La infancia es una etapa clave en el desarrollo físico y psicológico, y por eso es fundamental realizar una detección temprana acerca de los posibles problemas que surjan en su transcurso. Parte de esta tarea es realizada por psicólogos y neuropsicólogos formados para trabajar con niños y niñas.

Desirée Infante trabaja en estos ámbitos del apoyo a niños, niñas y familias, y en este caso la entrevistamos para que nos hable acerca de las alteraciones psicológicas durante la infancia.

Desirée Infante: la atención a las alteraciones psicológicas en la infancia

En esta entrevista a Desirée Infante pasamos por temas como el TDAH, las pautas educativas y de crianza para padres con hijos diagnosticados con trastornos psicológicos, o el modo en el que los pequeños perciben la idea de ir a terapia.

¿Por qué es importante detectar cuanto antes los trastornos psicológicos en niños y niñas?

Es importante debido a la plasticidad neuronal que existe en la infancia; en este periodo de edad es mucho mayor la plasticidad que en la adultez. La importancia radica en la detección temprana de los trastornos para así comenzar la intervención. La plasticidad neuronal nos permite poder reparar o compensar áreas cerebrales con disfunciones y así intentar revertir los efectos del trastorno.

Es cierto que en algunos trastornos no es posible revertir por completo los efectos de la patología, pero sí se puede compensar con otras áreas o minimizar el impacto del trastorno en la vida del niño/a.

Existe una cierta controversia acerca del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, dado que muchas personas cuestionan su existencia, señalando que es una manera de patologizar la curiosidad y el carácter enérgico de los pequeños. ¿Existe una línea entre lo que puede ser considerado un rasgo de personalidad normal y un trastorno de estas características?

Al inicio de acuñarse el trastorno, muchos de los niños que no encajan en una categoría diagnostica eran diagnosticados de TDAH, esto fue lo que creo está gran controversia, debido que estos niños no cumplían características comunes y tenían rasgos muy dispares.

Esto, a lo largo de la historia, se ha visto modificado al definirse en manuales diagnósticos las características que deben cumplir para ser diagnosticados, esto ha permitido cambiar el panorama y niños que antiguamente eran diagnosticados por error ahora no sucede.

Habría también que añadir que dentro de este trastorno hay diferentes subtipos en los que pueden predominar en cada niño. Por ejemplo: existe el trastorno por déficit de atención (TDA), en el que como su nombre indica, lo que existe un déficit de atención, que no habría que confundir con TDAH; trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), en el que puede predominar el déficit de atención, la hiperactividad/impulsividad o el tipo combinado que existiría tanto como déficit de atención e hiperactividad.

En este trastorno también hay que saber diferenciar lo que es normal o lo que es patológico, todo esto depende de la edad del niño y de si interfiere en la vida normal del menor.

¿Cuáles son las alteraciones psicológicas frecuentes en niños y niñas que dan más problemas a la hora de cumplir las normas del hogar?

Los trastornos más frecuentes en los que se pueden observar problemas de conductas son: TDAH, debido a la impulsividad e hiperactividad que presenta este trastorno; Trastornos de conducta como puede ser el trastorno disruptivo (en el que se presenta problemas de autocontrol de comportamiento y emocional); y Trastornos del espectro autista (TEA), casos en los que los niños y niñas presentan un deterioro en la interacción social y no llegan a entender las normas sociales, suelen mostrar problemas de conducta.

¿Qué principios básicos de crianza pueden seguir los padres y madres en estos casos?

Los principales son estos:

  • Identificar un niño desobediente es el primer paso para solucionar el problema.
  • Poner normas que sean claras y dejar muy claro las consecuencias del comportamiento
  • Establecer limites
  • Motivar al niño desobediente
  • Dejar que se tranquilice, si esta en un berrinche es mejor esperar a que se pase ese momento y no entrar en una confrontación directa
  • No caer en las provocaciones
  • Recurrir a las rutinas es esencial para corregir a un niño desobediente
  • Premiar los buenos comportamientos, los refuerzos positivos motivan y son fundamentales para que el niño recree el comportamiento deseado
  • Hay que dejar claro que la conducta es la inapropiada y no el niño
  • Hay que evitar que nuestras emociones se escapen de control
  • Hay que hacer sugerencias para conductas alternativas a la conducta problema
  • Explicarles el porque es necesario el cambio de conducta

¿Y qué errores comunes cometen los padres y madres a la hora de intentar educar a pequeños que han desarrollado, por ejemplo, trastorno de conducta?

No tienen por qué estar cometiendo ningún error, generalmente, muchos padres, incluyéndome, pueden sentirse culpables por el desarrollo de problemas de conducta de sus hijos, creyendo que son ellos los culpables de estos.

No existe una correlación exacta en como educan los padres y los problemas de conductas de sus hijos, si es cierto que existe un patrón generalizado de sobreprotección hacia los pequeños que los lleva a la no tolerancia a la frustración. Esta intolerancia a la frustración es lo que nos deriva en los temidos berrinches y estos a través de reforzamiento se van cada vez haciendo mayor.

En tu experiencia como profesional, ¿es frecuente que los pequeños se sientan mal ante la idea de que necesitan ayuda psicoterapéutica?

Generalmente, los pequeños que acuden a consulta suelen venir con bastante facilidad y se suelen adaptar rápidamente a la intervención. Los adolescentes son lo que se muestran más reacios al inicio de la terapia, pero sabiendo que cada persona tiene necesidades diferentes y adaptarse a estas en cada caso, suele facilitar la intervención.

¿Qué puede hacerse para concienciar a los niños y niñas, a nivel colectivo, de que los trastornos que algunos de sus compañeros han desarrollado no son un motivo para burlarse de ellos o para excluirlos?

Para trabajar esta problemática hay que empezar por educar en casa y que el niño entienda que hay comportamientos que son totalmente inaceptables. Para educar en la inclusión social se puede empezar trabajando con conceptos como son la empatía; es muy importante que los niños sean educados en inteligencia emocional desde pequeños, esto es importante para saber reconocer las propias emociones y la de los demás.

El reforzamiento positivo es muy importante, ya que, tiene más éxito que el refuerzo negativo, es importante buscar los comportamientos que queremos que hagan nuestros hijos y felicitarle cuando los esté realizando.

Los adultos deben ser el mejor ejemplo para los niños, hay que ser cuidadosos en como interactuamos con los niños y el como ellos interpretan nuestros comportamientos. Tenemos que evitar recalcar los aspectos negativos de los demás e intentar reflejar los positivos, cuando nos surjan conflictos enseñarles como se maneja la frustración y las emociones.