Samael Aun Weor, uno de los impulsores de las sectas neognósticas.

Dicen que la fe mueve montañas. Creer es para muchos motivo de esperanza, algo que da fuerza y proporciona un marco explicativo de la realidad y el universo y que, aunque en ocasiones pueden existir divergencias, por lo general pretenden en su base más profunda ofrecer paz mental y el ejercicio de la bondad y la compasión (si bien en ocasiones se han utilizado de manera utilitaria). Y son muchas las creencias de tipo religioso que existen en el mundo.

Sin embargo, no todas ellas tienen una orientación positiva: existen numerosas sectas que pretenden aprovecharse de quienes caen en sus manos. Una de ellas es Gnosis, una peligrosa secta que recientemente ha recibido un elevado nivel de atención mediática tras la desaparición en 2017 de una joven alicantina, Patricia Aguilar. Es sobre esta secta sobra la que trata este artículo.

Gnosis: ¿qué es?

Recibe el nombre de Gnosis un colectivo que se define a sí mismo como movimiento pero que es también considerada como una peligrosa secta. Dicha organización fue fundada por Víctor Manuel Gómez, un curandero y escritor de libros sobre esoterismo, en 1954. Durante ese año, declaró que él era una encarnación de Samael (un ángel caído de la Bíblia) y que había venido al mundo a expandir su palabra.

Este hombre tomó el nombre de Samael Aun Weor y empezó a predicar sus creencias, las cuales se basan en la práctica del Gran Arcano y la magia sexual dentro del matrimonio (rechazando el onanismo, el clímax o la homosexualidad entre otras cosas) y retoma algunas de las creencias gnósticas (de hecho, retoma también el nombre para aplicarlo a la secta en cuestión) que surgieron durante los primeros siglos del cristianismo. Sus seguidores se fueron expandiendo poco a poco, y tras su muerte se repartieron por diferentes países.

¿En qué creen?

Los miembros de Gnosis se consideran la iglesia invisible de Jesucristo y defienden seguir una doctrina o corriente ideológica que busca la autorrealización del ser y el desarrollo de todas las posibilidades humanas a través del la evolución de la psique, el alma y el cuerpo. Se considera a sí misma además una escuela científica que pretende regenerar a la humanidad en todos los ámbitos posibles, y aportar y expandir conocimientos científicos, artísticos, místicos y filosóficos (considerando que estos cuatro son los pilares del saber).

Entre algunas de sus creencias más notorias, destaca que consideran la salvación del alma no a través de la fe sino a través del conocimiento introspectivo de lo que es divino: para ellos la redención es algo personal y requiere olvidar y dejar todo atrás para alcanzar el conocimiento, siendo ello un sacrificio que deben realizar. Asimismo, distinguen entre esencia, personalidad y ego (contra el cual hay que luchar) como principales componentes del ser humano. Por otro lado, Gnosis defiende la anteriormente citada magia sexual, en la que no se debe llegar al orgasmo.

El caso Patricia Aguilar

Si bien Gnosis ha existido durante largos años y se encuentra muy expandida en diversos países (incluyendo Colombia, donde se originó, Perú o España), lo cierto es que si recientemente ha estado bajo el foco de la atención mediática es debido al caso de una desaparición: la de la alicantina Patricia Aguilar.

Esta joven desapareció a los dieciocho años de edad, en 2017, encontrándose en su habitación y diarios numerosos documentos y anotaciones vinculadas al grupo. Posteriormente se descubrió que había viajado a Perú, de la mano de Félix Steven Manrique.

Este hombre, que afirmaba ser un líder espiritual del grupo Gnosis, sedujo a la joven de un modo semejante al que emplean numerosas sectas: en un momento de vulnerabilidad tras la muerte de un familiar y siendo ella aún menor de edad, empezó a contactar con ella a raíz de que la joven entrara a un blog esotérico a contar un sueño. Poco a poco empezaría establecer una relación cada vez más profunda, en la que la incitaría a creer en encontrar la salvación y en la que hasta terminó por hacer que la joven abandonara su hogar para huir a Perú.

Allí Manrique, quien consideraba necesitar mujeres para repoblar la Tierra tras un apocalipsis próximo y que había mantenido contacto con numerosas jóvenes, la mantuvo junto a él y junto a otras dos mujeres y sus hijos y la dejó embarazada, teniendo una hija con ella. Sus condiciones eran pésimas: cuando se las encontró tanto Patricia como el bebé estaban desnutridas y rodeadas de inmundicia. Afortunadamente, en la actualidad la joven está localizada y de vuelta en España junto a su bebé, mientras que el hombre que la utilizó está detenido.

Versión de Gnosis sobre el caso

Félix Steven Manrique afirmaba ser un líder espiritual vinculado a Gnosis, pero los representantes de éste afirman que pese a que sí estuvo vinculado a la secta fue expulsado al poco tiempo por su carácter mitómano. De hecho, no fue ningún líder sino un iniciado que solo estuvo en el grupo unos meses.

Ahora, Gnosis indica que el hombre falsificó material de la secta para sus propios propósitos, estableciendo también que va a interponer una demanda por usurpación de identidad y se desmarca de las acciones del responsable de manipular a la la joven alicantina.