Las principales representantes e las drogas alucinógenas. Kripos NCIS

Las drogas alucinógenas son una variedad de sustancias que ocasionan percepciones alucinatorias, o hacen que el sujeto tenga un desprendimiento de la realidad a causa del consumo de la sustancia.

Una vez que estas sustancias (drogas) entran en el Sistema Nervioso Central (SNC) la persona experimenta estados de conciencia alterados, los cuales pueden variar dependiendo de los tipos de drogas alucinógenas y el nivel de tolerancia que tenga el sujeto que las consume.

En las siguientes líneas veremos cuáles son las características de los principales tipos de drogas alucinógenas.

Principales tipos de drogas alucinógenas

De aquí en adelante veremos un listado con los principales tipos de drogas alucinógenas que existen, y algunos de sus efectos más característicos.

1. LSD

El LSD es un compuesto derivado del hongo del centeno. Es de color blanco y soluble en el agua, además de ser completamente inodoro. Originalmente esta droga se produce en forma de cristal, para luego ser molida y convertida en polvo.

Los efectos de esta droga son denominados “viajes”, por sus consumidores, los cuales no pueden tener la certeza de saber si el efecto de la droga será placentero o desagradable. El principal efecto que tiene esta droga es interrumpir los receptores de serotonina (receptores 5-HT-), además de producir alucinaciones.

2. Mescalina

Esta droga es del tipo alcaloide con propiedades alucinógenas. La manera más común de consumir la mescalina es mediante la masticación de peyote (cactus mexicano), pero también se puede preparar una infusión similar a la de un té.

Los efectos no se alejan demasiado de los que revisamos anteriormente respecto al LSD. La diferencia más significativa se encuentra en el tiempo de duración de los efectos; los del LSD duran aproximadamente de 8 a 10 horas, mientras que en este caso los efectos pueden durar hasta 3 días.

3. Éxtasis

A esta droga también se la conoce como MDMA, pertenece a la familia de las anfetaminas, y resulta un estimulante, por lo que su consumo generalmente hace que las personas experimenten sensaciones de placer elevado y estimulación mental. Por ello, el éxtasis es una droga de uso recreativo muy popular.

A pesar de que los efectos pueden parecer buenos, estos no son regulados de manera natural por el organismo, por lo que los efectos negativos terminan por ser mayores que los “positivos”, los cuales consisten fundamentalmente en una sensación de bienestar transitoria.

4. Fenciclidina

Esta es una droga disociativa, la cual aparte de poseer efectos alucinógenos como el resto, también posee un importante efecto anestésico. El nombre más común que recibe esta droga en las calles es “polvo de ángel”, y se presenta como un polvo cristalino que es soluble en agua, aunque también se consume en pastillas.

El efecto de esta droga dura menos que el de las anteriormente presentadas, aproximadamente 4 horas, y hace que el sujeto experimente alucinaciones, acompañadas por estados intensos de euforia y algunas distorsiones referentes a los sentidos.

5. Los derivados del cannabis

Estas drogas no son consideradas alucinógenas como tales, pero presentan efectos de alucinaciones en muchos de quienes las consumen, por lo cual se encuentran en este ranking. Los principales componentes de esta son el THC y el CBD.

Estas drogas ocasionan alteraciones significativas de la percepción y alucinaciones. También es común que cuando su efecto está pasando, el sujeto experimente un incremento atípico del apetito.

6. Dimetiltriptamina

De la familia triptamina, la dimetiltriptamina es una droga poco común que suele consumirse en múltiples formas, siendo la más popular de ellas en forma de cigarrillo, aunque también se le puede administrar mediante inyecciones o inhalaciones.

Los efectos son mucho más cortos que los de las drogas anteriores, aproximadamente entre 5 y 30 minutos máximo. A pesar de su corto efecto, las alucinaciones que se presentan después del consumo suelen ser bastante intensas.

Los riesgos de consumir estas sustancias

Esta variedad de drogas tienen una serie de riesgos variados para quienes las consumen, pasando por severas alteraciones de la conducta, un posible síndrome de abstinencia cuando dejan de consumirse (no en todos los casos), e incluso alteraciones a nivel orgánico relacionadas con los neurotransmisores del cerebro.

Estos riesgos dependen en gran medida de una serie de factores, como la cantidad de consumo y el tiempo durante el cual el sujeto se haya mantenido ingiriendo la sustancia, además del nivel de tolerancia que tenga la persona hacia una determinada sustancia. Quienes tienen baja tolerancia no precisan de mucho consumo para verse afectados por los efectos alucinógenos de estas sustancias. Con el tiempo y la frecuencia de consumo, las personas generan mayor tolerancia.

Otro de los riesgos del consumo de drogas alucinógenas es que estas juegan un papel importante como antesala a que el sujeto pase a consumir otro tipo de drogas más potentes y peligrosas para su salud.

Por ejemplo, las personas que consumen cannabis frecuentemente tienen altas probabilidades de pasar a consumir otras drogas como LSD, éxtasis, o mescalina. Cuando la persona genera tolerancia se le hace más complicado alcanzar las mismas sensaciones placenteras asociadas al consumo que al principio, y se recurre a la experimentación con otras sustancias psicoactivas.

¿De dónde provienen estas drogas?

Una gran cantidad de los tipos de drogas alucinógenas son provenientes de países latinoamericanos y africanos. Por ejemplo, los hongos de peyote son originarios de México, es de ellos de los cuales se extrae la Mescalina.

En cuanto a Europa, existe un tipo de hongo alucinógeno, también conocido como seta alucinógena; se trata de la amanita muscaria o falsa oronja, la cual se puede obtener una sustancia llamada psilocibina con propiedades psicoactivas.

Sin embargo, no todos los tipos de drogas alucinógenas surgen de sustancias presentes en hongos.

Referencias bibliográficas:

  • Gahlinger, P.M. (2001). Illegal Drugs: A Complete Guide to Their History, Chemistry, Use and Abuse. EUA: Sagebrush Press.
  • Mahoney A., Evans, J. (2008). Comparing drug classification systems. AMIA Annual Symposium Proceedings: 1039.