Veamos cuáles son las estructuras y capas que componen la retina.

A través de la retina de nuestros ojos, esa frágil membrana sensible a la luz, somos capaces de percibir imágenes que recordaremos siempre.

En este artículo se responderán a preguntas relacionadas con las partes de la retina y su funcionamiento, como qué tipo de células la componen o cuáles son las estructuras encargadas de procesar el color.

¿Qué es la retina?

La retina es una membrana sensorial compleja ubicada en la superficie posterior de la capa más interna del globo ocular. Esta zona del ojo se encarga de recibir las imágenes del exterior para transformarlas en señales nerviosas que serán transmitidas al cerebro a través del nervio óptico.

Casi todas las partes de la retina se componen de un tejido delgado y transparente formado por un conjunto de fibras nerviosas y células fotorreceptoras, que son células especializadas encargadas de convertir la luz en señales que son enviadas al cerebro.

Por lo general, la retina se muestra de color rojizo o anaranjado debido a que hay gran cantidad de vasos sanguíneos situados justo detrás. La periferia o parte exterior de la retina se encarga de la visión periférica (la cual permite abarcar hasta casi 180º con la vista) y la zona del centro de la visión central (la que nos sirve para reconocer caras de personas o leer).

Con todo, cabe decir que la retina es una estructura fundamental del ojo humano y de ella depende nuestra visión y nuestra salud ocular.

Partes de la retina

Las partes de la retina y su composición anatómica pueden describirse desde dos niveles estructurales: el nivel macroscópico y el nivel microscópico.

Estructura macroscópica

En la superficie de la retina se pueden observar diversas estructuras detalladas a continuación:

1. Papila o disco óptico

La papila o disco óptico es una zona circular situada en la zona central de la retina. Desde esta estructura salen los axones de las células ganglionares de la retina que forman el nervio óptico. Esta área carece de sensibilidad a los estímulos luminosos, de ahí que se le conozca también como el nombre de “punto ciego”.

2. Mácula

La mácula ocular o mácula lútea es el área responsable de la visión central y la que nos permite ver con la máxima agudeza visual, al ser la zona de la retina con mayor densidad de células fotorreceptoras.

Situada en el centro de la retina, se encarga de la visión en detalle y el movimiento. Gracias a la mácula podemos distinguir rostros, colores y todo tipo de pequeños objetos.

3. Fóvea

La fóvea es una hendidura de poca profundidad ubicada en el centro de la mácula ocular. Esta estructura es la encargada de la mayor parte de la agudeza visual total, al ser el foco receptor de los rayos de luz que llegan a la retina, y únicamente posee fotorreceptores conos, responsables de la percepción de los colores.

4. Ora serrata

La ora serrata es la parte más anterior y periférica de la retina, en la cual ésta entra en contacto con el cuerpo ciliar, una estructura responsable de la producción del humor acuoso (un líquido incoloro que se encuentra en la parte anterior del ojo) y del cambio de forma del cristalino para conseguir la acomodación o el enfoque ocular correcto.

Estructura microscópica

Si nos adentramos en un nivel microscópico, podemos ver cómo varias partes de la retina se agrupan en capas. Podemos diferenciar hasta 10 capas paralelas, que son las siguientes (de más superficiales a menos):

1. Epitelio pigmentado

Es la capa más externa de la retina, se compone de células cúbicas que no son neuronas y gozan de gránulos de melanina, una sustancia que les otorga una pigmentación característica.

2. Capa de células fotorreceptoras

Esta capa está compuesta por los segmentos más externos de los conos (encargados de la diferenciación de colores o la agudeza visual) y los bastones (responsables de la visión periférica).

3. Capa limitante externa

Se compone de uniones entre células del tipo zónula adherente (zona que rodea la superficie externa de la célula y que contiene material filamentoso denso) entre las células fotorreceptoras y las células de Müller (células gliales encargadas de funciones auxiliares).

4. Capa nuclear o granular externa

Esta capa está formada por los núcleos y cuerpos de las células fotorreceptoras.

5. Capa plexiforme externa

En esta capa se realiza la sinapsis entre las células fotorreceptoras y las células bipolares.

6. Capa granular o nuclear interna

Está formada por los núcleos de cuatro tipos de células: las bipolares, horizontales, células de Müller y amacrinas.

7. Capa plexiforme interna

Esta es la región de conexión sináptica entre células bipolares, amacrinas y ganglionares. Esta capa está formada por una denso tejido de fibrillas dispuestas en red.

8. Capa de células ganglionares

Esta capa está formada por los núcleos de las células ganglionares. Localizadas en la superficie interna de la retina, reciben información de los fotorreceptores a través de neuronas intermedias bipolares, horizontales y amacrinas.

9. Capa de fibras del nervio óptico

En esta capa de la retina podemos hallar axones de células ganglionares que son las que forman el propio nervio óptico.

10. Capa limitante interna

Esta última capa es la que hace de separación entre la retina y el humor vítreo, un líquido transparente y gelatinoso situado entre la retina y el cristalino que contribuye a mantener la forma del globo ocular y ayuda a que la recepción de imágenes sea nítida.

Tipos de células: una mirada desde dentro

Además de tener una estructura en capas, la retina está constituida por tres tipos de células: las células pigmentadas -encargadas del metabolismo de los fotorreceptores-, las neuronas y las células de sostén -como los astrocitos y las células de Müller, cuya función es de soporte a otras células nerviosas.

A continuación se describen más en detalle los cinco tipos principales de neuronas retinales:

1. Células fotorreceptoras

Están constituidas por dos clases amplias de células: conos y bastones. Los conos están más concentrados en el centro de la retina y son el único tipo de célula fotorreceptora hallada en el centro de la retina (la fóvea). Son responsables de la visión en color (también denominada visión fotópica).

Los bastones se hallan concentrados en los bordes del exterior de la retina y se emplean en la visión periférica. Estos fotorreceptores son más sensibles a la luz que los conos y son los encargados de casi la totalidad de la visión nocturna (también denominada visión escotópica).

2. Células horizontales

Parece ser que existen dos tipos de células horizontales, cada una con una forma distinta, que combinadas ofrecen información a todas las células fotorreceptoras. A pesar del número de células con las que forman sinapsis, este tipo de células representan una población relativamente pequeña de las células de la retina (menos del 5% de las células en la capa nuclear interna).

Aún no se conoce el motivo por el que existen dos clases de células horizontales, pero se especula que podría tener que ver con la identificación de diferencias de color en el sistema rojo/verde.

3. Células amacrinas

Las células amacrinas permiten a las células ganglionares enviar al cerebro señales correlacionadas temporalmente; es decir, la información transmitida por la misma célula amacrina a dos células ganglionares distintas provocaría que esas células ganglionares envíen señales al mismo tiempo.

Estas células generan conexiones sinápticas con las terminaciones axónicas de las células bipolares y con las dendritas de las células ganglionares.

4. Células bipolares

Las células bipolares conectan a fotorreceptores con células ganglionares. Su función es transmitir señales de los fotorreceptores a las células ganglionares, ya sea de forma directa o indirecta.

Este tipo de células posee un cuerpo celular central desde el que se extienden dos grupos diferentes de neuritas (axones y dendritas). Pueden conectarse con fotorreceptores bastones o con conos (pero no con ambos a la vez) y también pueden establecer conexiones con células horizontales.

5. Células ganglionares

Las células ganglionares son las células desde donde parte la información que proviene de la retina. Sus axones salen del ojo, pasan por el nervio óptico y llegan al cerebro para enviar el estímulo visual ya procesado hasta el núcleo geniculado lateral (centro de procesamiento primario de la información visual).

Cuando llegan a este último núcleo de procesamiento, forman sinapsis con neuronas que se proyectan a la corteza visual primaria, un área especializada en el procesamiento de información de objetos estáticos y en movimiento, así como en el reconocimiento de patrones, y el estímulo visual es finalmente interpretado.

Del ojo al cerebro: cómo viaja la información visual

Los estímulos de luz que la retina capta son conducidos a través del nervio óptico al cerebro, donde se procesa la información y realmente “vemos” lo que tenemos delante de nuestros ojos.

Cuando los nervios ópticos penetran el cráneo, se entrecruzan formando el quiasma óptico. Esta estructura se intercambian parte de la fibras de cada nervio hacia el lado opuesto, de modo que se agrupan por separado las que llevan la visión de la mitad derecho y de la mitad izquierda de nuestro campo visual.

La información percibida continúa a través de las cintillas ópticas hasta llegar a los núcleos geniculados, donde se clasifican las fibras para que se registre cada punto del campo óptico con mayor precisión. Desde los núcleos geniculados sale un haz de fibras nerviosas (radiaciones ópticas) que atraviesan cada hemisferio cerebral hasta llegar al lóbulo occipital, la zona posterior del cerebro que se encarga de procesar la información visual.

Lo paradójico de nuestro cerebro es que procesa la información visual de modo invertido; esto es, las imágenes del lado izquierdo se “ven” en el hemisferio derecho y viceversa. Del mismo modo, las imágenes que se ven en la parte superior se procesan en la parte inferior de los hemisferios y al contrario. Misterios del procesamiento visual.

Referencias bibliográficas:

  • Richard S. Snell (2003). Neuroanatomía clínica. Médica Panamericana.