Parálisis del sueño: definición, síntomas y causas

Es despertar sin poder moverte durante segundos o minutos; asusta, pero no se considera peligrosa.

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La parálisis del sueño es un episodio breve en el que te despiertas, o estás a punto de dormirte, y no puedes moverte ni hablar, aunque estás consciente. Ocurre porque la relajación muscular propia de la fase REM se mantiene unos instantes cuando la mente ya está despierta, y aunque puede dar mucho miedo, en general no se considera peligrosa.

En 1781, el pintor suizo Johann Heinrich Füssli presentó en Londres un cuadro que causó sensación: La pesadilla. En él, una mujer dormida yace boca arriba con un pequeño demonio sentado sobre su pecho, mientras una cabeza de caballo asoma entre las cortinas. Durante siglos, culturas de todo el mundo describieron escenas parecidas con nombres distintos: el íncubo europeo, la vieja bruja de algunas tradiciones anglosajonas, espíritus que oprimen el pecho en otras partes del mundo. Todas comparten los mismos ingredientes: alguien que se despierta, no puede moverse y siente una presencia amenazante.

Hoy sabemos que muchas de esas historias tienen una explicación más terrenal. La parálisis del sueño es un fenómeno bien documentado por la investigación del sueño y bastante más común de lo que se cree. Conocer qué ocurre en el cerebro durante esos segundos no elimina el susto, pero ayuda mucho a vivirlo con menos angustia y a saber cuándo conviene consultarlo.

¿Qué es la parálisis del sueño?

La parálisis del sueño es una incapacidad temporal para moverte o hablar que aparece al quedarte dormido o al despertar, mientras mantienes la consciencia. Suele durar desde unos segundos hasta un par de minutos y termina sola.

Durante la fase REM, la etapa en la que se producen los sueños más vívidos, el cuerpo entra en un estado de atonía: los músculos voluntarios se relajan casi por completo. Es un mecanismo útil, porque evita que representes físicamente lo que sueñas. En la parálisis del sueño, ese estado se solapa con la vigilia: la mente se despierta, pero el cuerpo sigue unos instantes en modo REM. El NINDS, el instituto de neurología de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, explica en su guía sobre cómo funciona el sueño las fases del sueño y esta relajación muscular característica del REM. Es la misma fase en la que se concentran los sueños más vívidos, cuya posible función se explica en para qué sirven los sueños según la ciencia.

Las funciones automáticas, como la respiración y el latido del corazón, siguen funcionando con normalidad. La parálisis afecta a los músculos que mueves de forma voluntaria, no a los que mantienen las funciones vitales.

¿Qué se siente durante un episodio?

Lo más característico es la sensación de estar despierto, ver la habitación y no poder moverte ni hablar. A eso se suman, con frecuencia, otras experiencias que hacen que el episodio resulte muy intenso.

Allan Cheyne y sus colaboradores (Consciousness and Cognition, 1999) analizaron miles de relatos y agruparon estas experiencias en tres tipos:

  • Sensación de presencia: la impresión de que hay alguien o algo en la habitación, a menudo vivido como amenazante.
  • Presión en el pecho: la sensación de que algo te oprime o te dificulta respirar, junto con la idea de que te ahogas.
  • Sensaciones de movimiento: flotar, caer, girar o sentir que sales del cuerpo.

La explicación más aceptada es que la actividad onírica del REM se mezcla con la percepción real de la habitación, y eso ayudaría a entender por qué parecen tan creíbles: el escenario es tu cuarto, tu cama, la luz de siempre, y sobre él se superponen elementos propios del sueño. La sensación de ahogo no indica un problema respiratorio: no poder controlar a voluntad los músculos del pecho puede vivirse como falta de aire, aunque la respiración automática continúa.

¿Por qué ocurre la parálisis del sueño?

El mecanismo básico se conoce: un desajuste en la transición entre el sueño REM y la vigilia. Lo que no está tan claro es por qué este desajuste aparece en unas personas y en unos momentos más que en otros.

Una revisión sistemática de Dan Denis, Christopher French y Alice Gregory (Sleep Medicine Reviews, 2018) recopiló los factores que se han asociado con la parálisis del sueño. Entre los más consistentes estaban:

  • Dormir poco o mal, y tener horarios irregulares, como ocurre con los turnos de trabajo o el desfase horario.
  • El estrés y haber vivido experiencias traumáticas.
  • Algunos síntomas de ansiedad y otras dificultades emocionales.
  • Otras dificultades del sueño, como el insomnio o la somnolencia diurna excesiva.
  • Algunos factores relacionados con el consumo de sustancias.

Dormir boca arriba también se ha relacionado con más episodios en varios estudios. Se trata de asociaciones, no de causas demostradas: no significa que cualquiera de estos factores provoque por sí solo un episodio.

¿A cuántas personas les pasa?

Es más frecuente de lo que se suele pensar. Una revisión de Brian Sharpless y Jacques Barber (Sleep Medicine Reviews, 2011), que reunió estudios con más de 36.000 participantes, estimó que alrededor del 7,6 % de la población general ha tenido al menos un episodio a lo largo de su vida. En estudiantes la cifra subía al 28,3 %, y en personas atendidas por dificultades psicológicas, al 31,9 %.

Estas cifras corrigen una idea que circula a menudo, la de que la mayoría de la población la experimentará. Lo que sí parece claro es que un episodio aislado es relativamente común y no indica, por sí mismo, ningún problema de salud.

¿Es peligrosa la parálisis del sueño?

En general, no. La parálisis del sueño no daña el cuerpo, no impide respirar y termina sola en poco tiempo. Su principal efecto es el miedo que genera, sobre todo la primera vez o cuando no sabes qué está ocurriendo.

Ese miedo, sin embargo, no es un detalle menor. Algunas personas desarrollan temor a irse a dormir o se despiertan con ansiedad, lo que a su vez empeora el descanso y puede favorecer nuevos episodios. La Sleep Foundation recoge en su guía sobre la parálisis del sueño esta misma idea: el episodio no es dañino, pero cuando es frecuente puede afectar al bienestar y al sueño.

¿Qué puedes hacer durante y después de un episodio?

No hay una técnica que funcione para todo el mundo, pero algunas pautas ayudan a vivirlo con menos angustia:

  • Recuerda lo que está pasando: es tu cuerpo en fase REM, va a pasar en poco tiempo y no corres peligro.
  • No luches contra la parálisis. Intentar moverte con todas tus fuerzas suele aumentar la angustia.
  • Céntrate en algo pequeño: mover un dedo de la mano o del pie, o los ojos, a veces ayuda a salir del episodio.
  • Respira despacio, aunque sientas presión. La respiración automática sigue funcionando.
  • Al terminar, levántate un momento o enciende la luz si lo necesitas antes de volver a dormir.

Para prevenir nuevos episodios, lo más útil es cuidar el descanso: dormir las horas suficientes, mantener horarios regulares y reducir el estrés antes de acostarte.

No hay que confundir la parálisis del sueño con soñar que no puedes moverte o correr, una experiencia que ocurre dentro del sueño y que tiene su propia explicación en qué significa soñar que no te puedes mover.

¿Cuándo consultar con un profesional de la medicina del sueño?

Conviene consultar cuando los episodios son frecuentes, cuando te generan miedo a dormir o cuando van acompañados de otros cambios en tu descanso. Un profesional de la medicina del sueño puede hacer una evaluación profesional y valorar si hay otra dificultad del sueño asociada.

Busca orientación si:

  • Tienes episodios de forma repetida durante semanas o meses.
  • Notas mucha somnolencia durante el día, te quedas dormido en situaciones inesperadas o tienes debilidad muscular súbita con emociones intensas.
  • El miedo a que se repita te impide descansar.
  • Los episodios coinciden con una etapa de mucho estrés, ansiedad o tras una experiencia traumática.

Si el miedo a dormir o la ansiedad se mantienen, un profesional de la psicología también puede ayudarte. Puedes encontrar especialistas en el directorio de Psicología y Mente para México, España y Colombia.

Si estás atravesando un momento de malestar emocional muy intenso o tienes pensamientos de hacerte daño, no tienes que afrontarlo solo o sola. En España puedes llamar al 024 (línea de atención a la conducta suicida, gratuita y disponible las 24 horas) o al 112 en caso de emergencia; en México, a la Línea de la Vida (800 911 2000) o al 911; en Colombia, al 123. Si vives en otro país, en findahelpline.com encontrarás líneas de ayuda de tu zona.

La parálisis del sueño ocurre al despertar; pero ¿qué pasa cuando la sensación de no poder moverte aparece dentro del propio sueño? El siguiente paso del recorrido lo explica.

Serie: Entender los sueños

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Referencias

  • Cheyne, J. A., Rueffer, S. D. y Newby-Clark, I. R. (1999). Hypnagogic and hypnopompic hallucinations during sleep paralysis: Neurological and cultural construction of the night-mare. Consciousness and Cognition, 8(3), 319-337.
  • Denis, D., French, C. C. y Gregory, A. M. (2018). A systematic review of variables associated with sleep paralysis. Sleep Medicine Reviews, 38, 141-157.
  • Sharpless, B. A. y Barber, J. P. (2011). Lifetime prevalence rates of sleep paralysis: A systematic review. Sleep Medicine Reviews, 15(5), 311-315.

Este contenido es educativo y no sustituye terapia.

Preguntas frecuentes

Es una incapacidad temporal para moverte o hablar que aparece al quedarte dormido o al despertar, mientras sigues consciente. Ocurre porque la relajación muscular propia de la fase REM, que evita que representes físicamente lo que sueñas, se mantiene unos instantes cuando la mente ya está despierta. Suele durar desde unos segundos hasta un par de minutos y termina sola.

Cheyne y sus colaboradores (1999) agruparon estas experiencias en tres tipos: sensación de presencia, presión en el pecho y sensaciones de movimiento, como flotar o caer. La explicación más aceptada es que la actividad onírica del REM se mezcla con la percepción real de tu habitación, por eso resultan tan creíbles. La sensación de ahogo no indica un problema respiratorio: la respiración automática continúa.

No. La parálisis afecta a los músculos que mueves de forma voluntaria, no a los que mantienen las funciones vitales: la respiración y el latido del corazón siguen funcionando con normalidad. No poder controlar a voluntad los músculos del pecho puede vivirse como falta de aire, pero la respiración automática continúa durante todo el episodio.

El mecanismo es un desajuste en la transición entre el sueño REM y la vigilia. Una revisión de Denis, French y Gregory (2018) la asoció sobre todo con dormir poco o mal, los horarios irregulares, el estrés, las experiencias traumáticas, algunos síntomas de ansiedad, otras dificultades del sueño y ciertos factores relacionados con sustancias. Dormir boca arriba también se ha relacionado con más episodios. Son asociaciones, no causas demostradas.

Más de lo que se suele pensar, aunque no le ocurre a la mayoría. La revisión de Sharpless y Barber (2011), con más de 36.000 participantes, estimó que alrededor del 7,6 % de la población general ha tenido al menos un episodio en su vida; en estudiantes la cifra sube al 28,3 % y en personas atendidas por dificultades psicológicas, al 31,9 %. Un episodio aislado no indica ningún problema de salud.

Recuerda que es tu cuerpo en fase REM, que pasará pronto y que no corres peligro. No luches contra la parálisis, porque suele aumentar la angustia; céntrate en mover algo pequeño, como un dedo o los ojos, y respira despacio. Al terminar, levántate o enciende la luz si lo necesitas. Para prevenir nuevos episodios, lo más útil es dormir lo suficiente, con horarios regulares y menos estrés.

Conviene consultar con un profesional de la medicina del sueño si los episodios se repiten durante semanas o meses, si te generan miedo a dormir, si notas mucha somnolencia durante el día, te quedas dormido en situaciones inesperadas o tienes debilidad muscular súbita con emociones intensas, o si coinciden con mucho estrés o una experiencia traumática. Si el miedo o la ansiedad persisten, un profesional de la psicología también puede ayudarte.

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Adrián Triglia. (2015, julio 14). Parálisis del sueño: definición, síntomas y causas. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/paralisis-del-sueno-trastorno

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