Imagina a una directora que, en medio de una jornada exigente, siente una angustia fuerte. Lo que más la inquieta llega después: no puede contarle a su equipo cómo está, porque sabe que el equipo se angustiaría también, y dentro de la empresa no tiene pares a quienes consultar. Se queda con una pregunta: ¿a quién le hablo cuando me pasa algo así?
Termina el día con decisiones que tomó sola. Al llegar a casa, su cerebro pide silencio. Su agenda se llena de reuniones de trabajo y queda sin espacios de confianza donde decir lo que realmente piensa.
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Maria Alejandra Dabos
Maria Alejandra Dabos
Neuro-Liderazgo & Psicoterapia | External Brain Partner para C-Suite
Qué muestra la investigación
Un equipo de neurocientíficos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) quiso saber qué le ocurre al cerebro cuando falta la compañía. Dejó a cuarenta adultos sanos diez horas sin contacto social y luego les mostró imágenes de personas reunidas. Se activó una región profunda del cerebro asociada al deseo, la misma que respondió a imágenes de comida después de diez horas de ayuno.
Para el cerebro, el contacto con otros funciona como una necesidad básica.
Hace años, un pionero en el estudio de cómo el cerebro procesa los vínculos mostró que la soledad depende de la distancia entre las relaciones que una persona tiene y las que necesita, con independencia de cuánta gente la rodee. Una sala llena puede convivir con una soledad profunda, y una sala de directorio también.
En la alta dirección, esa distancia suele ampliarse, porque quien decide no puede compartirlo todo. Guarda sus dudas para no inquietar a quienes dependen de él.
Otros experimentos, con estimulación magnética, midieron cómo reacciona el cerebro al observar a otra persona actuar, una especie de eco interno de lo que hace el otro (es una respuesta que suele asociarse al sistema de neuronas espejo). En los participantes a quienes se indujo una sensación de poder, ese eco resultó más débil.
Lo que cuesta, medido en años de salud
Un estudio de 2026 publicado en Nature Communications siguió a 277.489 adultos del Reino Unido, de entre 40 y 69 años. Quienes reunían soledad y poco contacto social vivieron menos años libres de enfermedad física y de trastornos mentales. Entre los hombres, la diferencia en salud mental llegó a casi seis años.
Los participantes con hábitos saludables (buena alimentación, ejercicio, sueño adecuado y sin tabaco) perdieron menos años de vida sana por el aislamiento. Frente a la soledad percibida, en cambio, esa ventaja no alcanzó significación estadística.
Otro trabajo, con unas 42.000 personas (Nature Human Behaviour, 2025), identificó decenas de proteínas en sangre asociadas al aislamiento y a la soledad, vinculadas con inflamación y riesgo cardiovascular.
Estos estudios se realizaron con población general, así que lo que sigue es una proyección razonable al mundo de las empresas.
Cómo se ve en la oficina
Con el tiempo, es posible que el equipo de la directora la sienta más lejana y que los problemas difíciles le lleguen tarde. Cada lado lee la distancia como algo que viene del otro. Esa distancia puede entenderse como una reacción del cerebro a un rol que aísla.
Tres movimientos para esta semana
- Identificar a alguien fuera de la cadena de mando que comprenda el peso de la responsabilidad y no dependa de tus decisiones: un colega de otra empresa, un grupo de pares o un mentor externo.
- Reservar una conversación semanal sin tema de negocios, cuarenta minutos para decir en voz alta lo que no cabe en la mesa directiva.
- Cerrar la semana con una pregunta: ¿con quién hablé de algo que me preocupaba? Si la respuesta es «con nadie», ya hay una señal para atender.
Queda una pregunta abierta: ¿cuánta compañía hace falta para calmar ese hambre? La ciencia todavía no lo responde.
Mientras tanto, vale la pena recordar cuándo fue la última vez que tu agenda incluyó una conversación sin orden del día.
Obra de la autora
Dabos, A. (2026). El impuesto invisible del liderazgo. Google Play Libros.
Alejandra Dabos es Neurosicoeducadora (UBA), Psicoterapeuta Integrativa y Coach Internacional ICC (Matrícula 13759). Fundadora del Real Mind Method™ y del Executive Sovereignty Program™. External Brain Partner para CEOs y ejecutivos C-Suite.
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Maria Alejandra Dabos
Maria Alejandra Dabos
Neuro-Liderazgo & Psicoterapia | External Brain Partner para C-Suite



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