Durante cada segundo día sentimos emociones. Somos seres emocionales y, por ello, estamos constantemente estamos emocionados.

Tus emociones te afectan entonces no solo en tu estado de ánimo, sino también en tu comportamiento, decisiones, interpretaciones, puntos de vista, en tu manera de comunicarte, en la forma de relacionarte... y sí, también en tu salud. ¿Cómo se relacionan las emociones con tu salud? Y sobre todo, ¿cómo mejorar tu salud gracias a la gestión de emociones?

Hoy día, en tiempos en los que vivimos la crisis el coronavirus, nos encontramos ante la primera pandemia global en una época en la que estamos constantemente expuestos a información (que también nos afecta emocionalmente), y que influye en nuestra salud tanto de manera directa, si contraemos el virus, como de forma indirecta, debido a cómo entendemos y gestionamos el miedo, el pánico, las noticias o el semi confinamiento.

Como psicólogo y coach, acompaño a personas en procesos de cambio y sé por experiencia que sea cual sea la situación personal o profesional, trabajar con las emociones siempre es un paso necesario. Por ello, aquí voy a explicarte cómo se relacionan las emociones con la salud y, sobre todo, cómo puedes comenzar a mejorar tu bienestar (en lugar de empeorarla) precisamente gracias a tu gestión de emociones.

El impacto de las emociones en tu sistema inmunológico

Todo lo que te ocurre, interpretas, decides, etc., depende de tu estado emocional. Todas las emociones que sentimos son en realidad positivas y necesarias, ya que tienen una función específica. El miedo, por ejemplo, nos ayuda a proteger nuestra vida. El problema no es el miedo en sí, sino cómo entendemos y gestionamos nuestros miedos e inseguridades, así como nuesttra manera de percibir la cantidad de miedos que tenemos, a qué nos llevan, si nos ayudan a vivir la vida que mereces o si nos paralizan.

En esta pandemia hemos vivido numerosos temores: miedo al contagio, a contagiar, miedo a la conducta del otro, a la economía, etc. Nos hemos visto expuestos a una cantidad desmesurada de información (e incluso cifras de personas fallecidas que iban aumentado) totalmente desaconsejadas por la psicología, no solo por el impacto psicológico y el malestar que puedan causar, sino también porque producen un efecto pernicioso sobre tu propia salud.

Cada emoción que sientes conlleva una segregación de hormonas y químicos en tu organismo, ya que la misión principal de la emoción es darte información sobre ti, sobre qué interpretas de lo que ocurre, y sobre todo para movilizarte hacia la acción o la huida. Sentir miedo, ira, inseguridad, adrenalina, ilusión, tristeza, alegría, confianza o paz, es necesario y te ayuda a conocerte y a crecer.

Los efectos a largo plazo de las emociones dolorosas

Pero... ¿cuáles son los efectos si vivimos durante demasiado tiempo con miedo, inseguridad y angustia?

Cuando sentimos ira, estrés, o miedo, segregamos una hormona llamada cortisol, que nos ayuda a vasodilatar, entre otras funciones. Estudios han confirmado que un minuto de ira reprimida puede implicar que segregues tal cantidad de cortisol que permanezca hasta 48 horas en sangre.

El cortisol en estas cantidades puede causar erupciones cutáneas, irritación, mal carácter, dificultad para conciliar el sueño, y ante todo debilita la capacidad de nuestro sisema inmune, haciéndonos más débiles ante contagios, infecciones, cansancio. De la misma forma, sensaciones de paz y tranquilidad se han asociado a la hormona DHEA, que aumenta la eficacia del sistema inmune, mejora la capacidad antioxidante de las células, la piel y el funcionamiento de la circulación.

¿Qué hacer?

Si las emociones causan todo esto, la solución no es dejar de sentir miedo, ira o inseguridad, sino aprender a entenderla y a gestionarla mediante un proceso de cambio que no solo mejore tu salud, sino tu vida, relaciones y experiencias. También es especialmente útil para enfocar la vida laboral de forma más positiva y enfocada.

Si es lo que quieres conseguir, te hago una propuesta muy especial: en empoderamientohumano.com tienes la posibilidad de agendar una primera sesión exploratoria gratuita para comenzar con ese proceso o, incluso, dar un primer paso gratuito con Emociónate, un programa de gestión de emociones.

En este tiempo de cuarentena y en el resto de tu vida: cuídate, genera salud, ten las emociones de tu lado (en lugar de en tu contra), mejora tus relaciones personales, infórmate con conciencia y curiosidad, y sobre todo, no veas demasiado la televisión... Tu salud te lo agradecerá.