Las fobias son trastornos de ansiedad que nos vuelven vulnerables a determinados elementos y situaciones que nos podemos encontrar en el día a día. Por ello, se trata de alteraciones psicológicas capaces de desgastar mucho nuestra calidad de vida.

Por suerte, la psicoterapia cuenta con técnicas capaces de hacer que las personas superen estos miedos patológicos. En esta entrevista a la psicóloga Montse Costa hablaremos sobre las fobias y en cómo son trabajadas en terapia.

Entrevista a Montse Costa: las fobias

Montse Costa es psicóloga clínica y Directora y fundadora del centro Psicoavanza, situado en Barcelona. Esta profesional cuenta con más de 20 años de experiencia ofreciendo terapia a problemas psicológicos de todo tipo, y en esta entrevista nos habla acerca de la naturaleza de las fobias, y cómo son abordadas en terapia.

¿Cualquier persona podría desarrollar una fobia si se diesen las circunstancias adecuadas?

Todas las personas no tienen las mismas posibilidades de desarrollar una fobia. Hay que diferenciar dos grandes bloques por los cuales se puede adquirir una fobia, se puede desarrollar una fobia o bien porque a la persona le sucede un acontecimiento traumático con cierto estímulo, o porque la persona vive con un exceso de ansiedad.

Las personas que viven con un exceso de ansiedad tienen muchas más posibilidades de adquirir fobias.

¿Cómo van apareciendo las primeras señales de que una persona está desarrollando un trastorno de tipo fóbico?

Las primeras señales de que una persona está desarrollando un trastorno fóbico son que empieza a sentir inseguridad o falta de control.

Esto tiene una explicación: vivir con ansiedad implica vivir en un estado de súper alerta, esto significa que nuestro cerebro libera mucha más química cerebral como cortisol, adrenalina y otras hormonas que en casos de peligro nos ayudan a escapar o defendernos del peligro, pero en situaciones que no son peligrosas sentimos las sensaciones corporales de esta liberación exagerada de química cerebral y podemos sentir sensación de mareo o vértigo, vista borrosa, desequilibrio al andar... todas estas sensaciones nos producen una sensación de inseguridad o de falta de control.

Sí cada día vamos experimentando este tipo de sensaciones al final se desarrolla el sentimiento de miedo al estímulo que hemos estado viviendo con estas sensaciones como puede ser al andar por la calle (se desarrolla la agorafobia) o a conducir (se desarrolla la amaxofobia) que son los casos más usuales de fobia por ser las conductas más habituales que realizamos en nuestro día a día.

Por lo que has visto como profesional, ¿crees que una fobia puede llegar a tener consecuencias muy graves para quien la sufre?

Las fobias pueden llegar a ser muy limitantes y tener consecuencias muy graves.

La fobia más incapacitante es la agorafobia; en ella, la persona que coge miedo a salir a la calle, puede llegar a extremos de no salir en años a la calle y vivir recluida en casa. Hay otras fobias que pueden ser muy limitantes y graves como la fagofobia (miedo a tragar) la persona que padece esta fobia puede llegar a situaciones muy graves, poniendo en peligro el bienestar de la persona con problemas de mala nutrición o peso insuficiente.

La fobia social puede ser también muy limitante y tener consecuencias graves, ya que la persona no se ve capaz de estar en situaciones sociales y puede llegar a sentir no ser capaz de estudiar, trabajar o cualquier otra situación social.

Cuanto más tiempo pasa en estas circunstancias peor es la recuperación, por lo que es muy importante empezar a trabajarlas con psicoterapia tan pronto como empecemos a sentir la fobia.

¿Cuáles son algunos ejemplos de comportamientos evitativos que adoptan quienes han desarrollado una fobia?

Los comportamientos evitativos dependen de la fobia que se padezca, pero en general la persona siempre evita todo aquello que tiene que ver con la fobia que siente, es decir, si tiene agorafobia, evitará salir solo, o pasar por plazas o grandes avenidas. Si tiene miedo social, evitará mirar a la gente a la cara, mantener conversaciones, beber o comer delante de la gente y cualquier situación que implique una interacción con otras personas.

Pero hay ejemplos de otras fobias más simples como el miedo a vomitar que puede hacer que la persona evite comer determinadas cosas, llevar una dieta muy restrictiva, evitar ir a lugares donde cree que puede ver a alguien vomitando y no salir a penas de casa por ello.

A la hora de tratar una fobia en terapia, ¿es necesario conocer si hay un evento que dio origen a ese problema? Es decir, si se produjo una situación concreta que desencadenó la aparición del trastorno.

Es muy importante entender cómo se ha producido la fobia porque se tiene que enfocar la psicoterapia dependiendo en como se haya producido. Si la persona ha cogido la fobia por un evento traumático se tiene que trabajar principalmente ese evento traumático y posteriormente los eventos que se hayan producido con miedo posteriores al trauma.

Si la persona ha cogido la fobia por tener mucha ansiedad, lo primero que tendremos que trabajar es la ansiedad porque tenemos que bajar considerablemente los niveles de ansiedad que sin duda están afectando a tener más fobia. Posteriormente se trabaja el miedo en sí al estímulo fóbico con terapias profundas de última generación como el EMDR y la Realidad Virtual.

¿Cuál es el proceso de la psicoterapia aplicada a los pacientes con fobias, dicho de manera resumida?

En primer lugar se realiza una entrevista para entender la causa, desarrollo y mantenimiento de la fobia. Se entrena al paciente en técnicas de auto control, para que tenga herramientas que le ayuden a mejorar la fobia, como la relajación, auto hipnosis, técnicas de respiración, visualizaciones, etc.

Después se trabaja el miedo al estímulo fóbico, utilizando terapias de última generación como el EMDR, la Hipnosis Clínica y Realidad Virtual. En esta fase bajamos los niveles del miedo y se incorpora un patrón positivo en respecto al estímulo fóbico. Se realiza la primera exposición de forma virtual.

Finalmente se realiza la exposición en vivo de una forma muy estratégica, para consolidar que las exposiciones sean positivas para el paciente y libres de ansiedad.

¿Suele tardarse mucho en superarse este tipo de problemas, yendo a psicoterapia?

Depende mucho de los recursos personales de la persona y del tiempo que haga que la persona tiene la fobia, ya que contra más experiencias negativas tengamos, más reforzamos la fobia.

También depende del tipo de fobia del que estemos hablando, ya que no es lo mismo tener una agorafobia o fobia social que tener miedo a las arañas, hay fobias que son mucho más complejas y que hay que trabajar muchos más aspectos de la persona, como la fobia social, en la que tendremos que trabajar la seguridad y confianza en la persona, sus habilidades sociales, etc.

Pero en general con la psicoterapia que aplicamos en nuestro centro, los resultados son muy buenos y en poco tiempo la persona siente mejoras, lo que sí es cierto es que cuando se tiene una fobia se ha de trabajar en ella cada día para conseguir superar la fobia en el menor tiempo posible. Esto no implica que la persona tenga que ir a psicoterapia cada día, sino que le damos a la persona ejercicios para realizar cada día, de esta forma se supera antes la fobia.