Ejercicios y actividades educativas. Unsplash.

La dislexia es un trastorno que afecta la lectura; los niños y niñas que la presentan por lo general suelen ser bastante incomprendidos, y tienen problemas para expresar sus emociones con respecto a su situación debido a que sienten vergüenza o miedo de no cumplir las expectativas de los adultos.

En este artículo vamos a ver varias actividades para niños con dislexia, que aparte de ayudarles a mejorar su habilidad lectora también resultan efectivas para mejorar su calidad de vida en términos generales. Además daremos un repaso al concepto de dislexia para disipar cualquier duda sobre en qué consiste.

¿Qué es exactamente la dislexia?

Este trastorno del aprendizaje afecta principalmente la capacidad de lectura, pero como efectos colaterales tiene otras implicaciones; alteraciones en la capacidad para escribir y en para la comprensión lectora, principalmente. A veces se da también junto a otros trastornos del aprendizaje y del desarrollo, como la discalculia.

El proceso de relacionar las letras con su respectivo sonido en fonemas se ve dañado o ralentizado, esto implica una limitación al intentar entender las palabras escritas.

Muchas personas asumen, de manera equivocada, que la dislexia es un problema visual, cuando realmente nada tiene que ver. Este trastorno afecta únicamente aspectos relacionados con el lenguaje, y no existe un daño orgánico en el cerebro que explique su presencia.

A pesar de que la dislexia no desaparece del todo a medida que el niño o niña va creciendo, existen diversas maneras de controlar y educar a los más pequeños para que tengan un mejor desarrollo académico y social, tanto en la escuela como en el hogar.

7 actividades para niños y niñas con dislexia

El siguiente listado está conformado por una serie de recursos psicoeducativos que te servirán para brindar apoyo a los niños que presentan dislexia.

1. Dominio del propio cuerpo

Es común que los niños más pequeños con dislexia presenten complicaciones al conocer su propio cuerpo; este debería ser el primer aspecto en que nos aboquemos para brindar ayuda. Una buena idea para hacerlo es ir mostrando en dibujos las partes del cuerpo, para que el niño sea capaz de asociarlas a etiquetas en las que estén escritos los nombres de cada una.

2. Ayudar en cuanto a la orientación espacio-temporal

Los niños pequeños con dislexia suelen tener problemas en el momento de trazar relaciones espacio-temporales. Por ejemplo, les cuesta recordar cuándo se dice arriba y cuándo se dice abajo, cuándo es delante y cuándo es detrás, y lo mismo pasa con nociones temporales como antes o después.

Una buena idea para mejorar este aspecto en los niños consiste en utilizar actividades lúdicas con cubos, pidiéndoles que vayan colocando los cubos en un orden específico que les iremos indicando, de modo que mediante nuestras indicaciones el niño pueda internalizar adecuadamente las nociones espacio-temporales.

Las indicaciones deben ser bastante específicas. Por ejemplo, se puede pedirle que coloque un cubo delante de otro, luego detrás, y luego preguntarle qué cubos ordenó primero, para que pueda establecer adecuadamente las diferencias entre antes y después.

3. Fomentar el hábito de la lectura

Por lo general, a los niños disléxicos no les gusta participar de actividades relacionadas con la lectura por miedo a tener que enfrentar sus limitaciones. Es fundamental que nos encarguemos de ayudar al niño a superar este temor y contribuir a que comience a involucrarse más en la lectura.

La idea es que juntos podáis comenzar a leer y analizar el texto leído. La forma correcta de leerle a un niño con sislexia consiste en irle narrando paso a paso lo que va sucediendo en la trama mientras le hacemos preguntas acerca de lo que él cree que puede ocurrir a continuación. La finalidad es que el infante vaya dejando atrás el miedo que siente por leer y se involucre más activamente en esta actividad

Una vez que hemos terminado de relatar, le podemos pedir que realice la búsqueda de ideas principales o que nos comente un final diferente para la historia.

4. Los crucigramas y sopas de letras

Es importante que los niños no se sientan forzados a hacer las cosas bien por una imposición del adulto, o porque sientan que deben alcanzar todas las expectativas que depositamos en ellos. Para ello hay que añadirle un componente lúdico a estas actividades para niños con dislexia, algo que revele que el aprender y el progresar a cada paso no es la única finalidad de estas acciones.

Los juegos de palabras, como crucigramas y las sopas de letras, entre otros, funcionan bien para que los chicos aprendan mientras juegan.

5. Deletrear palabras

El deletreo ayuda a los chicos con la pronunciación y el orden en el cual deben ordenar las letras. Lo recomendable es hacerlo como si de un juego se tratara para que el pequeño no se sienta presionado o enfadado cuando no lo hace bien.

6. Actividades de rimas

Ayudarlos a rimar palabras es una forma de que vayan haciendo asociaciones propias entre los significados de diferentes términos. Podrías pedirle que use palabras conocidas para él e intente hacer rimas con algunas nuevas palabras que le vayas dando por escrito.

7. Significado y sinónimos

Los sinónimos son otra manera de hacer que el niño o niña comience a familiarizarse e internalizar adecuadamente el uso correcto de relacionar letras y fonemas. Debemos dejar que sea el pequeño quien nos indique lo que para él quieren decir las palabras que le iremos indicando. Podemos usar las palabras del material de lectura que se utilice en la escuela.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
  • Roca, E.; Carmona, J.; Boix, C.; Colomé, R.; López, A.; Sanguinetti, A.; Caro, M.; Sans, A. (Coord.). (2010). El aprendizaje en la infancia y la adolescencia: claves para evitar el fracaso escolar. Esplugues de Llobregat: Hospital Sant Joan de Deu.