Varias pautas para mantenerse alejado del alcohol. Unsplash.

Decidir dejar de beber alcohol es un gran paso hacia una buena salud y un nivel de vida satisfactorios, especialmente cuando esta sustancia se ha adueñado de nuestras vidas.

Empezar a reducir el consumo de alcohol no es tarea fácil y por ese motivo es necesario acudir a profesionales y planificarse muy bien este proceso, además de que el papel que ejerzan familiares y amigos puede ser crucial a la hora de tener éxito en esta odisea.

Existen una serie de consejos para facilitar dar los primeros pasos y ser constante. Vamos a ver algunos consejos para hacerle frente a la batalla contra el abuso del alcohol.

¿Cómo dejar de beber alcohol?

Estas son varias recomendades básicas para saber cómo dejar de beber alcohol, un proceso complicado en el caso de que ya se haya desarrollado una verdadera adicción y que requiere la intervención terapéutica de profesionales.

1. Acudir a un psicólogo

Muchos psicólogos están especializados en problemas de adicciones y, dado lo socialmente aceptado que está el consumo de alcohol y su fácil obtención de forma legal, son bastantes los casos de alcoholismo que estos profesionales tienen que hacer frente, con diferentes grados de afectación.

El psicólogo estudiará el nivel de afectación del alcohol en la vida de la persona y, en colaboración con otros profesionales como médicos y psiquiatras, se podrá establecer un tratamiento y un programa de psicoeducación y deshabituación para hacer frente a la conducta adictiva.

El buscar ayuda profesional puede ser un primer paso que asegure el potencial éxito de dejar de consumir. Gracias a sus conocimientos profesionales y el disponer de herramientas especializadas para personas que sufren algún tipo de adicción, los psicólogos son un pilar fundamental de la rehabilitación.

2. Admite que tienes un problema

Mucha gente cree que el alcoholismo es una cuestión de blanco o negro: o se es alcohólico, entendido como el típico estereotipo de persona que bebe a todas horas, o no se es. Lo cierto es que la realidad es mucho más compleja y muchas personas que consumen alcohol de forma diaria pero en menor cantidad, siempre y cuando les suponga algún tipo de problema en la vida diaria, precisan ayuda profesional.

Si bien la frase de “el primer paso es admitir que se tiene un problema” pueda resultar parecer un cliché, lo cierto es que esto ayuda enormemente en la recuperación de la persona alcohólica.

Si ves que te estás obsesionando sobre si bebes demasiado, te comparas con un conocido en este aspecto, si consideras que el alcohol te está imposibilitando llevar la vida que te gustaría tener, entonces debes hacer algo al respecto, porque queda claro que es un problema para ti y seguramente para los de tu alrededor.

3. Haz saber a tus conocidos sobre tus intenciones

Dile a tus conocidos que has decidido dejar de tomar alcohol. Informarles de que quieres mejorar tu salud es algo que puede ayudar a que seas más constante y te comprometas más contigo mismo.

Esto también animará a tus familiares y amigos a que quieran ayudarte y los concienciará de la gravedad del problema. De esta forma, puedes pedirles que no te ofrezcan vino ni cerveza en las celebraciones o proponer de realizar actividades en las que no haya alcohol.

4. Apunta por qué lo haces

Dejar de beber produce beneficios tanto a corto como a largo plazo, sin embargo, todo el mundo prefiere una gratificación instantánea antes que tener que esperar los resultados tras meses.

Es difícil seguir adelante si no tienes claro hacia dónde vas ni tampoco porque lo haces. Apunta en un papel los motivos por los que quieres dejar o reducir el consumo de bebidas alcohólicas y ponla en algún lugar bien visible de la cocina o tu habitación.

Algunos beneficios de dejar de tomar alcohol a corto plazo son el poder disfrutar de conversaciones más lúcidas e interesantes, no malgastar dinero en bebidas, no perder el tiempo porque estás de resaca o tener un mejor sueño.

5. Nada de alcohol en casa

Puede parecer una medida obvia y, a la vez, un tanto extremo, pero lo cierto es que es la mejor forma de evitar el consumir en casa. Deshazte de todo el alcohol e, incluso, si es necesario, deshazte de colonias o medicamentos que contengan esta sustancia.

Te va a saber mal desperdiciar todo esto, pero piensa que lo haces por tu salud, y que todo el dinero que acabas de tirar lo vas a acabar ahorrando a la larga evitando tener que ir al médico por problemas en el hígado o pagando multas por conducir bajo los efectos del alcohol.

Las bebidas sin alcohol no son una buena alternativa. Una persona alcohólica cuya bebida favorita es la cerveza si se pasa a la cerveza sin alcohol no le ayudará a dejar de pensar en el alcohol, más bien al contrario, sentirá que bebe algo sin ese toque que le da a la cerveza su sabor especial y tendrá todavía más ganas de beber.

6. Diario de bebidas

Esta técnica es muy útil para poner en perspectiva cuánto se bebe. Lo ideal es escribir durante las primeras tres o cuatro semanas desde que se tomó la decisión de dejar de tomar alcohol todo lo que se bebe.

En una libreta se apunta cada día cuantos vasos se ha bebido, qué tipo de alcohol era, donde y a qué hora se ha hecho, además de apuntar como se sentía y con quien se estaba bebiendo.

Esto te permitirá ver con más detalle en qué situaciones bebes, si has reducido realmente el consumo durante el último mes y quienes son aquellas personas que te animan a beber.

7. Deshazte de quienes te incentiven a beber

De la misma manera que personas de nuestro entorno nos pueden ayudar en este proceso, otras puede contribuir a que fracasemos. Ya sea por no comprender la gravedad del asunto o porque ellos también puede que tengan un problema pero no lo quieran reconocer, hay ciertas personas que nos incentivarán a seguir bebiendo y le quitarán hierro al beber abusivamente.

Es posible que el alcohol sea lo único que nos mantiene unidos a determinadas personas de nuestro entorno, ya sea porque son los amigos con los que se va al bar los fines de semana o con quienes hacíamos botellón toda la vida.

Situaciones extremas requieren medidas extremas. Si estas personas pueden resultar ser un gran problema para nuestra salud, es necesario romper toda relación. Cierto que dicho suena más fácil que hacerlo, pero se debe hacer el esfuerzo.

8. Identifica qué te ha llevado a el

Los motivos que te han llevado a depender del alcohol pueden ser muchos y variados, y averiguarlos todos puede requerir una profunda reflexión.

Es útil elaborar una lista en la que se apunten todas las situaciones, lugares, personas y motivos que han contribuido a consumir alcohol.

Es muy necesario ser consciente de cómo se sentía antes y después de consumir en cada uno de los contextos. No es lo mismo beber en un bar con los amigos porque estáis de celebración que hacerlo en casa solo tras haber discutido con la pareja.

Esto permitirá trabajar con el psicólogo estrategias para aprender cómo hacer frente a situaciones adversas, y evitar beber.

9. Mantente ocupado

Cuanto menos se bebe menos resacas se tiene. Menos resacas significa más horas indispuesto y, por tanto, más tiempo. Para evitar caer en el aburrimiento, el cual nos puede llevar a volver a beber, es fundamental encontrar actividades que nos resulten entretenidas y satisfactorias.

Haz un deporte, apúntate a una academia de idiomas, pinta, disfruta de tiempo con la familia o simplemente da un paseo. Ocupa las horas muertas. Te mantendrán distraído de la necesidad de beber y te permitirán aprovechar el tiempo del que ahora dispones estando sobrio.

10. Bebe lentamente

Cuando estés tomándote un té, un café, un zumo o cualquier bebida, hazlo lentamente, degustándola. Esto incrementará tu sensación de saciedad y evitará que quieras llenar tu estómago de cerveza o vino.

También ayudará a que entrenes la paciencia, lo cual puede transformarse a la larga en un factor protector cuando se den las ansias de consumir alcohol.

11. Aprende a decir NO

El consumo de alcohol es algo normal en nuestra sociedad, por esto es difícil evitar que alguien nos ofrezca beber. Puede darse la situación que alguien nos ofrezca e insista en tomar una copita.

Ante este tipo de situaciones es muy importante mirar fijamente a los ojos de quien nos está ofreciendo el alcohol, y con aire decidido pero amable y educado decir un breve y conciso “no, gracias”.

No des explicaciones innecesarias ni una respuesta demasiado larga. Si tienes un amigo cerca que es consciente de tu problema, pídele que te ayude a encarar la situación de forma conjunta.

12. Participa en un grupo de apoyo

Los grupos de apoyo son una gran herramienta para avanzar en dejar de tomar alcohol, siendo uno de los más famosos Alcohólicos Anónimos.

Compartiendo experiencias, sentimientos, anécdotas y sucesos desagradables relacionados con la bebida, quienes frecuentan estos grupos se dan apoyo mutuo, y permiten ver que hay más personas en la misma situación y que se puede lograr seguir adelante.

Además de los grupos presenciales, existen foros en Internet y chats online en donde se puede conocer el testimonios de cientos de personas alrededor del globo.

13. No te rindas

Es posible que fracases en más de una ocasión. ¡Sigue luchando! Es normal no superar una adicción la primera vez, pero con el paso del tiempo han logrado aprender estrategias que les han acabado llevando al éxito.

Cada intento te brindará de nuevos conocimientos y de una mayor autorreflexión. Piensa en los retrocesos como si fueran obstáculos del camino, no como el reinicio de todo el proceso.

14. Prémiate a ti mismo

Es muy importante comprender lo difícil que es conseguir superar una adicción, por este motivo si logras avances es muy beneficioso que te recompenses de alguna forma.

Obviamente, entre estos premios no puede haber bebidas alcohólicas, pero sí que te podrás permitirte comprar muchas cosas con todo el dinero que has logrado ahorrar dejando de gastártelo cada semana en alcohol.

15. Rehabilitación

En ocasiones, incluso si se está yendo a un profesional, el dejar de beber es algo que simplemente resulta imposible.

Ya sea porque el entorno no lo posibilita, la familia tiene también problemas con la bebida o no se dispone de la suficiente fuerza de voluntad, nuestra salud puede ir deteriorándose y darnos la sensación de que no hay solución.

Es por este motivo que existen centros en los que es posible mantenerse apartado del mundo sin tener la tentación a mano, y bajo el cuidado de profesionales en tema de deshabituación de sustancias adictivas.

Referencias bibliográficas:

  • Swift R., M., Aston E., R. (2015) Pharmacotherapy for alcohol use disorder: current and emerging therapies. Harvard Review of Psychiatry. 23(2,:122-133.
  • O'Connor P., G. (2016). Alcohol use disorders. Filadelfia, EE.UU: Elsevier Saunders.