el 25% restante son menores.

La mujer que detecta el Parkinson por el olfato

Uno de los dramas más notables de este trastorno, es su casi imposibilidad de detectarlo a tiempo para poder, al menos, evitar su desarrollo en la fase más agresiva. Los investigadores especializados en enfermedades de este tipo aseguran que en un 90% de los casos es imposible detectar cualquier tipo de síntoma hasta que ya es tarde.

Sin embargo recientemente se ha empezado a ver la posibilidad de poder prevenir el desarrollo agresivo del Parkinson. Una mujer corriente, con una vida normal pero con un excelente sentido del olfato, Joy Milne, de la ciudad de Perth (Escocia), vio cómo este hecho ha supuesto un tremendo avance en el campo de la investigación de la enfermedad.

Su nombre salió a la luz cuando en la Universidad de Manchester (Inglaterra), incrédulos ante tal suceso, decidieron invitarla para comprobar hasta qué punto era cierto lo que decía. La señora Milne aseguraba haber detectado nada menos que la friolera de 6 años antes del manifiesto definitivo del Parkinson en su marido. Y ello simplemente olfateando una prenda antes de lavarla.

La prueba definitiva para prevenir

El equipo que quiso llevar a cabo la investigación, también de la Universidad de Perth, propuso juntar a 16 personas, la mitad con Parkinson y la otra mitad sana al 100%. De esos individuos, se tomaron las prendas de vestir, tanto pantalones, como camisas y otros complementos.

Joy manipuló todas las prendas, las olfateó bien, y sin pensárselo demasiado, identificó con unas etiquetas aquellas personas que no padecerían de Parkinson y las que sí lo tenían. El resultado fue clamoroso. Acertó en todos los casos, hizo pleno. Años más tarde, se le comunicó que las prendas clasificadas como sospechosas, confirmaron su augurio. Los propietarios terminaron desarrollando la enfermedad.

Resultados esperanzadores

“Era escéptica, la verdad. Pero ha sido gracias a la Joy que hemos avanzado tanto en este campo”, asegura una de las profesoras de la Universidad de Manchester, implicadas en el estudio. Con una técnica tan humilde y natural, se han podido detectar otras 10 moléculas que diagnostiquen la presencia del Parkinson antes de que se manifieste por completo.

En el Reino Unido, 1 de cada 600 personas padece la enfermedad del Parkinson, y suman un total de 130.000 casos aproximadamente. El trauma que deja en los pacientes la imposibilidad de detectarlo, empeora su estado. Muchos denuncian el nulo avance en los últimos 25 años, y presionan al gobierno inglés para que destine más recursos a la investigación, por lo que hay mucha urgencia por encontrar una solución.

Sin embargo, los científicos avanzan que hay que ir con cuidado con esta técnica del olfato, pues no es, ni mucho menos y pese a sus increíbles resultados, el test definitivo. De momento, el caso de Joy Milne es excepcional, y en ninguna otra parte del mundo se ha vislumbrado una técnica similar ni se ha encontrado alguna otra persona con el mismo don.