Un fármaco de tipo antipsicótico.

Los antipsicóticos se clasifican generalmente en típicos (o de primera generación) y en atípicos (o de segunda generación). En este artículo hablaremos de la tiaprida, un antipsicótico atípico que bloquea selectivamente los receptores de dopamina D₂ y D₃ en el cerebro. Veamos cuáles son sus características.

Tiaprida: características

La tiaprida es un antipsicótico atípico o de segunda generación. Se trata de un antidopaminérgico (disminuye la concentración de dopamina en el cerebro), perteneciente al grupo de las benzamidas.

Por otro lado, este fármaco tiene acción antipsicótica, de baja potencia y antiemética (previene el vómito).

Además, estimula la producción de prolactina, presenta ligera acción sedante y bloqueante alfa-adrenérgica. Por otro lado, su acción anticolinérgica es casi nula.

Mecanismo de acción

La tiaprida es un neuroléptico atípico que bloquea selectivamente los receptores dopaminérgicos D2 y D3; como consecuencia de ello, la concentración de dopamina en el cerebro disminuye

Indicaciones

Sabemos que los antipsicóticos se emplean generalmente para tratar los síntomas positivos (y en menor medida, los negativos) de diferentes tipos de psicosis. Sin embargo, algunos antipsicóticos también se utilizan para tratar otros cuadros clínicos o enfermedades, como veremos.

La tiaprida está indicada en trastornos graves del comportamiento en niños en estado de agitación y agresividad, que no responden a otro tratamiento de 1ª línea. También está indicada en la Corea de Huntington grave, en pacientes que no responden al tratamiento de 1ª línea, así como en casos de disfemia y en el Síndrome de la Tourette.

Contraindicaciones

La tiaprida está contraindicada en casos de hipersensibilidad a la misma, en tumores dependientes de la prolactina (por ejemplo prolactinoma hipofisario y cáncer de mama), en la feocromocitoma, en asociación con levodopa (precursor metabólico de la dopamina, indicado para tratar la enfermedad de Parkinson) o en combinación con fármacos dopaminérgicos.

Por otro lado, existen una serie de combinaciones no recomendadas cuando se está tomando tiaprida. Estas son:

  • Alcohol.
  • Levodopa (medicamento para el tratamiento del Parkinson).
  • Agonistas dopaminérgicos diferentes de levodopa (amantadina, apomorfina, bromocriptina, entacapona, lisurida, pergolida, piribedil, pramipexol, ropinirol, selegilina) en pacientes con la enfermedad de Parkinson.
  • Metadona (medicamento que calma el dolor).
  • Medicamentos que pueden inducir alteraciones del ritmo cardiaco (torsades de pointes).

Advertencias y precauciones

Debe tenerse precaución (y reducir la dosis) en pacientes con antecedentes de epilepsia, en ancianos, niños, y pacientes con factores de riesgo de embolia cerebral.

Por otro lado, la tiaprida tiene asociado un riesgo de producir arritmias ventriculares graves. No debe usarse la tiaprida en la enfermedad de Parkinson, y debe suspenderse el tratamiento en caso de hipertermia (aumento de la temperatura del cuerpo por encima de lo normal) de origen desconocido por riesgo de síndrome neuroléptico maligno (SNM).

Embarazo y lactancia

En cuanto al uso de tiaprida en el embarazo, se han realizado estudios con animales, y no se han encontrado efectos perjudiciales.

Sin embargo, existen escasos datos clínicos en embarazadas, por eso debe usarse la tiaprida con precaución. Si se utiliza en la última fase del embarazo, puede inducir en el neonato taquicardia, hiperexcitabilidad, distensión abdominal, retardo meconial y sedación.

En cuanto a la lactancia, los estudios en animales han demostrado la excreción de tiaprida en la leche materna; ya que no se dispone de datos referentes a la excreción de tiaprida en leche materna en humanos, no se recomienda la lactancia durante el tratamiento con tiaprida (o si se está en época lactante, no se recomienda el uso de la tiaprida).

Efectos secundarios

Las reacciones adversas descritas a partir de la tiaprida son: mareo o vértigo, cefalea, temblor, aumento del tono muscular, enlentecimiento del movimiento, aumento de la salivación, somnolencia, insomnio, agitación, indiferencia, hiperprolactinemia, astenia/fatiga, movimientos involuntarios.

En niños no existen datos específicos para las reacciones adversas.

Referencias bibliográficas:

  • Stahl, S.M. (2002). Psicofarmacología esencial. Bases neurocientíficas y aplicaciones clínicas. Barcelona: Ariel.
  • Guía de Prescripción Terapéutica AGEMED. (2006). Fichas Técnicas (disponibles en CIMA de la página http://www.aemps.es). Medimecum® (guía de terapia farmacológica, 17ª ed).
  • Villa, L.F. editor. (2011). Medimecum, guía de terapia farmacológica. 16 edición. España: Adis.