Los recientes y terribles atentados perpetrados en Barcelona el pasado 17 de agosto por parte de un grupo de jóvenes con creencias religiosas mahometanas (Islam), han sacudido el viejo avispero de la islamofobia. Esto se nota, entre otras cosas, en que a pesar de que muchísimas personas manifiestan opiniones rotundas sobre cómo son y cómo actúan los creyentes en esta religión, sigue siendo incluso más radical y generalizada la confusión que hay acerca de cómo llamar a las personas dispuestas a matar en el nombre del Islam.

Algunos lingüistas, especialistas en comunicación e incluso sociólogos, insisten en la importancia de saber diferenciar entre los términos que se usan en este ámbito, como "yihadista", "musulmán", "grupo islámico o islamista", usados a veces indistintamente para referirse a los autores de los sucesos. No hay un acuerdo unánime en cómo hay que referirse al colectivo en cuestión.

Para aclarar estas dudas, a continuación veremos las diferencias entre musulmán, yihadista, islamista e islámico.

¿Qué es el Islam?

Para contextualizar brevemente el tema que trataremos en este artículo, es necesario hacer una aproximación introductoria de lo que es la religión del Islam, que cuenta con la cifra de 1.600 millones de fieles en todo el globo, especialmente en la zona de la península arábiga (que es donde se fundó), pasando por oriente medio, el norte de África y con cada vez más influencia en el continente Europeo.

El Islam es una religión monoteísta, abrahámica y semítica que fue fundada en el 622 d.C. en la actual Arabia Saudí por el profeta Mahoma, que según sus escrituras sagradas fue elegido por Dios para expandir y verbalizar su mensaje (ya que Mahoma era analfabeto). Dichos mensajes eran enviados mediante el arcángel Gabriel (Yibril en árabe). La premisa típica del Islam es que “No existe más que Allah y Mahoma es su profeta”.

Muy al contrario de lo que se suele argumentar, el Islam reconoce al cristianismo y el judaísmo como religiones hermanadas, así como a sus profetas como Moisés, Jesús, Salomón, Abraham o Adán, entre otros. Las únicas diferenciaciones en cuanto a hábitos y costumbres ligadas propiamente a la religión residen en algunas prácticas diferenciadoras: los musulmanes rezan 5 veces al día, ayunan una vez al año durante un mes, no comen cerdo ni beben alcohol.

Después del Corán, las enseñanzas y acciones mahometanas son los escritos (hadices) de seguimiento obligatorio para los practicantes del Islam. En ellos se recogen la actitud del profeta Mahoma, tales como la moralidad, la ética y el comportamiento con los demás seres humanos.

Islamista, musulmán, islámico y yihadista: sus diferencias

Veamos ahora cómo discernir entre los polémicos conceptos que hoy en día se siguen debatiendo en la actualidad. A continuación haremos una definición de cada uno de ellos.

Musulmán

El hecho de ser musulmán responde básicamente a todo individuo que acepte y crea firmemente en el Islam como religión última, pronunciando la frase de “Doy fe de que no hay otro Dios más que Dios, y doy fe de que Mahoma es el mensajero de Dios”. A este recital se le llama “shahada” (profesión de fe). Cualquiera que no pronuncie dicha frase, no será considerado musulmán.

Islamista

El ser islamista o seguir el islamismo, en cambio, responde al condicionante puramente político. Consecuentemente, toda la sociedad debe estar regida por las creencias de la “sharia”, estos son los mandamientos de Dios, y ello debe interferir directamente en la vida de las personas, condicionando sus hábitos, costumbres e ideas.

En este sentido, se rechazan cualquier tipo de influencia foránea o ajena al Islam, no se aceptan ningún tipo de pretextos no musulmanes. Existen pues, partidos políticos islamistas como los son Hamas o Hezbollah.

Islámico

El término islámico responde a un adjetivo complementario. Es decir, que supone cualquier cosa, territorio, arte, estado u obra que esté estrechamente relacionado con la religión musulmana. Los estados islámicos, por ejemplo, son aquellos cuya religión única y oficial son el Islam. Las organizaciones, tanto oficiales como no, tiene carácter de islámico también.

Yihadista

He aquí con el concepto más polémico de los que hemos analizado, y a menudo enfurece al mundo y a estudiosos islámicos. Se dice que se “adultera” el significado de la palabra, ya que actualmente se relaciona yihadismo con terrorismo. Esto es, no obstante, erróneo.

La etimología de yihad es sinónimo de esfuerzo, trabajo, sacrificio en nombre de Dios, pero que bajo ningún concepto se relaciona con la violencia. Los académicos islámicos reiteran que la yihad corresponde al cumplimiento de los 5 pilares del Islam, y que con el tiempo ha ido cogiendo otro carácter que no deja indiferente a nadie.

La interpretación de yihadista se remonta a los tiempos de las cruzadas, donde se pudo deducir, sin confirmación, que los combatientes mahometanos se entregaban a la yihad para vencer al enemigo. Algunos eruditos y orientalistas han determinado 3 tipos de interpretación de la yihad:

  • Yihad personal, como todo musulmán que se esfuerza en mantener su fe durante toda su vida superando momentos de dificultad.
  • Yihad social para llegar a la sociedad justa y moral bajo la fe del Islam.
  • Yihad militar o Guerra Santa, que supone la batalla para defender al Islam por medio de la fuerza, siempre y cuando sea necesario.