A menudo son muchas las parejas que acuden a mi consulta con problemas en los cuales no se ha llegado a un punto de acuerdo entre ambos por problemas que han surgido. Muchas veces la respuesta emocional de algunos de ellos se basa en dos puntos: callarse (como si por arte de magia se fuese a arreglar) o huir del problema (no volverlo a tratar).

Esto, obviamente, solo hace que el problema se haga más grande, ya que esconder la basura debajo de la alfombra al final hará que nos tropecemos con ella al pasar por encima y nos caigamos. Es en lo que se traduce un conflicto de pareja mal solucionado: en basura escondida para no ser tratada que en un momento dado nos molesta y hace que ese olor nauseabundo nos enturbie el pensamiento, no pudiendo hacer otra cosa que enfrentarnos a él. La forma de enfrentarnos será exteriorizándolo.

Por desgracia, en la gente con mala comunicación emocional en las relaciones de pareja esta clase de problemas son frecuentes, con comportamientos que en los demás crearan frustración y ansiedad al vernos raros y no entendernos.

Ideas clave de la comunicación emocional en la vida de pareja

Las 8 claves que te voy a presentar para que puedas poner en práctica la comunicación emocional son sencillas de seguir; vamos con ellas.

1. Regla de los 5 segundos: antes de expresar algo, cuenta

Es importante que no caigamos en impulsos cuando expresamos ideas. Muchas veces respondemos por un calentón pensando que nos están provocando, cosa que hace que pongamos el grito en el cielo y digamos las cosas sin pensarlas. Por ello, te propongo que antes de hablar intentases tranquilizarte y contases 5 misisisipis. Parece una tontería, pero créeme, funciona.

2. Ahora o nunca: lo que te molesta háblalo en el momento

Es curioso, pero... ¿a que a veces has explotado por una tontería acordándote de otra cosa que en su momento te molestó¿ ¿No te das cuenta de cómo arrastras inconscientemente los conflictos no solucionados? Para ello, es importante decir algo cuando te molesta, aunque creas que es una cosa sin importancia. El hablarlo de forma constructiva contribuye a que quede solucionado y nuestra pareja vea las cosas que nos molestan, ya que no es adivina.

3. Tono constante: nada de gritos

Ojo, las formas son lo último que se pierde. El elevar el tono en una conversación hace que quebremos una de las principales normas, el respeto. Por ello es importante mantener un tono constante, ni muy alto (implica agresividad) ni muy bajo (implica arrogancia). Mantener un hilo de voz estable y nítido hará que podamos intercambiar opiniones mucho mejor.

4. Un objetivo: estoy así porque...

Es importante que dejemos claro el tema por el que estamos hablando.

Más de una vez hemos notado a nuestra pareja rara y sin saber qué le pasa, hasta que en un momento le apretamos y nos cuenta su enfado. Por ello, para evitar esto, cuando tengamos molestias lo mejor es expresar el problema, y a raíz de ello vamos a tratarlo con nuestro compañero, acordándonos de mantener los puntos antes expuestos.

5. Expresar el problema desde lo que te ha hecho sentir

Me parece buena idea y es lo que mejor funciona, dado que así no empiezas tu debate desde una acusación, sino mostrando cómo te sientes, y eso hará ver a tu pareja que te ha hecho sentir mal y que partes desde un punto de reflexión interna,lo que facilitará las cosas para poder afrontarlas.

6. Comportamiento no verbal: manos, sonrisa, mirar ojos

Lógicamente, no podemos llevar a cabo una buena comunicación mientras estamos viendo la TV o rehuyendo de las situaciones y hablando a la vez que nos vamos. Cuando uno de los dos quiera iniciar una conversación, es importante mirar a los ojos, que estemos los dos a la misma altura (si él está sentado nosotros también), y si en ese momento estamos ocupados, proponer seguir la conversación un poco más tarde para así poder centrar nuestra atención en la conversación al 100%.

A fin de cuentas, si nos hablan sentados desde el suelo y nosotros de pie, va a ser un tanto incómodo. Por ello, el poder hablar de cara a cara es algo primordial y que facilitará las cosas.

7. Tu pareja no es adivina

Muchas veces, nuestra comunicación verbal se ve influida por supuestas creencias que nos hacemos en base a cómo debería actuar nuestra pareja, convirtiéndonos en profesores y transformando la relación en un continuo examen basado en una evaluación constante.

En situaciones así, el otro siente que tiene que satisfacer todas nuestras carencias del momento y aprobar todos los tests que le ponemos, como por ejemplo: dar los buenos días, contestar nuestras llamadas, no dejarnos en leído en WhatsApp, etc. De esta manera nos volveremos unos egoístas (y dicho sea de paso, unos controladores), no permitiendo que pueda estar menos atento a nosotros por sus motivos personales, (que pueda estar pasando una mala temporada en el trabajo, que le preocupe algo, etc.).

Adoptamos así una postura muy infantil e inmadura llamada "yoísmo", en la que solo importa nuestra salud, nuestra rutina, nuestro estado de ánimo... en definitiva, solo importamos nosotros y proyectamos en la otra persona que debe ser esclavo de nuestro estado de ánimo, estando así pendientes de nosotros a jornada completa. ¿Te has parado a pensar que quizás deberías preguntar si está todo bien y dejar de esperar comportamientos y de tomar conclusiones?

8. Espera a que acabe

En la comunicaciónemocional en pareja, tienes que tener algo claro: aprender a escuchar es fundamental.

Si inicias una conversación o la inicia contigo, espera a que acabe. El irte en mitad de una discusión no solo empeora las cosas, sino que hace que el asunto no quede zanjado. Respeta los turnos y aprovecha para hablar cuando te toque. De esta manera, podrás dejar claro qué es lo que te molesta y qué se puede hacer.

Es importante, durante estas charlas, que se llegue a soluciones comunes a través de un acuerdo; verlas así y no como un peaje en el que hay que pagar en forma de chaparrón ante el cual solo nos proponemos escuchar para que pase y poder seguir haciendo nuestras cosas. En definitiva, te propongo debatir.

Conclusión

Como dijo aquél: la paciencia es la madre de la ciencia, y en las relaciones sentimentales, si nos paramos a escuchar con paciencia y formamos una comunicación basada en la confianza, lograremos que se consiga una mejor relación. Para más información no dudes en contactar conmigo.