Kaoru Ishikawa fue un gran científico japonés, químico industrial de profesión y famoso por su forma de gestionar las empresas siguiendo el estilo propio de la cultura nipona.

Su principal aporte al mundo empresarial está relacionado con el control de calidad, ámbito en el cual aplicó su modelo causa-efecto, también llamado diagrama de Ishikawa, que pretende identificar los problemas que puede encontrar una empresa.

A continuación veremos la vida de este investigador mediante una biografía de Kaoru Ishikawa en la que conoceremos su trayectoria vital y, sobre todo, cuáles son sus principales aportes al mundo empresarial y el control de calidad.

Breve biografía de Kaoru Ishikawa

La personalidad de Kaoru Ishikawa se podría definir como la de una persona muy trabajadora y, a la vez, muy preocupada por la calidad de vida de los trabajadores. Consideraba que una empresa no debería tratar “a la occidental” a sus trabajadores si lo que pretende es que los servicios y productos de la misma presenten siempre la mejor calidad. Es necesario que los trabajadores se sientan motivados y a gusto con lo que hacen, además de sentirse parte imprescindible del proceso.

Primeros años

Kaoru Ishikawa (Ishikawa Kaoru en orden japonés tradicional) nació el 13 de julio de 1915 en Tokio, Japón. Se crió en una familia relacionada con el ámbito industrial y con buen patrimonio. Su padre era un importante industrial, hecho que supuso una gran influencia para el futuro profesional del joven Kaoru. Gracias a la buena situación económica de su familia Ishikawa pudo recibir una muy buena educación asistiendo a los mejores centros de Tokio.

Segunda Guerra Mundial

En 1939 logró titularse en química aplicada en la prestigiosa Universidad Imperial de Tokio, aunque no sería hasta 1960 que podría obtener el doctorado en ese mismo centro, presentando una tesis doctoral sobre el muestreo del carbón. A inicios de la Segunda Guerra Mundial, entre 1939 y 1941, Ishikawa ayudó a su país sirviendo en la marina japonesa. Más tarde trabajaría en la Nissan Liquid Fuel Company.

En 1945 realizó su primera gran contribución a la administración de empresas presentando el diagrama de la espina de pez, el cual le otorgaría mucha popularidad con el paso del tiempo. Si bien ya lo había probado años antes, trabajando con ingenieros en contexto bélico, no sería hasta finales del conflicto que lo desarrollaría plenamente. Su principal objetivo con esta herramienta era encontrar soluciones a los problemas principales de una empresa por medio de la búsqueda y comprensión de sus causas.

Postguerra

En 1945 llega el final de la Segunda Guerra Mundial en el que el País del Sol Naciente acaba perdiendo. El país había puesto todos sus esfuerzos en la fabricación de armamento durante el conflicto y, ahora que acababa de perder, era cuestión de tiempo que fuera castigado por ello. De hecho estuvo a punto de ser dividido en varios trozos como sí le ocurrió a su aliada Alemania. Finalmente, Estados Unidos ocupa el país para asegurarse de que la industria militar japonesa pagara por lo hecho.

El panorama japonés es desolador. El imperio está en una fuerte depresión económica y se encuentra ante una postguerra terriblemente cruda. Sin embargo, los invasores norteamericanos no se limitan a evitar que el país reactive sus pretensiones imperialistas sino que, también, tiene intención de ayudarlo a recuperarse económica y científicamente. No son solo militares los que pisan el archipiélago, sino también científicos venidos de Estados Unidos para ayudar a los civiles a reconstruir su país.

Dentro de este contexto, en 1947 Ishikawa acepta un puesto como profesor en la Universidad de Tokio. Además, decide unirse a Unión Japonesa de Científicos e Ingenieros (JUSE), un organismo que estaba realizando investigaciones sobre el control de la calidad y su delimitación. Es gracias a la “invasión” científica norteamericana que Ishikawa tiene la oportunidad de conocer a dos teóricos americanos, William Deming y Joseph Duran. Con ellos desarrollaría nuevos conceptos de gestión que se utilizarían en la industria japonesa.

Tras la postguerra y últimos años

En 1960, ya habiendo obtenido el doctorado, Ishikawa empezó a ejercer de profesor en el área de ingeniería y recibió condecoraciones a su trabajo, como el Premio Deming y el reconocimiento de la American Society for Quality Control (ASQC). Ese mismo año Japón ingresaba en la International Organization for Standardization (ISO), que se encarga de establecer los estándares de calidad de productos y empresas. Ishikawa formaría parte de esta organización hasta 1977 y llegaría a ser el presidente de su delegación en Japón.

Más tarde sería nombrado presidente del Instituto de Tecnología Musashi de Japón y continuaría aportando soluciones para mejorar la implementación de sistemas de calidad. Con ellos pretendió agilizar y mejorar los procesos dentro de las empresas, y sería en esta época en la que elaboraría su gran teoría del sistema de calidad. Kaoru Ishikawa fue siempre un gran trabajador, y lo único que le impidió seguir fue padecer un derrame cerebral. Tras varios meses fallecería en su natal Tokio el 16 de abril de 1989 con 73 años.

Su filosofía industrial

Los principios de calidad de Kaoru Ishikawa reciben una importante influencia de la cultura de Japón, en especial la filosofía del aprendizaje de los kanji. El japonés escrito se caracteriza de tres sistemas de escritura; los silabarios hiragana y katakana, en los que cada símbolo representa uno o dos fonemas, y los kanji, un sistema logográfico, es decir, en los que cada símbolo representan ideas. Estos caracteres pueden significar cosas distintas estando aislados o acompañados de otros kanjis.

El sistema kanji tiene sus orígenes en China y dispone de, prácticamente, infinitos caracteres. Para poder leer un periódico japonés sin dificultades es necesario haber aprendido unos 2000 kanjis básicos, sabiendo leerlos y escribir correctamente y en el orden adecuado cada uno de sus trazos. Como nunca se deja de aprender este sistema, puesto que lo conforma millares de símbolos, Ishikawa consideraba que la dificultad del aprendizaje del sistema kanji propicia que se refuerce los hábitos del trabajo preciso.

Pero su filosofía no está únicamente ligada a este aspecto tan característico de la cultura japonesa. Ishikawa tenía una concepción del ser humano muy relacionable a la idea de Jean-Jacques Rousseau de que el hombre es bueno por naturaleza, implicándose positivamente en aquello que le afecta e interesa. Ishikawa criticaba el modelo de producción occidental que, al parecer, ignoraba por completo el pensamiento rousseauniano y trataba con poco respeto al trabajador.

El modelo occidental de producción se fundamenta sobre todo en el pensamiento de Frederick Winslow Taylor y Henry Ford. Su concepción se relacionaba con la idea de que el hombre era malo por naturaleza y reducían al trabajador a un objeto desechable, un simple eslabón de la cadena que si se rompe se puede sustituir por otro. En la cadeba de montaje debía ser exprimido al máximo y cada acción que realizara debía ser controlada al milímetro para economizar el proceso de producción.

Ishikawa no pensaba para nada así. Consideraba que los trabajadores eran más que simples piezas de la cadena de montaje y que, para garantizar la calidad del producto, se debía conseguir el compromiso de los obreros tratándolos como lo que son, personas. Solamente así los trabajadores tendrán interés en mejorar la calidad del producto y aumentar la producción. En el momento en el que se reconocen los derechos del trabajador éste tendrá mayor interés y compromiso con la empresa.

Para asegurarse de la buena calidad de los productos en una organización, Ishikawa estableció una serie de principios de calidad, los cuales estaban enfocados en aumentar el control de todo el sistema. Si se tiene éxito implantándolos, la empresa mejorará progresivamente y el cliente recibirá un producto de la mejor calidad. Entre estos principios tenemos los siguientes:

  • La calidad empieza con la educación y termina con la educación.
  • Para poder conseguir calidad primero se debe conocer qué es lo que pide el cliente.
  • El control de calidad alcanza su estado ideal cuando ya no se necesita inspección.
  • Deben encontrarse las causas de los problemas para eliminarlas.
  • Todos los trabajadores de todas las áreas deben participar en el proceso de control de calidad.
  • No se deben confundir los medios con los objetivos.
  • La calidad es prioritaria y las ganancias deben ser consideradas a largo plazo.
  • Los responsables empresariales deben aceptar que sus subordinados les presenten los hechos.
  • Los problemas mayoritariamente se pueden resolver con herramientas de análisis y solución de problemas.
  • Deben considerarse falsos los datos que no tengan variabilidad.

Aportes al mundo de las organizaciones

La principal obra escrita de Ishikawa es su libro ¿Qué es el control total de calidad?: la modalidad japonesa (1986). Se trata de un libro en el que explica que el control de la calidad en la sociedad japonesa se caracteriza por la participación de todos los componentes de la empresa. No es solo cuestión de los altos jefes y otros mandamases; también el resto de la estructura organizacional, incluyendo a la parte más baja de la jerarquía, se debe implicar en el control de la calidad para que el producto sea óptimo.

En 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, Ishikawa presentó el primer diagrama destinado a ayudar a los ingenieros de la industria nipona a encontrar, documentar y seleccionar las causas que hacían que la calidad de un mismo producto variara. Este es el momento en el que nació su conocido diagrama de causa-efecto, renombrado posteriormente como diagrama de Ishikawa y extensamente desarrollado al finalizar el conflicto.

Diagrama Ishikawa

El diagrama de Ishikawa tiene como objetivo presentar las posibles causas de los problemas que afectan la calidad en una empresa tratando de categorizarlas. Recibe también el nombre de espina de pez porque se asemeja a una en su representación gráfica.

Primero se dibuja una línea horizontal, la cual simboliza el problema que se está analizando y, después, los miembros de la organización van identificando sus causas y posibles efectos haciendo una lluvia de ideas. En su libro Ishikawa la considera la primera herramienta para solucionar problemas en la cadena de producción.

Círculos de calidad

Otro de los aportes más importantes de Kaoru Ishikawa son los círculos de calidad, destinados a gestionar las organizaciones. Se elaboran a modo de grupos de trabajo hechos por personal que desempeñan actividades similares dentro de la organización y cada uno de ellos está liderado por un supervisor.

Todos sus miembros analizan los problemas que surgen en el interior de su círculo, y aportan las posibles soluciones. El principal objetivo de este sistema es identificar el origen de ese problema que afecta a la empresa y eliminarlo de raíz.

Para poder desarrollar esta tarea, los círculos de calidad utilizan las siete herramientas de Ishikawa, que él mismo expuso en su libro ¿Qué es el control total de calidad?: la modalidad japonesa.

  • Diagrama Causa-Efecto o diagrama de Ishikawa
  • Plantillas de inspección
  • Gráficos de control para medir y controlar las variaciones
  • Muestreo estratificado o análisis de estratificación
  • Histogramas que ofrecen datos sobre las variaciones de un proceso
  • Diagrama de Pareto
  • Diagramas de dispersión

Referencias bibliográficas:

  • Ishikawa, Kaoru (1968). Guide to Quality Control. Tokyo: Asian Productivity Organization.
  • Ishikawa, Kaoru (1980) [original Japanese ed. 1970]. QC Circle Koryo : General Principles of the QC Circle. Tokyo: QC Circle Headquarters, Union of Japanese Scientists and Engineers.
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  • Ishikawa, Kaoru (1985) [First published in Japanese 1981]. What is Total Quality Control? The Japanese Way [Originally titled: TQC towa Nanika—Nipponteki Hinshitsu Kanri]. D. J. Lu (trans.). New Jersey: Prentice Hall. ISBN 0-13-952433-9.
  • Ishikawa, Kaoru (1990). Introduction to Quality Control. J. H. Loftus (trans.). Tokyo: 3A Corporation. ISBN 4-906224-61-X. OCLC 61341428.
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