Una de las grandes figuras de la psiquiatría, además de Philippe Pinel, fue su discípulo Jean-Étienne Dominique Esquirol.

La figura de este médico no se limita en el simple hecho de ser uno de los primeros psiquiatras, sino también por haber contribuido al estudio sistemático de los trastornos mentales además de la humanización de quienes los sufren.

Vamos a ver la figura de tan interesante médico alienista francés, la importancia de su obra y sus contribuciones al desarrollo y reconocimiento de la psiquiatría como ciencia especializada a través de una biografía de Jean-Étienne Dominique Esquirol.

Biografía de Jean-Étienne Dominique Esquirol

Jean-Étienne Dominique Esquirol nació en Toulouse, Francia el 3 de febrero de 1772, en el seno una familia muy numerosa.

Su padre trabajaba en una institución en la que se ingresaban tanto pacientes con trastornos mentales como delincuentes, sin distinción entre ellos. Aunque esto pueda resultarnos sorprendente, en aquella época se tenía muy asentada la idea de que la delincuencia era producto de algún tipo de locura.

Si bien sería este primer acercamiento con los trastornos mentales lo que haría que, años más tarde, Esquirol decidiera inclinarse por la psiquiatría, lo cierto es que sus inicios eran de vocación religiosa. En sus primeros años de formación el joven Esquirol cursaría estudios eclesiásticos, ingresando en el seminario de Saint-Sulpice en Issy.

De todas, seguramente inspirado por el estallido de la Revolución Francesa (1789) abandonaría sus estudios teológicos para comenzar la carrera de medicina en 1792. Estos estudios los realizaría en varias ciudades, como Toulouse, Montpellier y París, acabándolos en 1798.

Vida profesional

En 1899 Esquirol llegaría a París y empezaría a frecuentar el servicio de Jean-Nicolas Corvisart en La Charité y, especialmente, el de Philippe Pinel en la archiconocida La Salpêtrière. Sería en ese lugar donde establecería una muy buena relación con Pinel, convirtiéndose Esquirol en su alumno favorito.

Unos cuantos años después, en 1805 Esquirol presentaría su tesis, Les passions considérés comme causes, symptômes et moyen curatifs de l'aliénation mentale. Esta obra le dio cierto renombre, haciendo que en 1811 consiguiera hacerse cargo de la división de mujeres mentalmente enfermas de La Salpêtrière.

En 1820 tuvo el honor de ser nombrado miembro de la Academia de Medicina y, en 1826, lo sería del Consejo de Higiene Pública y de Salubridad del departamento del Sena.

Tras el fallecimiento de Pierre-Paul, Royer-Collard ocuparía en 1825 el puesto de médico-jefe en el Manicomio Real de Charenton, cerca de París. Entre los pacientes de esta institución llegó a estar el mismísimo Marqués de Sade. Esquirol ejercería su dirección médica hasta la fecha de su muerte, el 12 de diciembre 1840.

Aportaciones de Esquirol a la psiquiatría

Como discípulo y colaborador de Pinel Jean-Étienne Dominique Esquirol es conocido por haber seguido sus mismos pasos, tanto en el aspecto más profesional de la psiquiatría como en su sentido más humanitario. Esquirol desempeñó varios intentos reformadores a la hora de asistir a las personas con trastornos mentales, viéndolos de forma más humana y contribuyendo a la separación entre personas con un trastorno mental y personas quienes eran delincuentes por varios motivos no psicopatológicos.

Una de las acciones más conocidas de Esquirol sería enviarle al Ministerio de Interior el informe “Des établissements consacrés aux aliénés en France et de moyens de les améliorer”, con clara intención de hacerle comprender al estado francés de la necesidad de ayudar a las personas con trastornos mentales.

Otra de las aportaciones de Esquirol, realizada junto con Guillaume Ferrus y Jean-Pierre Falret, sería su participación en los trabajos preparatorios de la Ley sobre Alienados de 1838, conocido por ser uno de los primeros textos legislativos en los que se regula la asistencia psiquiátrica pública.

La figura de Esquirol es también la de un gran académico, contribuyente con la obra del Dictionnaire des sciences médicales, editado por Charles-Joseph Panckoucke. Esquirol se encargaría de escribir prácticamente todas las entradas relacionadas con la psiquiatría, entre ellas: Demonomanía, Delirio, Demencia, Locura, Erotomanía, Furor, Idiotismo, Alucinaciones, Suicidio, Casas de Alienados, Monomanía, Manía y Melancomía.

Clasificación sobre la locura

Sería dentro del “Dictionnaire des sciences médicales” obra en la que Esquirol presentaría su sistema sobre la “Locura”, clasificándola en cinco grandes “géneros”:

1. Lipemanía (antiguamente melancolía)

La lipemanía, antiguamente conocida como melancolía, se trataría de un delirio sobre un objeto o un pequeño número de objetos, con predominio de estado anímico triste o depresivo.

2. Monomanía

La monomanía sería el delirio que se limita a un único objeto o pequeño grupo de ellos, con sintomatología alegre y expansiva, como excitación.

3. Manía

La manía se trataría a todo delirio que se extiende a toda clase de objetos, con excitación.

4. Demencia

La demencia implicaría el deterioro de la capacidad para pensar. Una progresiva disfuncionalidad de las funciones superiores.

5. Idiocia

La idiocia, también llamada idiotismo o imbecilidad, hace referencia a la moderna idea de discapacidad intelectual. Sería el hecho de que la persona nunca ha presentado capacidades intelectuales normales, por debajo de lo esperable.

Concepto de alucinación

Además de su sistema sobre la locura es muy destacable la matización que da Esquirol sobre el concepto de alucinación. Hasta por aquel entonces las alucinaciones eran generalmente consideradas como enfermedades de la imaginación, no como simples signos o síntomas de trastorno mental subyacente.

Incluso en más de una ocasión el término era usado como sinónimo de delirio. Esquirol estableció la clara diferencia entre las ilusiones y las alucinaciones, además de tratarlo como un síntoma que, si bien de importancia clínica, no es suficiente para diagnosticar un trastorno mental por sí solo.

Monomanía

Por último tenemos como gran aportación de Esquirol a la psiquiatría la formulación del concepto de “monomanía”. Como hemos comentado antes en su sistema clasificatorio, este cuadro clínico se define como un delirio que se limita a un único objeto o a un grupo reducido de ellos, con excitación y predominio de una pasión alegre o expansiva.

El paciente se obsesiona con una idea, presentando un estado anímico excesivamente elevado. Es decir, sería equivalente a un episodio maníaco en los actuales sistemas diagnósticos.

Sin embargo lo que llama la atención de su concepto de monomanía es que Esquirol indica que la persona con este problema psicológico, fuera del delirio parcial que lleva este episodio, siente, piensa y actúa de forma normal.

Esto puede parecer una nimiedad, pero es gracias a esta formulación que permitió que la figura del psiquiatra se viera como la de un médico altamente especializado en psicopatología, pudiendo identificar a “los locos que no parecen estarlo”, algo que un médico con conocimeintos generales no sería capaz.

Esto era especialmente importante a la hora de intervenir en tribunales de justicia, dado que ciertas psicopatologías, como la piromanía, cleptomanía, y monomanías homicidas eran un peligro potencial para la sociedad y los médicos generales no sabían identificar como era debido.

Su última y gran obra

La última y gran obra de Jean-Étienne Dominique Esquirol fue Des maladies mentales considérées sous les rapports médical, hygiénique et médico-légal en 1838. Esta obra la publicaría apenas dos años antes de su muerte en 1840 y, en sí, el propio Esquirol reconoció no ser lo suficientemente sistemático como le hubiera gustado.

Este documento era en realidad una amplia recopilación de trabajos monográficos publicados con anterioridad, ya fuera de forma independiente o como aportaciones al “Dictionnaire des sciences médicales”. El motivo por el que tardó 15 años en escribir este documento fue que, si bien no redactó tanto como quería, sí que tuvo una intensa carrera profesional, tanto en manicomios como en el ámbito forense, ayudando a comprender hasta qué punto las personas merecen un trato digno, por muy “trastornadas” estén.

Referencias bibliográficas:

  • Álvarez A.. JP (2012). Jean-Étienne Dominique Esquirol. Aliéniste. Rev. Med. Clin. Condes. 23(5): 644-645.
  • Huertas, R. (1999). Entre la doctrina y la clínica: la nosografía de J.E.D. Esquirol (1772-1840), en Cronos, 2 (1), págs. 47-66.
  • Postel, J. y Quetel, C. (1983) Nouvelle Histoire de la Psychiatrie (Toulouse, Privat).