La vida y obra de este filósofo.

El ser humano siempre ha sido un ser gregario y que tiende a la colectividad, y a lo largo de la historia hemos visto cómo a medida que crece el número de seres humanos tendemos a generar estructuras y sociedades cada vez más complejas. Y este desarrollo no se da de manera lineal y unitaria, sino que diferentes entornos y culturas han generado sus propios sistemas de organización y gestión.

La manera en que las sociedades se han desarrollado ha sido objeto de debate e investigación a lo largo de los siglos, con autores como Marx siendo algunos de los más conocidos. Otro de los más relevantes, este del último siglo, es Herbert Marcuse. Y es sobre este autor sobre el que vamos a hablar en este artículo; veremos una breve biografía de Herbert Marcuse con el fin de poder entender mejor su pensamiento.

La biografía de Herbert Marcuse

Herbert Hermann Marcuse nació el 19 de julio de 1998 en la ciudad de Berlín. Fue el primogénito y primero de tres hermanos del matrimonio formado por el mercader Carl Marcuse y Gertrud Kreslawskyun, quién era la nieta del propietario de una fábrica.

La familia, de orígenes judíos, tenía una posición socio-económica próspera y acomodada, algo que permitiría que sus hijos tuvieran una buena educación.

Formación y Primera Guerra Mundial

Con la llegada de la Primera Guerra Mundial, y con solo dieciséis años, Marcuse se alistó al ejército. Trabajó en primer lugar en el cuidado y mantenimiento de los caballos, en la propia Berlín. Además de ello ejercería como soldado en el frente, y llegaría a formar parte tanto del consejo de soldados de la ciudad de Berlín como del Partido Socialdemócrata de Alemania.

Acaba la guerra, Herbert Marcuse se interesó por la vida académica y decidió estudiar Economía, Filosofía y Germanística en la Universidad de Berlín. Tras ello se inscribió en la Universidad de Friburgo, en la cual cursó Literatura. Llegaría a doctorarse en la misma disciplina en 1922, con una tesis dedicada el estudio de los fundamentos de la literatura germana. También se dió de baja en el Partido Socialdemócrata tras el asesinato de Rosa Luxemburgo.

Terminado su doctorado volvería a Berlín, donde trabajó en una librería. En 1924 se casaría con Sophie Wertheim en dicha ciudad. Con el tiempo, concretamente en 1928, el autor decidió volver a la Universidad de Friburgo para estudiar Filosofía junto a autores como Heidegger, a quien admiraba y que resultaría altamente influyente en su pensamiento existencialista.

Durante esta época empezó a verse interesado por el ámbito de la sociología, recibiendo influencias y leyendo las teorías de Marx y de Weber.

Intentó habilitarse y entrar en la Universidad como docente junto de Heidegger, pero el creciente auge del nazismo y la postura inicial de este último al respecto hicieron que el autor no llegara a hacerlo. Realizó una de sus primeras obras, una monografía titulada “Ontología de Hegel y la teoría de la de historicidad”, y además publicó e incluso dirigió revistas como Die Gesellschaft.

Instituto de Investigación Social y Segunda Guerra Mundial

En 1933 Marcuse entró en contacto a través de Kurt Riezler con el Institut für Sozialforschung o Instituto de Investigación Social, dirigido por aquel entonces por Max Horkheimer.

El autor se trasladó a Fráncfort y entró a formar parte de la que terminaría por llamarse Escuela de Frankfurt, donde junto a Horkheimer y otros investigadores analizaría elementos sociales como el papel de las familias, los movimientos sociales y la revisión de las teorías marxistas. También criticó la ortodoxia y el positivismo que fundamentan el capitalismo y el comunismo.

Empezaría a integrar y a hacer propia la Teoría Crítica, así como a trabajar la búsqueda de una perspectiva integradora de la praxis y la teoría de Hegel y del marxismo. Ya en esta etapa el autor empezó a tener renombre, elaborando diferentes investigaciones.

La llegada de Hitler y el nazismo al poder hizo que Marcuse, de origen judío, tomara la decisión de salir de Alemania. Pasó por París y por Ginebra, donde se convertiría en el director de la sucursal del Instituto, pero terminaría por emigrar a Estados Unidos.

Vida profesional en Estados Unidos

Allí trabajaría y proseguiría sus investigaciones en la Universidad de Columbia, en la cual se abrió una sede del Instituto. Además de ello colaboró hasta el final de la Segunda Guerra Mundial con la Oficina de Servicios Secretos de Estados Unidos para derrocar al régimen nazi y al resto de regímenes fascistas. Consiguió nacionalizarse como estadounidense en 1940.

Posteriormente empezaría a actuar como docente en filosofía política. En primer lugar trabajó en la propia Universidad de Columbia, para luego hacer lo propio en Harvard (en la que trabajó asimismo con el Instituto de Investigaciones sobre Rusia, si bien sería despedido en 1958 por divergencias respecto a sus investigaciones y el enfoque que se les daba).

En 1954 empezó también a dar clases en la Universidad de Brandeis. Durante esta etapa vital y tras haberse interesado por la teoría de Sigmund Freud, teorizó sobre la represión en la sociedad incluso dentro de lo democrático y a nivel inconsciente, tanto si esta es capitalista como comunista.

Escribió Eros y civilización (publicada en 1955) y El malestar de la cultura, y en ellos puede observarse como el autor propone que aún inmersos en la opresión y en represión tanto de manera consciente como inconsciente, tendemos a buscar la libertad y el desarrollo.

Escribió una de sus obras más conocidas, El hombre unidimensional, en 1964. En esta obra desarrollaba la ida que aún en sociedades democráticas podemos encontrar opresión y tendencia a forzar la homogeneidad y a la unidimensionalidad, algo que dificulta el desarrollo hasta el punto que prácticamente sólo los elementos más marginales de la sociedad son capaces de generar un cambio.

Últimos años, muerte y legado

Durante la década de los sesenta y los setenta el autor empezó a trabajar en la Universidad de Berkley, en la época en que empezaron a surgir grandes movimientos y revueltas estudiantiles. El autor apoyó al estudiantazgo, volviéndose una figura crítica con lo establecido y el liberalismo y una fuerte influencia para los movimientos sociales de la época.

El autor buscaba generar una sociedad que no ejerciera represión y la eliminación de la alineación y la dominación de las sociedades de consumo. También tuvo gran interés por el arte, especialmente en la recta final de su vida, como instrumento que permite dirigirnos a una sociedad más libre.

En 1979 Herbert Marcuse viajó a Alemania con el fin de realizar algunos discursos. Sin embargo, durante su estancia en la ciudad de Starnberg el autor sufrió un ictus que finalmente acabó con su vida el 26 de julio de 1979.

Herbert Marcuse fue un intelectual de gran prestigio y renombre, cuya filosofía ha servido de inspiración especialmente para movimientos sociopolíticos y para analizar desde una perspectiva crítica y con propósitos de cambio el funcionamiento de diferentes tipos de sociedades y su forma de actuar sobre la población.

Referencias bibliográficas:

  • Kellner, D. (1984). Herbert Marcuse and the Crisis of Marxism. London: Macmillan.
  • Mattick, P. (1972) Critique of Marcuse: One-dimensional man in class society Merlin Press.