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No son pocos los esfuerzos que se realizan para convertir el caos del conocimiento psicológico en un corpus teórico bien organizado, sistematizado y empíricamente validado cumpliendo los criterios del método científico

Para esto, la psicología emplea una serie de métodos de estudio que permiten a los psicólogos acercarse a las preguntas que se plantean de la forma más óptima y con el menor número de sesgos, para poder construir conocimientos que servirán de base para nuevas hipótesis.

No existe un método mejor que otro, cada uno tiene sus ventajas y desventajas. Se trata más bien de escoger el método que mejor se acerque al fenómeno que queremos conocer. Según sea nuestro objetivo, emplearemos uno u otro. Veamos a continuación cuáles son los más utilizados.

Métodos de estudio en psicología

Típicamente, los métodos de investigación en psicología se dividen en tres grandes familias. El método correlacional, el método descriptivo y el método experimental, cada uno con sus particularidades y ventajas respecto a los demás. 

Aunque no veremos todo el árbol genealógico de métodos de estudio, sí especificaremos algunas metodologías que son particularmente importantes para el estudio de la psicología.

1. Método correlacional

Cuando hablamos de correlación, nos referimos a la asociación entre dos variables. Una correlación indica cuántas de las veces en las que observamos un fenómeno A, podemos observar a la vez un fenómeno B. Por ejemplo, si tomamos las variables “nivel socioeconómico” y “éxito académico” podemos preguntarnos si estas dos correlacionan, es decir, si la aparición de una predice la aparición de la otra. Si tras examinar una muestra encontrásemos que el incremento de una se asocia al incremento de otra, podríamos hablar de una correlación positiva.

Esto es útil porque permite realizar predicciones. Si sabemos que el peso y la estatura correlacionan de forma positiva, cuando vemos a una persona alta podemos predecir que tendrá un peso alto. En este punto hay que detenerse y hacer una distinción entre asociación y causalidad

Una correlación indica una asociación que permite predecir, pero no ofrece una explicación que responda por qué sucede. Con frecuencia razonamos de un modo falaz y asumimos que cuando dos fenómenos ocurren juntos, uno causa al otro. Muchas veces ignoramos la presencia de terceras variables que median en la relación entre un fenómeno y el otro. Es por esto que para deducir causalidad utilizamos otro método que explicamos al final del artículo.

Los psicólogos usamos el método correlacional para obtener información acerca de fenómenos imposibles de reproducir en condiciones de laboratorio. Por ejemplo, si queremos examinar la relación entre la ingesta alcohólica y el número de visitas a servicios de urgencias sería óptimo diseñar un estudio correlacional para ver cómo a medida que aumenta el consumo de alcohol, aumentan también el número de visitas.

2. Método descriptivo

Los psicólogos escogemos este método de estudio cuando queremos describir un fenómeno tal como ocurre, de forma minuciosa y exhaustiva en todos sus aspectos. Consiste en cualquier intento para determinar o identificar cuál es el fenómeno sin entrar en el por qué, en el cuándo o en el cómo.

Es el método que escogemos cuando queremos dar respuesta a preguntas como: "¿qué actitudes tienen los mayores de 65 años en entornos rurales hacia la homosexualidad?". A través de encuestas, estudios de caso y observación sistemática es posible responder a preguntas no cuantificables. Asimismo, permite realizar un primer acercamiento a una cuestión que puede ser más minuciosamente abordada a través de estudios correlacionales o experimentales.

3. Método experimental

Dentro de los métodos de estudio de la psicología, el método experimental tiene como objetivo dilucidar cuál es la relación causa-consecuencia a través de la manipulación de una de las variables. Son los llamados estudios de laboratorio. Este método tiene la ventaja de ser objetivo, las ideas preconcebidas del investigador tienen poco peso sobre los resultados y apenas generan sesgos.

Por esto, es el método por excelencia si queremos obtener datos seguros, fiables y certeros cuando el fenómeno a estudiar lo permita. Esto no significa que sean el único tipo de estudios válidos para generar conocimiento, es posible generar conocimiento a través de estudios correlacionales, pero los diseños experimentales permiten un grado de seguridad y explicación mayor.

En los estudios experimentales el investigador modifica una variable que él controla, llamada variable independiente, para observar los cambios en una segunda variable, la variable dependiente.

Por ejemplo, si queremos observar la relación causal entre la administración de un fármaco y la desaparición de síntomas, utilizaremos el método experimental de estudio. Dividiendo la muestra en dos grupos, donde a uno se le administra un fármaco y al otro un placebo, si medimos los síntomas en varios puntos de la investigación obtendremos datos experimentales acerca de cómo la variable dependiente “síntomas” desaparece cuando introducimos la variable independiente “fármaco”.

Para saber cuánto ha cambiado la variable dependiente tras la introducción del cambio, es fundamental tomar datos antes del cambio. Esta es la llamada línea basal, el punto de partida del experimentador.

4. Estudio con gemelos

En ocasiones los psicólogos empleamos métodos que no terminan de caer en una de estas tres grandes familias. Por ejemplo, cuando queremos conocer si la personalidad es fruto de la socialización o si bien es heredable, empleamos los estudios de gemelos. En estos estudios tomamos gemelos separados al nacer que crecen en familias diferentes y estudiamos su personalidad en diferentes puntos de su vida.

Al cabo de un tiempo, comparamos las diferencias entre gemelos y, con una muestra de gemelos suficientemente grande, podemos hacernos una idea de cuánto se debe a factores genéticos y cuánto al modo en que los niños son criados.

5. Modelos informáticos

Otra forma de estudiar el comportamiento es a través de modelos informáticos. Este es un método muy frecuente en el estudio del pensamiento. Consiste en elaborar una teoría acerca de cómo funciona un proceso mental concreto, por ejemplo el reconocimiento de palabras, y crear un programa que simule este proceso tal como pensamos que ocurre. Entonces ponemos a prueba diferentes hipótesis a través de este programa, realizando simulaciones tal como las haría un humano. No obstante, la validez de este método depende de lo válida que sea la teoría que lo sustenta.