Una fobia ligada al miedo a las alucinaciones por fiebre.

Sabemos que existen fobias para cualquier estímulo que podamos imaginar. Muchas de ellas son consideradas fobias “raras”, por su baja frecuencia de aparición y/o por las características del estímulo fóbico.

Es el caso de la pyrexiofobia, que es el temor intenso, irracional y desproporcionado a las alucinaciones de la fiebre. En este artículo conoceremos en qué consiste esta fobia tan peculiar, y repasaremos qué es la fiebre y qué son las alucinaciones. Finalmente, conoceremos los síntomas, causas y tratamientos de la pyrexiofobia.

Pyrexiofobia: ¿qué es?

La pyrexiofobia es la fobia a las alucinaciones de la fiebre. Es decir, aparece un temor intenso a padecer alucinaciones en estados febriles. Se trata de una fobia específica (trastorno de ansiedad), clasificada como “otro tipo de fobia” según el DSM-5 (Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales).

Cuando se padece una fiebre muy alta, a veces uno de los síntomas que puede surgir es el de las alucinaciones. Las alucinaciones son “percepciones sin objeto”, es decir, implica por ejemplo ver algo que realmente no existe, o escucharlo, notarlo, sentirlo, etc.

Así, las alucinaciones pueden ser de diferente tipo: auditivas, visuales, táctiles… Normalmente aparecen asociadas a delirios (en trastornos psicóticos), aunque en el caso de la fiebre no es así.

Alucinaciones

Las alucinaciones también aparecen en otras patologías, esta vez más graves, ya que se trata de trastornos mentales y no de una simple fiebre. De esta manera, aparecen especialmente en trastornos psicóticos (por ejemplo esquizofrenia). También pueden aparecer en trastornos del estado de ánimo (trastorno bipolar y trastorno depresivo) o en un trastorno de deterioro cognitivo (demencias).

En la población sin patología mental, aunque es menor habitual, también pueden aparecer alucinaciones, bajo situaciones altamente estresantes. Normalmente se trata de un tipo de alucinación más “fisiológica”; concretamente, hablamos de las alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas. Las primeras aparecen cuando estamos entrando en un estado de sueño, y las segundas, cuando nos despertamos.

Sin embargo, en la pyrexiofobia, el temor aparece únicamente ante las alucinaciones producidas por la fiebre.

Fiebre

La fiebre consiste en un aumento de la temperatura corporal. Este aumento suele ser temporal, y responde a alguna enfermedad, infección o malestar concreto. En la mayoría de los casos, la fiebre es una respuesta ante las infecciones.

Lo que causa la fiebre es un grupo de sustancias (endógenas y exógenas) que se llaman “pirógenos”. Pero, ¿cómo se produce exactamente la fiebre? Como decíamos, los pirógenos son los agentes causantes de la fiebre. Estas sustancias actúan en centros del hipotálamo (concretamente, en centros llamados “termorreguladores”), aumentando su temperatura.

¿Cuando se puede decir que se tiene fiebre? En el caso de los niños, se considera que existe fiebre cuando la temperatura es igual (o superior) a:

38 grados Celsius (38 ºC): si se mide en las nalgas 37.5 ºC: si se mide en la boca 37.2 ºC: si se mide bajo el brazo (axila)

En el caso de las personas adultas, se considera que se tiene fiebre cuando la temperatura corporal está entre los 37.2 ºC y los 37.5 ºC.

Fiebres muy altas: alucinaciones

Como decíamos, las alucinaciones aparecen cuando las fiebres son muy elevadas. Hablamos de temperaturas que pueden llegar a superar los 41ºC. Este tipo de fiebre normalmente no está causado por una infección, sino por una alteración del sistema nervioso central (SNC).

Cuando la temperatura corporal es tan elevada, el cuerpo puede sufrir daños. Además de las alucinaciones, aparecen otros síntomas tales como la confusión y somnolencia. Las alucinaciones que aparecen pueden ser de diferente tipo e intensidad.

Por otro lado, si la temperatura corporal sigue en aumento, los daños que puede sufrir el cuerpo resultan irreversibles; en estos casos, las proteínas acaban perdiendo su estructura. Finalmente, cuando se alcanza una temperatura de 42 ºC, se cae en coma, y con 43 ºC llega la muerte.

Diagnóstico diferencial

Sabemos que la fiebre alta puede ocasionar la aparición de alucinaciones. Sin embargo, existen otros cuadros médicos que originan fiebre alta y alucinaciones, y que debemos tener en cuenta para no confundir los síntomas:

Encefalitis

La encefalitis consiste en una inflamación del cerebro, que puede causar a su vez irritación e hinchazón. Generalmente su causa es un virus. Entre los síntomas de la encefalitis se encuentran las alucinaciones y la fiebre alta. Sin embargo, insistimos en que en la pyrexiofobia la fobia se da sólo a las alucinaciones ocasionadas por fiebre.

Síntomas

Los síntomas de la pyrexiofobia, como fobia específica que es, consisten principalmente en un miedo intenso, persistente y desproporcionado, a padecer alucinaciones ocasionadas por la fiebre alta.

Otro de los síntomas de la pyrexiofobia es la evitación al estímulo fóbico; en este caso, la persona evitaría a toda costa padecer fiebre (aunque se trata de una situación difícil de controlar). Esta evitación de la fiebre implicaría, lógicamente, la evitación de las alucinaciones.

Además, como en todas las fobias, aparece un malestar asociado a los síntomas, que repercute en el funcionamiento global de la persona. Este malestar es clínicamente significativo e interfiere en la vida diaria del individuo con pyrexiofobia.

Causas

Las causas de la pyrexiofobia se relacionan con experiencias previas vividas, relacionadas con las alucinaciones causadas por la propia fiebre. Es decir, es probable que la persona haya experimentado estas alucinaciones en una situación de fiebre muy elevada, y que haya vivido la situación como muy desagradable.

Probablemente, las alucinaciones le causaron temor, angustia, ansiedad o tal grado de perplejidad que la experiencia acabó resultando traumática y ocasionando la pyrexiofobia.

Otras posibles causas de la pyrexiofobia se relacionan con aspectos más temperamentales o de personalidad; hay un tipo de personas más predisponentes a padecer trastornos de ansiedad. Se trata de personas con un temperamento más inseguro, más inestable o “frágil”. Si además, la persona ya padece otro trastorno de ansiedad previo, el riesgo también puede aumentar.

Tratamiento

La pyrexiofobia se trata como fobia específica que es. El principal tratamiento psicológico (y el más eficaz) indicado para las fobias específicas es la terapia de exposición. A través de ella, podemos exponer al paciente a situaciones cada vez más ansiógenas y más cercanas al estímulo fóbico.

En el caso de la pyrexiofobia, como no sería ético inducir un estado de fiebre o inducir alucinaciones a través de fármacos o drogas, se puede optar por exponerla a síntomas similares a estos estados. También se puede realizar a través de exposición por realidad virtual o mediante exposición simbólica (a través de vídeos).

El objetivo es que el paciente, en la medida de lo posible en este caso, vaya experimentando/sintiendo los síntomas que tanta ansiedad le ocasionan (las alucinaciones) y que acabe por desaparecer el miedo intenso asociado a ellos.

También se pueden utilizar técnicas cognitivas que permitan al paciente tener una visión más realista de los estímulos a los que tanto teme, entendiendo que estos no tiene por qué causarle daños. Es importante que entienda que las fiebres altas sólo aparecen en casos extremos y poco frecuentes, que muchas veces esto no se puede controlar o predecir, y que en el caso de aparecer, las alucinaciones que puede experimentar tampoco le causarán daño.

Al final la fiebre es una respuesta adaptativa del cuerpo que nos está avisando de que “algo no va bien” (unida a las alucinaciones, que difícilmente se pueden evitar) y esto se le debe transmitir al paciente, para reducir los pensamientos catastrofistas y pesimistas asociados a la pyrexiofobia.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • Escoto, M.A. (2019). Encefalitis. KidsHealth para Padres.
  • Ortega, M. (2018). ¿Cómo se produce la fiebre? Hospital Clínic de Barcelona. Portal Clínic. Fundación BBVA.