Consejos para mejorar la calidad de la relación. Unsplash.

Hoy me gustaría hablaros de un tema que preocupa mucho a mis pacientes, y que es uno de los que más peso tiene para el ser humano a la hora de ser felices.

A priori podemos pensar que como seres racionales que somos, damos mucha importancia a las decisiones que tomamos desde un punto de vista puramente racional. Sin embargo, somos muchos más emocionales de lo que pensamos, y nos movemos por sentimientos, emociones, y a veces por impulsos, en la mayoría de los casos.

Por ello, a veces es importante sentarse un momento, ponerse a reflexionar y analizar aspectos de nuestra vida que quizás queremos cambiar o mejorar. En este caso me refiero a las relaciones de pareja, y a la fórmula perfecta para mantener a lo largo del tiempo una relación serena, sana y feliz. Podría parecer que es algo casi como de cuento de hadas, y a veces esta misma idealización excesiva es la que nos impide disfrutar realmente de una relación y tener expectativas que en muchas ocasiones son inalcanzables.

Cómo tener una relación de pareja serena y feliz

Según mi experiencia y mi punto de vista, una gran parte de los conflictos de pareja surgen por no saber gestionar diferencias de personalidad, diferencias de valores o de estilos de vida. Con el paso de los años, además, se pueden unir la rutina, la pasividad, la falta de proyectos en común, etc. Si llega un momento que nos empezamos a plantear el "quiero o no quiero a la otra persona", el "soy feliz o no", o el "me encuentro a gusto o no", y comenzamos a contestar a todo que no, es que tenemos un problema, y tenemos que enfrentarnos a él.

Los problemas, por norma general, no desaparecen solos, así que tendremos que esforzarnos por solucionarlos. Me gustaría dar algunas pautas por si te encuentras en este punto. Igual que en el caso de pacientes que acuden a mi consulta con problemáticas de pareja; después de estudiar detenidamente cada caso, me gusta dar una serie de indicaciones personalizadas, a modo de deberes para casa, y que prueben a ponerlos en práctica poco a poco.

Estas claves se basan ante todo en una mejora de la actitud, la empatía, el proactivismo, y la visión positiva.

1. La comunicación y el entendimiento son el primer paso

Ante todo, hay que sentarse los dos, con tiempo, en un ambiente relajado y en el que sepamos que no nos van a molestar, con los teléfonos apagados, y explicarle a la otra persona todas nuestras inquietudes: lo que nos pasa, lo que pensamos, lo que necesitamos, cómo creemos que podemos solucionarlo, etc. Es decir, dar una primera pincelada de lo que está ocurriendo, y escuchar a la otra persona para saber qué opina y las necesidades que también tiene.

Una vez abordado el tema, se abre una puerta por la que tenemos que transitar los dos en busca de un camino que nos guste a ambos. Aunque la otra persona crea que no hay ningún problema, siempre tiene que pensar que en cuestión de pareja hay que hacer frente al problema juntos, e intentar entender a la otra persona para poder avanzar. Asumir la situación y decidir si se hace el intento por solucionarlo o no.

2. Respeto y confianza

El respeto y la confianza en la otra persona son fundamentales, son los pilares de todas las relaciones personales, y en el caso de pareja, todavía más. La otra persona tiene que ser un pilar sobre el que apoyarte cuando lo necesitas, y viceversa.

Tiene que haber la confianza suficiente para que cada uno pueda hacer su vida sin celos, sin control, sin desconfianzas. Si esto se está perdiendo es importante recuperarlo; tenemos que comunicarnos más, expresar nuestras inquietudes, nuestros miedos y que la otra persona también lo haga para disipar dudas y malentendidos.

3. Complicidad

Como pareja, hay que tener actividades que se deben hacer en común, disfrutar de cosas en común, y también solos como pareja. Es muy importante que compartamos aficiones, o estilos de vida que nos permitan disfrutar del momento, de la situación, de la actividad, y además con la persona que queremos. Si ya no hacemos cosas juntos, hay que pensar qué hacíais antes juntos, e intentar recuperarlo, o crear nuevas situaciones motivantes para ambos. Continuad escribiendo vuestra historia de amor.

4. Pasión

El sexo es una parte fundamental de cualquier pareja, al margen de las que se declaran asexuales. Para todas las demás, que son la inmensa mayoría, no hay que descuidar la pasión.

A veces, por los años, por los niños, por el trabajo, por nuestra rutina, por el estrés, por cansancio, parece que todo es mucho más importante que el sexo, y estamos equivocados. En una relación, es una parte muy importante, que aúna todos los demás puntos a la vez: comunicación, respeto, confianza, complicidad, y además pasión. Relajación, compartir, hablar, abrirse, darse el tiempo necesario, crear atmósferas propicias, ser positivos, ser activos, etc.

No dejes que venza el conformismo y la monotonía, ¡toma las riendas de tu relación y de tu vida!

Espero haberte ayudado.