Esta herramienta permite progresar mejor en el rendimiento deportivo. Unsplash

El coaching es una disciplina que se ha puesto muy de moda en los últimos años. Y pese a que recibe algunas críticas, si el profesional que lo aplica está bien capacitado, puede aportar excelentes resultados para el desarrollo personal, profesional, educativo y deportivo de las personas.

Hoy hablaremos del coaching deportivo, un a propuesta que permite maximizar el potencial de un deportista o atleta.

Diferentes tipos de coaching

Los coaches guían a las personas en el proceso de cambio y ayudan a éstas a lograr su máximo potencial dentro de una variedad de áreas y a mejorar su bienestar. Pueden trabajar con individuos que desean alcanzar sus objetivos vitales (Life Coaching: el secreto para conseguir tus metas), con directivos para que gestionen mejor el trato con el personal (Coaching para empresas: ¿en qué consiste y cuáles son sus beneficios?) e incluso con profesores y maestros (Coaching Educativo: una herramienta para aprender y enseñar mejor).

Pero el coach no solamente trabaja con los coachees (cliente del coach) de manera individual, sino que también puede hacerlo con grupos de personas y equipos de trabajo o deportivos. En este ámbito, permite adoptar estrategias para maximizar el potencial de aprendizaje y de gestión de los recursos psicológicos útiles para conseguir una meta.

El coaching es una metodología que ayuda a superar aquellas creencias limitantes que impiden que, muchas veces, nos quedemos a medio camino entre lo que realmente deseamos y lo que podemos conseguir.

El origen del coaching deportivo

La relación entre el coaching y el deporte es una realidad ya desde los orígenes de esta disciplina. De hecho, el coaching como lo conocemos en la actualidad nace en Estados Unidos en los años 70, concretamente en el ámbito del deporte. Su principal precursor fue Timothy Gallwey, un jugador de de tenis que después se hizo entrenador. Éste se percató de la importancia de los aspectos psicológicos en la consecución de objetivos y en el rendimiento deportivo en general. En su libro The Inner game of tennis, publicado en 1974, da a conocer sus ideas sobre el coaching, que más tarde serían utilizadas en otros campos, especialmente el laboral.

Ahora bien, los orígenes del coaching van más allá en el tiempo, pues, por ejemplo, los aportes de Sócrates y su diálogo metódico conocido como mayéutica, el concepto de autorrealización de la Psicología humanista, cuyo máximo exponente es Abraham Maslow, o la conocida práctica de la Inteligencia Emocional propuesta inicialmente por Daniel Goleman, han dado forma a esta disciplina.

Beneficios del coaching deportivo

El coaching deportivo aporta muchos beneficios para los deportistas. Pero, ¿cuáles son estos beneficios?

1. Ayuda a conocerse mejor

El coaching deportivo permite a los deportistas conocerse mejor, porque éstos desarrollan la Inteligencia Emocional y aprenden a utilizar herramientas para descubrir los propios límites e impulsos que frenen todo su potencial. Con el coaching deportivo el autoconocimiento mejora, lo que es clave para el desarrollo personal y deportivo.

2. Ayuda a planificar de manera realista

El autoconocimiento también permite saber qué camino queremos tomar, y ayuda a planificar de manera realista. Esto es clave porque ayuda a mantener los pies en el suelo y evita la frustración.

3. Permite alcanzar el máximo potencial

Con la ayuda de los coaches, los deportistas desarrollan recursos, competencias y habilidades que permiten maximizar su rendimiento y su potencial. El coaching hace que los deportistas lleguen más lejos al ayudarles a eliminar las barreras mentales.

4. Ayuda a superar creencias limitantes

Las creencias limitantes actúan como barrera para alcanzar el potencial que un deportista posee, pues la mente puede ser nuestro peor enemigo si no somos conscientes de cómo estos pensamientos negativos nos afectan.

El coach deportivo ofrece al coachee técnicas y recursos que se orientan a potenciar el talento en su máxima expresión. Dicho de otro modo, el coaching deportivo permite identificar las flaquezas, pero también responsabilizarse del cambio y pasar a la acción para superar cualquier obstáculo.

5. Favorece la gestión de las emociones

Las emociones pueden favorecer o entorpecer el rendimiento deportivo. Gracias al coaching, los deportistas son capaces de conocer y regular sus propios sentimientos, emociones, creencias, juicios y estrategias de afrontamiento. Algo que, sin duda, permite obtener mejores resultados.

6. Aumenta la motivación

El coaching deportivo es clave para realizar planificaciones y marcar objetivos realistas, pero también para mantenerse en el momento presente y obtener feedback sobre cómo nos estamos comportando. El coaching es motivador porque la persona descubre sus propias motivaciones y logra una mayor capacidad de reto y ambición.

7. Aumenta la concentración y mayor rendimiento

Mantenerse en el momento presente y adquirir un nivel alto de conciencia también favorece la concentración y aumenta el rendimiento.

Además, puesto que el coaching permite que los deportistas conecten consigo mismos en el aquí y ahora, de modo que alcancen el estado en el que el nivel de dificultad de la tarea y la motivación necesaria para llevarla a cabo se mantengan en un equilibrio casi perfecto. Se favorece lo que se conoce como “estado de flow”.

8. Reduce la frustración

Las metas realistas y los objetivos bien planificados ayudan a mantener una autoestima alta, puesto que las personas no viven en las expectativas irracionales y se frustran menos. El coaching establece planes de acción a medio y largo plazo, por lo que es beneficioso para ir paso a paso y vivir en el aquí y el ahora.

9. Potencia el liderazgo

El coaching empodera a los deportistas, que se sienten responsables de sus propias acciones gracias a esta metodología. Los deportistas poseen mayor capacidad de aprendizaje, poder de decisión y adquieren una mentalidad positiva frente al cambio.

10. Mejora la cohesión grupal

El coaching puede realizarse de manera individual; sin embargo, y especialmente en el mundo del deporte, pueden llevarse a cabo sesiones de coaching grupal o coaching de equipos. Cuando un grupo se siente unido y persigue un objetivo común, es fácil que rinda a un gran nivel. El coaching aumenta el sentimiento de pertenencia, disciplina y mejora las relaciones dentro del equipo.