Varios consejos sobre cómo salir de esta crisis emocional. Unsplash

En ocasiones, empezamos a confiar de manera incondicional en alguien, y le permitimos conocer facetas de nuestra personalidad que no están disponibles para todo el mundo... y pensamos que el sentimiento es mutuo.

Cuando nos damos cuenta de que la otra persona en realidad no se mostró como realmente es y no confió en nosotros de la misma manera, nos invade una sensación de frustración. Percibimos que nuestras expectativas no fueron satisfechas y nos sentimos traicionados.

Así pues... ¿qué hacer cuando juegan con tus sentimientos? En este artículo hablaremos sobre esto, veremos cómo evitar que la sensación de malestar se apodere de nosotros y repasaremos consejos útiles para afrontar esta situación y prevenir que suceda nuevamente.

Qué hacer cuando juegan con tus sentimientos (en la pareja o la amistad)

Cuando somos conscientes de que hemos dado más de la cuenta en una relación y no recibimos lo que esperábamos de la otra persona, o peor aún, descubrimos que esa persona especial para nosotros nos engañó de alguna manera. Es entonces cuando sobreviene la frustración en nosotros.

Para dar respuesta a la pregunta de qué hacer cuando juegan con tus sentimientos, veamos cuáles son las herramientas con las que podemos afrontar esta situación.

1. Entender que es una situación que no depende de ti

No tienes el control sobre la otra persona, las decisiones que el otro haya tomado son únicamente su responsabilidad y eso no tiene por qué afectar a tu estabilidad emocional.

Aunque sea duro, debes darte cuenta de que del mismo modo en el que no podías evitar que la otra persona no te tuviese en cuenta, no eres culpable de las acciones de los otros.

2. Recordar que diste lo mejor de ti

Una vez hemos comprendido que no ejercemos ningún control sobre los pensamientos y las acciones de otras personas, es bueno recordar que nuestro comportamiento fue digno de un buen amigo o una buena pareja.

No te sientas mal por ello, al contrario, céntrate en el hecho de que tienes la capacidad de brindarles a otros una relación de esas características, y que eso es algo que te acompañará allí donde vayas.

3. Evitar el pensamiento catastrófico

En esta situación eso significa no pensar que todas las personas son iguales, evitar generalizar. De lo contrario podríamos caer en una abstinencia social, y esa situación nunca es buena para nuestra salud emocional.

Lo ideal es tomarse un tiempo y luego darse la oportunidad de conocer personas nuevas, siempre brindando confianza y estando abierto a confiar en ellas también. El hecho de que te hayan traicionado no significa que tenga que volver a pasar.

4. Fortalecer la autonomía

Mientras más responsables seamos de nosotros mismos, de nuestras emociones y sentimientos, más fácil se nos hará reponernos de una traición. Depender de otro para estar bien es poco saludable y genera dependencia emocional.

Lo más idóneo es que podamos estar tranquilos y felices, incluso cuando no tenemos compañía. Si aprendemos a aprovechar nuestra soledad y a disfrutarla, entonces podremos crear mejores relaciones sociales.

5. Saber crearnos expectativas

Esto no significa que no esperamos nada de los demás, significa que debemos evaluar mejor las expectativas que depositamos en los otros, y que nos preguntemos hasta qué punto estas son realizables o no.

Así será menos probable que alguien nos defraude, y estaremos evitando futuras frustraciones.

6. No dedicar todo nuestro tiempo a una sola person

Aunque nos guste mucho estar con alguien, y querríamos verle siempre, esta conducta no es saludable para la relación. Todos necesitamos nuestro espacio para desenvolvernos en áreas personales, que tal vez no sean de interés para esa persona especial.

Puedes tener otras relaciones de amistad con las cuales te sientas cómodo en determinados espacios. Por ejemplo, amigos de gimnasio, o amigos con los que practicas algún deporte.

7. Trabajar en distintas áreas de nuestra vida

Enfocar toda nuestra energía en las relaciones sociales hará que nos limitemos en otros aspectos que son igual de importantes para nuestra satisfacción personal. Por ejemplo, enfocarnos en el área académica y laboral.

Esto hará que alcancemos metas personales que podemos disfrutar tanto solos como en compañía, y será menos probable que caigamos en la dependencia emocional.

8. Practicar la expresividad

Cuando sentimos que hemos sido traicionados, hablar al respecto alivia en gran medida el malestar. Contarle tu experiencia a otras amistades te libera de un peso emocional que llevas a cuestas, y además puedes obtener valiosos consejos que te ayuden a seguir adelante.

9. Saber cerrar ciclos

Esto consiste en ser capaz de poner fin a las etapas de tu vida de una manera asertiva y sana para todas las partes involucradas.

Cuando eres capaz de darte cuenta de que algunas personas ya no son buenas para tu vida hace falta poner punto y final a esa historia. Sin rencores, despidiéndose con la frente en alto y siguiendo adelante.

10. Ir a terapia

Asistir a terapia te puede ayudar a poner en práctica todas las herramientas que necesitas para progresar y salir de esa situación incómoda en la que te encuentras. No hace falta haber tocado fondo para ir a terapia; de hecho, puedes hacerlo de forma preventiva cuando creas que lo necesitas.

En lo que respecta a las relaciones amorosas, el trabajo realizado por los psicólogos mediante la psicoterapia nos ayuda a cerrar el ciclo de duelo causado por la frustración y la desesperanza. El hecho de que alguien de quien hemos estado enamorados juegue con nuestros sentimientos no solo lleva a una evidente degradación de ese vínculo afectivo; además, nos hace sentirnos como herramientas utilizadas por alguien de quien creíamos que tendría un rol central en nuestras vidas.

El darse cuenta de esto supone despedirse tanto de la versión idealizada de esa persona a la que hemos querido, como de ese futuro juntos que imaginamos. Y el trabajo de superar ese duelo es algo que los psicoterapeutas hacen de manera especializada, pues forma parte de los problemas más comunes en lo que se refiere a las relaciones personales que dañan psicológicamente.

Pero ese tipo de dolor también está presente cuanto un amigo ha jugado con nuestras emociones. Despedirse de una amistad así y tener que volver a interpretar los momentos pasados juntos suele ser duro. También este proceso de reinterpretación de recuerdo es algo que se hace en terapia psicológica.

Referencias bibliográficas:

  • Blieszner, R.; Adams, R. G. (1992). Adult Friendship. Sage.
  • Levenson, R.W. (1994). Human emotion. A functional view. En P. Ekman & R.J. Davidson (Eds). The nature of Emotions: Fundamental Questions (pp. 123-126). Nueva York: Oxford University Press.