Al estallar la Primera Guerra Mundial Estados Unidos necesitaba urgentemente disponer de un buen ejército para asegurarse la victoria.

Pero la cuestión no era tan fácil, debido a que no cualquiera podía manejar el armamento ni tampoco organizar las misiones. Se necesitaba a gente capaz, y antes de enviarlos al campo de batalla era necesario saber sus capacidades.

Es por ello que el grupo de Yerkes y Terman diseñaron dos tests, el Alpha Army y el Beta Army, para averiguar qué soldados valían y cuáles no, además de saber si habían algunos que pudieran destacar como líderes. Veámoslos más a fondo a continuación.

¿Qué son los tests Army Alpha y Army Beta?

Los test Army Alpha y Army Beta son unos cuestionarios que fueron elaborados para el ejército de los Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial. Fueron introducidos por primera vez en 1917 debida a la necesidad de elaborar una herramienta sistemática que permitiera evaluar la inteligencia y ajuste emocional de los soldados.

El test Alpha evaluaba, en sus inicios, la habilidad verbal, numérica y la capacidad de seguir instrucciones, además de tener en cuenta el conocimiento e información que tenían los soldados antes de entrar a formar filas. Estas puntuaciones eran útiles para conocer si los soldados eran capaces de servir a su país, además de seleccionarlos para que realizaran diferentes funciones dentro del ejército, como la de ser líderes de pelotón.

El test Beta fue una adaptación al Alpha, dado que los investigadores se encontraron con el hecho de que en los Estados Unidos de principios del siglo pasado, no todo el mundo estaba alfabetizado, además de existir una importante inmigración venida a Norteamérica.

Historia

Los Army Alpha y Army Beta se basaron en los primeros tests de inteligencia, del estilo de los de Alfred Binet. Cuando empezó la Primera Guerra Mundial, el ejército norteamericano se volvió consciente de la necesidad de seleccionar a buenos soldados para asegurarse de la victoria.

El Army Alpha fue creado por el grupo de Robert Yerkes, junto con sus colegas W. V. Bingham, Henry H. Goddard, T. H. Haines, Lewis Terman, G. M. Whipple, F. L. Wells. Estos expertos en medición de constructos psicológicos, especialmente inteligencia se reunieron en 1917 y empezaron a diseñar un método estandarizado y rápido para evaluar las capacidades de los reclutas.

La intención de estos cuestionarios era la de segregar a los que fueran mentalmente incompetentes, a palabras de los propios investigadores, además de clasificar a los soldados en función de sus capacidades mentales y escogerlos para posiciones especializadas.

Army Alpha

A la hora de administrar el Army Alpha, debido a que solo podían completarlo personas quienes no tuvieran problemas de lectura y tuvieran un nivel nativo de inglés, los analfabetos eran separados de los que sabían leer.

El tiempo en el que se respondía el Army Alpha era de aproximadamente 40 a 50 minutos, y se administraba de forma grupal, con unos 100 a 200 hombres en cada grupo.

Estructura del Alpha Army

El Army Alpha se divide en 8 pruebas. Los reclutas debían contestar las pruebas lo más rápido posible, y estas consistían en pruebas de aritmética, “sentido común”, vocabulario, ordenar palabras, patrones numéricos, analogías y completar frases. A continuación veremos brevemente cuáles eran estas pruebas.

1. Descripción de los reclutas

Esta primera prueba consiste en comprobar si los reclutas son capaces de dar información básica sobre ellos, como el nombre y apellido, edad, lugar de nacimiento, raza y título académico más alto.

2. Problemas aritméticos

Se presentan 20 problemas aritméticos de dificultad creciente, en las que se incluyen sumas, restas, divisiones y multiplicaciones.

3. Sentido común

Se hacen preguntas en las cuales se les da tres alternativas de respuesta. Las preguntas tienen que ver con aspectos relacionados con la cultura general norteamericana. Un ejemplo de pregunta sería.

¿Por qué los lápices son más utilizados que las plumas?

  1. Porque son de colores brillantes.
  2. Porque son más baratos.
  3. Porque no son tan pesados.

4. Vocabulario

Esta prueba consistía en evaluar el vocabulario, teniendo que indicar si dos palabras son lo mismo o lo opuesto. Por ejemplo: “seco” y “mojado” ¿opuesto o sinónimo?

5. Palabras en orden

Se presentan frases muy simples y los reclutas deben indicar si, sintácticamente hablando, están en el orden correcto. Eran frases muy básicas, pero que igualmente, en los casos que estaban en orden correcto, tenían algún sentido. Por ejemplo, leones fuertes (verdadero, con sentido) y comer bien oro plata son (falso, sin sentido).

6. Determinar patrones numéricos

Se presentan series de números y los reclutas deben indicar qué números serían los siguientes. Por ejemplo: 3, 4, 5, 6, 7, 8, … (9, 10)

7. Analogías

El participante debe completar una analogía que usando las palabras que se le presentan como respuestas alternativas.

  • Pistola es a cuchillo lo que disparos es a…
  • Correr, cortes, sombrero, pájaro. Respuesta: cortes.

8. Completar frases

Se deben completar frases, las cuales hacen referencia a aspectos de cultura común. Por ejemplo:

  • América fue descubierta por…
  • Drake, Hudson, Colón, Balboa. Respuesta: Colón.

Army Beta

El Army Beta de 1917 es un complemento al Army Alpha, usado como alternativa no verbal. Este cuestionario se utilizó para evaluar a personas que analfabetas, que no habían recibido educación escolar o que no sabían inglés. Este cuestionario ha sido considerado como el arquetipo de las modernas pruebas de habilidades cognitivas, como por ejemplo el WISC y el WAIS.

Esta prueba era administrada en un tiempo de entre 50 y 60 minutos, y se administraba de forma grupal, como en el caso del Army Alpha. A diferencia del Army Alpha, el Beta se administraba en grupos más reducidos, como de 60 personas, dado que al ser sujetos analfabetos quienes lo tenían que completar era necesario asegurarse de que todo el mundo entendía las instrucciones que daba de forma oral el administrador de la prueba.

El principal objetivo de esta prueba era poder evaluar a aquellas personas quienes presentaran algún tipo de problema con respecto a las habilidades lectoras y de habla. Así, pese a haber barreras en el lenguaje oral y escrito, era posible evaluar habilidades que, en principio, no parecían tener que ver con las capacidades lingüísticas y que podrían ser provechosas en el campo de batalla.

Estructura del Army Beta

El Army Beta estaba dividido en siete pruebas, las cuales vamos a describir muy brevemente a continuación.

1. Laberinto

Los participantes tienen que juntar con una línea la entrada y la salida de un laberinto que se encuentra dibujado en una de las fichas que se les administra.

2. Cubos

En las fichas tenían unas figuras hechas con cubos y tenían que indicar cuántos cubos habían.

3. X y O

El administrador dibuja en una pizarra una X y una O, pidiéndole a los sujetos que hagan series del tipo X-O-X-O…

4. Codificar números

Hay diez símbolos que están asignados cada uno de ellos a números del 0 al 9. Los sujetos deben indicar, debajo de cada símbolo, a qué número le corresponde.

5. Números diferentes

Esta prueba mide la capacidad de ver si notan las diferencias al darles dos líneas llenas de números, y ver si se tratan de los mismos números o no.

Por ejemplo:

  • 2345132…..2345132 Tienen que marcar que son iguales.
  • 4765847…..4765947 Tienen que marcar que son diferentes.

6. Completar un dibujo

Se les presenta dibujos de objetos cotidianos, como pueden ser una cara, una mano o un violín, que tienen alguna parte en blanco o incompleta. Los reclutas deben completar la figura.

7. Construir figuras geométricas

A los sujetos se les dan cartones que sirven para hacer figuras geométricas que vienen representadas en las fichas que se les administra.

¿Para qué servían estos tests?

Ambos cuestionarios tenían como objetivo no únicamente saber las habilidades de los soldados y, así, poderlos clasificar en función de donde pudieran ser más útiles. También tenían el objetivo de encontrar a personas quienes presentaran algún tipo de discapacidad intelectual, que en aquella época eran conocidos como “débiles mentales”, y así evitar que una persona que simplemente no podría desempeñar función beneficiosa alguna para el ejército acabara en filas.

Sin embargo, el grupo de que elaboró estas pruebas eran conscientes de que sacar una baja puntuación en un cuestionario no era sinónimo de discapacidad intelectual, algo que se vio cuando empezaron a aplicar el Army Alpha y vieron que personas quienes presentaban capacidades cognitivas a simple vista normales, no desempeñaban altos rendimientos en las pruebas debido a que o bien no las entendían por barreras lingüísticas o porque no sabían leer.

Igualmente, sacar puntuaciones bajas en el Army Beta tampoco implicaba necesariamente que la persona evaluada tuviera alguna discapacidad intelectual, algo que los creadores de los cuestionarios eran conscientes y, para asegurarse de que no se desaprovechaba ningún soldado, se hacía todo lo posible para asegurarse de que se le podía encontrar un uso.

Cabe destacar que los Estados Unidos de principio del siglo pasado estaban muy necesitados de vidas que pudieran sacrificar en el campo de batalla. Ninguna persona era oficialmente reportada como “débil mental” hasta que no se le había hecho una extensa entrevista psicológica de forma individual que confirmara esta hipótesis.

Controversia

El uso de cuestionarios y otras pruebas de inteligencia para hacer decisiones importantes sobre las personas ha sido, desde siempre, un aspecto muy controvertido de la medición de las capacidades cognitivas. Muchos psicólogos que formaron en la elaboración del test tenían una visión demasiado extremista sobre la herencia de los rasgos de inteligencia y otros aspectos conductuales, además de ser muy partidarios de la eugenesia.

Yerkes y sus colegas, al utilizar el Army Alpha y el Army Beta en personas no blancas o no estadounidenses, lo usaron como justificación contra la inmigración y el mestizaje racial, asegurando de que habían grupos étnicos y razas inferiores, y que la excesiva inmigración que estaba recibiendo los Estados Unidos del momento eran algo que podría perjudicar al cociente intelectual de América. Los psicólogos que realizaron estos cuestionarios, una vez finalizada la Primera Guerra Mundial, contribuyeron en la legislación de leyes anti-inmigración.

Además, en el Army Alpha hay un claro sesgo cultural, especialmente en la prueba de cultura común. No mide la inteligencia, mide los conocimientos esperable en un norteamericano blanco medio. Dadas las diferencias entre blancos y negros en aquella época, en términos de derechos y oportunidades educativas, era de esperar que las personas de raza negra tuvieran unos rendimientos más bajos en esa prueba.

Referencias bibliográficas:

  • Waters, B. K. (1997). Army alpha to CAT-ASVAB: Fourscore years of military personnel selection and classification testing. In R. F. Dillon (Ed.), Handbook on testing (pp. 187-203). Westport, CT: Greenwood Press.
  • Schmidt, F. L., & Hunter, J. E. (1998). The validity and utility of selection methods in personnel psychology: Practical and theoretical implications of 85 years of research findings. Psychological Bulletin, 124, 262-274.