Veamos en qué consiste este fenómeno mental. Unsplash.

La cherofobia es un concepto que puede resultar chocante para muchas personas, ya que su existencia nos hace cuestionar algo que en teoría todos buscamos: la felicidad. Y es que la cherofobia es la aversión a la felicidad, el rechazo a aquellas vivencias o hábitos que creemos que nos podrían llevar a ser felices.

¿Cómo puede ser que alguien no quiera tender hacia la felicidad? ¿Cuál es la razón de ser de este fenómeno psicológico? Veámoslo en las siguientes líneas.

¿Qué es la cherofobia?

Tal y como hemos visto anteriormente de manera resumida, la cherofobia es la aversión a la felicidad, la tendencia a evitar lo que vinculamos al hecho de ser feliz.

Ahora bien, eso no significa que las personas le tengan miedo a la idea de la felicidad en sí; son capaces de pensar en el concepto en sí, pero quieren alejarse de aquello que les haga sentirse felices de una manera mínimamente estable y consistente.

Causas

Los seres humanos somos capaces de adoptar una infinidad de lentes desde las que percibir y valorar la vida, para bien y para mal. Esto hace que haya casos relativamente poco comunes en los que algunos individuos adoptan mentalidades que parecen estar alejadas del sentido común.

Tal y como ocurre con la mayoría de fenómenos psicológicos, no existe una sola causa que nos lleve directamente hacia la cherofobia como consecuencia. En vez de eso, hay varias posibles causas que hacen más o menos probable que caigamos en este estado mental.

Una de las causas que se han hipotetizado para parte de estos casos tiene que ver con la presión que hoy en día existe a la hora de prácticamente obligar a todo el mundo a ser feliz todo el tiempo, como si formara parte de su trabajo y de sus responsabilidades. Sentir ese vínculo entre la felicidad y las obligaciones, en ciertos casos, puede causar aversión.

Otra de las hipótesis explicativas de la cherofobia se basa en la idea de que las personas que lo experimentan tienen miedo de ser felices en un primer momento y luego ver cómo toda esa felicidad se desmorona. El sentimiento de pérdida que se derivaría de esto es anticipado y genera tanto malestar que se renuncia por completo a la pretensión de ser feliz, incluso evitando caer en este estado por casualidad.

¿Es la aversión a la felicidad un problema?

Por mucho que pueda resultar extraño que se evite la felicidad, es posible llegar a comprender a las personas que buscan no complicarse la vida y mantener una filosofía de vida austera. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la cherofobia no consiste en la humildad ni la austeridad, valores que en sí mismo no son negativos y de hecho son legítimos.

La característica de la cherofobia es que en ella la persona realiza esfuerzos activos por alejarse de la felicidad, incluso si hacer eso tiene un coste alto. Estos esfuerzos interfieren significativamente con la calidad de vida de las personas, las aísla y las vuelve menos capaces de enfrentarse a los problemas del día a día.

Es por eso que la cherofobia no es una actitud de vida más ante la cual debamos mantener una actitud neutral; es claramente un problema que hace sufrir a las personas.

Síntomas

La cherofobia es un fenómeno complejo que se basa en conceptos relativamente abstractos, por lo que puede manifestarse de diferentes maneras. Sin embargo, es posible encontrar algunas generalidades en los síntomas de este problema.

En general, quienes viven de primera mano la cherofobia mantienen un perfil conservador y poco abierto a las experiencias nuevas. De una manera relacionada con esto último, tienden a ser introvertidas, ya que las relaciones personales traen una cierta inestabilidad y exposición a situaciones con carga emocional, algo que va en contra de su intención de mantenerse siempre más o menos igual, lejos de las experiencias intensamente alegres o agradables.

Por otro lado, conocer a nuevas personas puede llevarnos a temporadas de calma y estabilidad en un contexto de sentirse pleno, algo que podría resquebrajarse y generar sentimiento de pérdida y duelo. Recordemos que quienes sienten aversión por la felicidad no quieren ser marcadamente infelices, simplemente buscan evitar el sufrimiento.

Tratamiento

Afortunadamente, la cherofobia no es en sí ni depresión ni un trastorno neurológico, por lo que la intervención psicológica debería ser capaz de hacer remitir hasta casi desaparecer esta forma de malestar, todo ello en un periodo relativamente breve.

Por lo general, la aversión a la felicidad está relacionada con el hecho de aferrarse a creencias poco adaptativas y a un estilo de vida poco saludable y generador de desgaste psicológico. Por eso, la reestructuración cognitiva puede ayudar, así como otras formas de intervención en problemas de ansiedad, como la exposición en contextos controlados a aquello a lo que se teme (en los casos más acentuados en los que existan crisis de ansiedad frente a estímulos concretos).

Referencias bibliográficas:

  • Joshanloo, M., Weijers, D. (2013). Aversion to Happiness Across Cultures: A Review of Where and Why People are Averse to Happiness. Journal of Happiness Studies. 15 (3): 717–735.
  • Robinson, J. (2014), What's so bad about feeling happy? Springer.