Un conjunto de metodologías que pueden ayudar a las empresas y a las personas. Unsplash.

En los últimos años el coaching está en boga, porque los profesionales de esta disciplina ayudan a muchos individuos a empoderarse frente al cambio, mejorar sus relaciones interpersonales, a conocerse mejor a sí mismos y a lograr las metas y objetivos que tanto desean. Esta metodología se aplica en distintos contextos: en el terreno personal, el deporte, la escuela y las empresas.

Y en este último caso, son cada vez más las organizaciones que son conscientes de los beneficios de contar con la ayuda de un coach para mejorar el bienestar y el rendimiento de sus trabajadores, lo que a su vez repercute en el rendimiento de la empresa.

¿Qué es el coaching en el trabajo?

El coaching en el trabajo es el coaching aplicado en las organizaciones. Y aunque el coach laboral, en ocasiones, puede asociarse a la falsa creencia de que es un simple orador o motivador, este método va mucho más allá: verdaderamente llega ha hacer que las personas, gracias a un trabajo sistematizado, se empoderen frente al cambio y corrijan aquellos hábitos o pensamientos limitantes que las separan de la consecución de sus objetivos.

La finalidad de esta disciplina es maximizar el desarrollo profesional y personal de las personas. Es un proceso educativo que permite el aprendizaje e incentiva la transformación cognitiva, emocional y conductual, al crear un contexto idóneo para que esto ocurra.

El proceso de coaching permite una relación entre el coach y su cliente que fomenta la autobservación, la autorreflexión y el empoderamiento, generando de esta manera la transformación de las personas y las empresas, y causando cambios de perspectiva a la vez que se incrementa la motivación y la responsabilidad. No cualquier persona puede ser un buen coach, y es importante formarse bien para poder ponerlo en práctica de manera correcta.

¿Dónde formarse en coaching?

Es tal la utilidad del coaching que en las últimas dos décadas han surgido muchos centros de formación que permiten que aquellos interesados en convertirse en profesionales de esta disciplina, lo hagan con las máximas garantías de calidad.

Ahora bien, es cierto que no todas las instituciones educativas cuentan con estas garantías. Por ello, para recibir la mejor formación debemos fijarnos en algunas características de los centros. Por ejemplo, cuál es el contenido del programa, el testimonio de antiguos alumnos, si el título sea reconocido y homologado o no, o si la institución que la imparte es prestigiosa.

Un ejemplo de formación en coaching

IL3

En este sentido, es una buena idea cursar una formación en un centro prestigioso, como por ejemplo una universidad. Una de las formaciones más importantes de España es el “Postgrado en Coaching en el Entorno Laboral” que imparte el Instituto de Formación continua-IL3 de la Universidad de Barcelona.

Este título está destinado a aquellos individuos que desean adquirir formación teórico práctica para mejorar tanto sus habilidades y competencias laborales como las de otros.

Se centra en tres principales áreas: mejorar la autoconciencia de la organización, ayudar a los equipos de trabajo a lograr sus objetivos y resolver sus problemas de manera más efectiva, y potenciar el trabajo de los directivos en la gestión del personal y en el rendimiento de su propio trabajo, al favorecer el desarrollo de sus competencias directivas, emocionales y personales, y al aplicar nuevos modelos de liderazgo gracias al coaching.

Además de impartir conocimiento muy valioso, esta acción formativa ofrece un proceso individual de coaching, para que los participantes puedan desarrollar las competencias emocionales necesarias para el ejercicio profesional como coach.

El curso tiene una extensión de 30 créditos ECTS, dura un año y comienza el 19 de Octubre de 2018. Para más información, puedes hacer clic en este enlace.

Beneficios del coaching en el trabajo

El coaching aporta muchos beneficios tanto para los trabajadores como las empresas. ¿Cuáles son estos beneficios? A continuación los veremos.

1. Mejora el trabajo en equipo

La cohesión grupal es necesaria para que los trabajadores se sientan a gusto en su puesto de trabajo, estén motivados y rindan mejor. Esto se puede conseguir gracias a la metodología del coaching y, en especial, al coaching de equipos, y es clave para conseguir relaciones más sanas y productivas.

2. Permite definir objetivos realistas

El coaching ayuda a los trabajadores y organizaciones a ser realistas en sus metas, a ser conscientes de si éstas son alcanzables o no y, si es necesario, a reestructurar sus creencias y el comportamiento para lograr los objetivos.

3. Potencia las habilidades individuales

El coaching no solamente ayuda a las organizaciones, sino que las personas que forman parte de ésta también potencian sus habilidades personales y mejoran su rendimiento y salud laboral.

4. Mejora el bienestar

Y es que la salud laboral de los trabajadores debe ser siempre una prioridad para las empresas. Los trabajadores felices, rinden más y mejor.

5. Aumenta la creatividad

Gracias al coaching, los empleados y los cargos superiores son mucho más creativos en la resolución de problemas, pues esta metodología fomenta el autodescubrimiento y permite trabajar en “estado de flow”.

6. Reduce conflictos

Esta práctica aporta herramientas que ayudan a los coachees a superar obstáculos y a resolver conflictos que pueden afectar al entorno laboral.

7. Favorece la adaptabilidad al cambio

La resistencia al cambio es un gran problema en las empresas, pues el entorno es cambiante y es necesario que los empleados, en ocasiones, tengan que aprender a trabajar de manera distinta a la que lo hacían.

Esto es especialmente determinante si las capas altas son las que no son flexibles al cambio, pues sus decisiones que toman afectan a sus subordinados. Gracias al coaching, los directivos mejoran sus habilidades de adaptación y las de su equipo de trabajo.

8. Aumenta la motivación

Cuando los empleados se sienten alineados con su trabajo y se sienten a gusto en la empresa en la que están, su motivación aumenta. La motivación es una de las variables personales más importantes y una de las competencias imprescindibles para rendir de manera óptima en un lugar de trabajo.

9. Mayor productividad

Cuando los empleados y directivos resuelven mejor los conflictos, están más motivados y felices, son más creativos y se adaptan mejor al cambio, la empresa lo nota. Al fin y al cabo, los resultados de la empresa son consecuencia del trabajo de sus empleados.