Las vacaciones de verano son el momento perfecto para desconectar, reconectar con uno mismo, salir de la rutina de todos los días, compartir momentos con nuestras familias y amigos.

Este año, en especial con la situación de pandemia, muchos decidimos hacer unas vacaciones diferentes, pero vacaciones al fin y al cabo.

Sin embargo, con o sin viajes de por medio, algunas personas experimentan un estad ode malestar cuando sus vacaciones terminan. Se trata del Síndrome Postvacacional.

Los beneficios psicológicos de las vacaciones

Las vacaciones cumplen un rol fundamental de poder desconectar mentalmente de nuestro día a día, reducir el estrés, descansar de las rutinas, y disfrutar de las cosas que nos gustan en nuestro tiempo libre.

Justamente durante el año, nos quejamos de que este tiempo libre no existe y que no tenemos tiempo para nada. Por eso, es importante aprovechar este tiempo para nosotros y poder compartirlo con otros. Hacer lo que nos gusta. Nunca tenemos tiempo o siempre ponemos excusas, por eso, este es el momento poner en práctica lo que nos gusataría hacer.

Otras funciones básicas de las vacaciones consisten en poder renovar energías para lo que nos queda del año, hacer una evaluación de nosotros mismos, reconectar con nuestro mundo interior, disfrutar de los momentos de la cotidianidad que tanto nos cuesta durante el año por estar inversos en nuestras rutinas.

En estos cambios de rutina comemos de manera distinta, tenemos horarios diferentes, y todo eso nos hace relajarnos y que nos cueste más volver a nuestra vida de antes. Los primeros días de vacaciones seguimos conectados a nuestros hábitos diarios, pero es cuestión de un par de días para comenzar con nuestro modo de vida propio de las vacaciones.

El Síndrome Postvacacional

Volver a la rutina nuevamente a veces genera lo que llamamos Síndrome Postvacacional, desconectamos tanto que nos cuesta enfrentarnos nuevamente a las obligaciones del día a día.

Este síndrome tiene manifestaciones tanto en síntomas físicos como psíquicos, y en este fenómeno el síntoma principal es la falta de energía, lo cual se plasma en cansancio, alteración del sueño, apatía, falta de concentración, irritación, nerviosismo, etc.. Esto nos lleva a enfrentar nuestra rutina de manera desajustada.

Consejos para gestionar esta experiencia

PsicoBAI

Desde PSiCOBAi te proporcionamos algunas claves para poder superar la vuelta delas vacaciones y evitar esta falta de energía que a veces genera.

1. Necesitas un tiempo para volver a reconectar con la rutina

A veces nos cuesta tanto salir de la rutina que cuando lo conseguimos nos cuesta mucho más volver a la misma. Por eso, es importante, si es posible, poder volver de las vacaciones unos días antes y tomar contacto con el entorno y desacelerar poco a poco para podernos adaptar a nuestra casa y nuestras obligaciones

2. Ve adaptando tu horario

Es importante que unos días antes comiences a retomar el ritmo de los horarios para que el primer día de vuelta a nuestros trabajos, universidad o colegio, no sea el primer madrugón luego de las vacaciones, ya que este tiene un efecto negativo en nosotros mismos y no comenzaremos la semana de la misma manera.

3. Haz que el retorno sea gradual

Este proceso de adaptación a nuestra vida debe ser gradual, para que no nos genere falta de energía, apatía, ansiedad. Por eso insistimos en, si se puede, volver unos días antes mejor

4. Mantente en marcha

Es importante que durante las vacaciones puedas mantener un buen grado de actividad, y si por ejemplo eres una persona que realiza deporte, poder seguir haciéndolo para no desconectar del todo con nuestras rutinas diarias, ya que a la vuelta de las vacaciones nos ayudarán a volver al modo de vida "por defecto".

5. Acostúmbrate a observar lo que sientes

Hay que estar atentos a las emociones y sentimientos que nos genera la vuelta de las vacaciones.

6. Planifica en tu cabeza cuales serán tus próximas vacaciones

Esto también hará que tengas algo más para motivarte. No importa si luego no llevas a cabo ese destino que planificaste, lo importante es que pueda estar en tu mente, y que puedas pensar en volver a desconectar.

7. Ten paciencia

En unos días deberían desaparecer los síntomas, y ya queda menos para tu próxima desconexión.

8. Recuerda las imágenes que han dejado las vacaciones

Etos recuerdos de experiencias llenas de buenos momentos y anécdotas para recordar te pueden seguir proporcionando buenos momentos pasadas las vacaciones.

Consideraciones finales

El Síndrome Postvacacional no debería durar más de 15 días, y en este periodo deberíamos afrontar esta presión emocional los primeros días gradualmente. Por este motivo, es muy importante planificar el regreso y ser organizados.

También hay que evitar la clase de pensamientos negativos que no nos conducen a nada y nos hacen entrar en un bucle. Intenta hacer actividades fuera de tu horario laboral que te gusten y te vuelvan a conectar contigo mismo.