Varios ejemplos de analogías explicadas. Unsplash.

El lenguaje diario está lleno de comparaciones para tratar de hacer más fáciles algunas ideas que, dichas sin entrar en mayor detalles o sin ser ejemplificadas pueden ser complicadas.

Las analogías son un tipo de recurso lingüístico muy utilizado por todos los hablantes, ya tengan o no una extensa formación literaria, y permiten comunicar de forma fácil, eficiente y rápida mensajes.

Veamos algunos ejemplos de analogías, relacionándolos con el significado del concepto y algunos tipos especiales de este tipo de recurso.

¿Qué son las analogías?

Las analogías hacen referencia a las relaciones existentes o semejanzas que hay entre dos conceptos o conjuntos de palabras. Esta relación de semejanza emerge a partir de comparar dos o más conceptos, consolidándose los rasgos más destacables de ambos. En resumidas cuentas, se entienden como lo que tienen en común dos cosas diferentes.

Las cosas que se comparan no tienen por qué ser objetos, también pueden ser ideas, roles, empleos, acciones… Habitualmente, se utiliza este tipo de recurso lingüístico para explicar mejor una determinada idea en base a otra más conocida y mayormente entendida por la población general.

Los escritores suelen recurrir muy frecuentemente a las analogías, especialmente cuando tratan de hacer comprender al lector una idea no tan clara haciendo uso de objetos y contextos con los que se pueda sentir más identificado. También tiene la función de captar la atención y no hacer el texto algo pesado y poco dinámico.

Ejemplos de analogías

A continuación veremos unas cuantas analogías, clasificadas en función del tipo específico a la que pertenecen. Los primeros cuatro tipos, la comparación, la homología, la metáfora y la alegoría, son analogías del lenguaje, en las cuales el mensaje tiene una única interpretación, pero añadiéndose un sentido figurado.

Posteriormente, veremos las analogías de la argumentación, interpolación, extrapolación y reducción al absurdo, utilizadas en ciencia para pasar de cosas más conocidas a cosas no tan conocidas, permitiendo crear modelos lógico-formales.

1. Comparación

La comparación es un tipo de analogía en la que se producen símiles donde se comparan objetos o ideas que tienen características en común.

  • Este músculo es tan duro como una roca.
  • Sus lágrimas brillan como dos zafiros azules.
  • Las calles de la ciudad eran como un laberinto.
  • Tu alma es más negra que la noche.
  • Este verano ha sido tan cálido que parecía que viviéramos en el infierno.
  • Nadas tan bien como si fueras una sirena.
  • Su bella melena rubia lucía como el oro.
  • Sus ojos verdes eran como esmeraldas.
  • Sus labios rojos y carnosos eran dulces como fresas.
  • He comido como si fuera mi última cena.

2. Homología

Se trata de comparar cosas diferentes que desempeñan una función que, en esencia, también es diferente, pero que tienen una parte estructural que se asemeja y forman parte de categorías equiparables, del mismo sistema de clasificación. Es muy recurrida en el campo de la anatomía comparada.

  • Una ángel es al bien lo que un demonio al mal.
  • Madrid es a España lo que París a Francia.
  • Llorar es a la tristeza lo que reír a la alegría.
  • Hambre es a comida como sed a bebida.
  • Lunes es a la semana lo que enero es al año.
  • Estudiar es en la niñez lo que trabajar es en la adultez.
  • La paloma es a la paz lo que el cuervo es a la guerra.
  • La pizza es a Italia lo que la paella a España.
  • Capitán es a barco como alcalde a ciudad.
  • El brazo es al ser humano lo que un ala a un murciélago.

3. Metáfora

Las metáforas implican comparar un objeto con otro; sin embargo, el objeto que se está comparando se omite, teniendo que ser el oyente o lector quien deba llegar a la conclusión de qué objeto es al que se está haciendo referencia.

Si bien no son analogías stricto sensu, sí que están relacionadas, especialmente con las analogías por comparación. Algunos ejemplos:

  • Tus ojos son negra noche.
  • Sus ojos eran la fuente de extensos ríos en sus mejillas.
  • El plato de oro emerge del frío mar.
  • Entiende todo a la primera, es un lince.
  • Su boca escupe ácido.
  • Mi corazón es un geranio detenido.
  • Sus manos son ramas de olivo.
  • No es el infierno, es la calle.
  • Este proyecto está en pañales.
  • Está en las nubes.

4. Alegoría

En este tipo de recurso lingüístico, las comparaciones se sitúan a lo largo del texto o narración. Las alegorías son muy frecuentes en textos con finalidad didáctica o moral como son la Biblia, las fábulas o los cuentos.

Este tipo de analogía es muy sutil, sucediéndole algo parecido a lo que les pasa a las metáforas, y debe hacerse una interpretación más o menos compleja para captar el mensaje detrás de lo que se ha dicho o escrito.

Un ejemplo de alegoría sería el cuento de Pedro y el lobo. El niño, quien llevaba todo el verano gritando que venía el lobo cuando éste no venía había hecho que todo el mundo se alarmara y acudiera a donde Pedro se encontraba, viendo que se les había engañado.

Sin embargo, un día, el lobo vino de verdad, Pedro gritó pero nadie le hizo caso. De esto se extrae que decir mentiras está mal, y que puede suponer consecuencias muy graves, como las que Pedro tuvo que pasar.

5. Interpolación

La interpolación es la acción de considerar todas las situaciones de un fenómeno e interpretarlo en relación a una nueva situación, ya sea por analogía o inducción. La interpolación es muy recurrida en pedagogía, especialmente para facilitar el proceso de aprendizaje, yéndose de un nivel básico a uno más complejo.

Un ejemplo sería el aprendizaje de la lectoescritura, empezando primero por entender los sonidos de las letras, luego cómo se usan para formar palabras, aprenderse las reglas especiales que puedan haber y luego entender el significado de las frases.

La analogía más o menos invisible que estaría detrás de la idea de enseñar la escritura así es la de que progresivamente se va a ir aumentando la dificultad.

6. Extrapolación

Se entiende por extrapolación al hecho de extender una misma idea, método u acción a otras situaciones que, en apariencia, presentan las mismas características que la situación origen.

En relación con el ejemplo dado en el caso de la interpolación, el proceso de lectura, que iba de menos a más complejo puede extrapolarse a otros contextos educativos, como por ejemplo el aprendizaje de la anatomía humana, yendo de las células hacia los sistemas orgánicos.

7. Reducción al absurdo

En vez de establecerse relaciones, como es el caso de la mayoría de los tipos de analogías ya comentados, aquí lo que se hace es establecer contradicciones para demostrar que algo o alguien se comporta de forma contraria a lo que se le ha reaccionado.

Para que se entienda mejor este caso, vamos a poner un ejemplo:

Pedro no robó a Pablo su estuche ayer, porque Pedro estaba en Madrid y Pablo en Barcelona.

De esto se entiende que como Pedro no puede estar en dos sitios a la vez, es materialmente imposible que haya podido cometer el robo.

Referencias bibliográficas:

  • Esper, E. A. (1973).Analogy and association in linguistics and psychology. Georgia Press.
  • Itkonen, E. (2005). Analogy as structure and process: Approaches in linguistics, cognitive psychology and philosophy of science. John Benjamins Publishing.
  • Oppenheimer, R. (1956). Analogy in science. American Psychologist, 11(3) 127.