El Mindfulness ha demostrado ser una disciplina que nos ayuda a valorar el presente y, por tanto, a protegernos de ciertas patologías de nuestro tiempo.

A través de una sencilla premisa, este modo de entender la vida ha ido enraizando cada vez más en el ámbito de la salud y la terapia. Lejos de ser una moda, el Mindfulness está permeando en el abordaje de ciertos trastornos psicológicos como una herramienta eficaz.

Mindfulness Terapéutico. Javier Elcarte y Cristina Cortés nos acercan a esta forma de terapia

De este caldo de cultivo surge el Mindfulness Terapéutico, una modalidad novedosa y que está logrando un gran seguimiento por su capacidad para ayudar en la regulación emocional de los pacientes.

Nos hemos reunido con Javier Elcarte y Cristina Cortés, fundadores del centro Vitaliza, que son pioneros en España en esta modalidad terapéutica y nos explicarán de primera mano en qué consiste y los beneficios que aporta a los pacientes.

Bertrand Regader: ¿Cuál es la concepción del Mindfulness con la que se trabaja en Vitaliza?

Javier Elcarte y Cristina Cortés: Desde la intervención terapéutica, el mindfulness es una vía o recurso inestimable que nos ayuda a alcanzar la regulación emocional. Todos los problemas o trastornos psicológicos comparten la dificultad en la regulación emocional, ya sea por un exceso de autorregulación lo cual lleva a una mente rígida e inflexible o por un déficit de la misma, donde uno es víctima del desbordamiento emocional y del caos.

La teoría de la regulación del afecto de Alan Shore propone la conexión con el hemisferio derecho para poder descubrir los modelos relacionales procedimentales y, a partir de ahí, emprender una intervención que lleve al cambio de esos modelos internos de trabajo (MOI). Curiosamente ese cambio no se realiza desde un nivel cognitivo sino desde la conexión y la sintonía con el otro. Esta interconexión es la que nos ayuda a tener experiencias nuevas de relación a nivel implícito, vividas en el cuerpo en el momento presente. Por otro lado, Daniel Siegel sintetiza las ideas de Shore y las investigaciones sobre mindfulness y apego integrándolas en la teoría de la neurobiología personal. Siegel aplica los principios de la neurobiología interpersonal para promover la compasión, la amabilidad, la resiliencia y el bienestar en nuestras vidas personales.

Si comparamos las teorías emergentes neurofisiológicas interpersonales de la regulación con el mindfulness oriental, vemos que más allá de los arquetipos culturales, ambas están buscando lo mismo.

Muchas veces se confunde entre el Mindfulness y el concepto de la meditación. En vuestra opinión, ¿Cuáles son las principales diferencias?

Javier Elcarte

Traducir, ya sea desde las lenguas indoarias o desde el sánscrito clásico, idiomas en los que se recogen los textos de Buda, los términos que utilizan para referirse al estado de mente consciente y pacificación mental resulta algo muy complejo para nosotros, ya que los idiomas occidentales no tienen un paralelismo lineal para expresar esos conceptos psico emocionales.

Algo parecido ocurre con la idea de mindfulness, no hay una palabra en castellano que se corresponda completamente con ella. Así utilizamos diferentes términos como meditación, atención plena, etc.

Salvando las dificultades con los términos, en oriente hay diferentes corrientes de mindfulness y en occidente hemos desarrollado también diferentes visiones de lo que se busca con la atención plena o consciente. Somos dados a descafeinar los conceptos y a crear frases de autoayuda donde somos capaces de trivializar filosofías ancestrales.

A nada que estudies las diferentes escuelas budistas descubres que su filosofía va más allá de crear un estado emocional placentero. De hecho, no buscan resultados, se centran en el momento presente y en la observación de la experiencia interna y externa que se produce en cada momento para enfocarla en múltiples y variados aspectos como: claridad mental, compasión, amor, etc.

¿Cuáles son las claves que hacen del Mindfulness una herramienta terapéutica, yendo más allá de una simple experiencia agradable o relajante?

Cristina Cortés

El primer logro del mindfulness al llevar la atención una y otra vez sobre el objeto de mindfulness, normalmente la respiración, es la calma mental, comenzando así a producirse un mayor espacio entre pensamiento y pensamiento.

Esto permite descubrir, poco a poco, en uno mismo, en el presente, los estados emocionales que están ahí sin atender y que movilizan las defensas y las reacciones del día a día. Si uno se mantiene en la respiración mientras observa estos estados, puede vivenciar como va llegando la ola de la emoción que termina extinguiéndose. Lo habitual es que cuando llega el malestar nos escapemos de él, lo evitemos y reprimamos de mil formas diferentes.

En un estado mindful cambiamos la respuesta, nos mantenemos ahí, sin ningún lugar al que ir, observando y aceptando el dolor. Este estar ahí, en un estado de aceptación y compasión hacia uno mismo regula el oleaje emocional y va generando nuevas conexiones en la corteza orbitofrontal derecha, amortiguando de algún modo el movimiento emocional de origen más subcortical.

Caracol

¿En las sesiones en las que se utiliza Mindfulness también se enseña a los pacientes a usar estas técnicas por su propia cuenta?

Practicar el mindfulness en grupo, por lo menos al comienzo, resulta de gran ayuda. Hace más fácil el mantenerse en ese “volver y volver a la respiración y al presente una y otra vez”. Se crea un estado compartido de atención, donde las neuronas espejo del grupo trabajan en la misma dirección.

Por supuesto, la práctica individual entre sesiones resulta de igual importancia para ir fijando y fortaleciendo este nuevo aprendizaje.

¿Qué tipo de pacientes se pueden beneficiar especialmente del uso del Mindfulness?

En principio, absolutamente todos. De hecho, en trastornos severos como bipolaridad, disociación, etc. se recomienda también el uso de recursos de mindfulness.

Como herramienta de auto conocimiento y regulación emocional, el mindfulness está en la base de cualquier intervención terapéutica y es beneficioso para cualquier tipo de paciente.

En Vitaliza organizáis cursos para aprender la teoría y la práctica del Mindfulness Terapéutico. ¿Qué materias es necesario dominar para llegar a utilizar esta práctica con soltura?

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Un psicólogo amigo y sabio ya nos dijo hace muchos años; “llegará un momento que se conocerán los correlatos neurofisiológicos del mindfulness, pero eso no significa ser capaz de llegar a un estado de atención plena.”

Es decir, hablar de materias y teorías en mindfulness no asegura el estado mindful o de atención plena. La práctica cotidiana y constante, con perseverancia y sin expectativas es el camino. En el abordaje de Vitaliza, la idea es integrar el mindfulness en nuestra intervención terapéutica. Existen muchas formaciones dirigidas a profesionales sanitarios donde se aportan los conocimientos más recientes sobre las investigaciones realizadas en el campo del mindfulness y de la regulación emocional y del apego. Hay multitud de literatura al respecto.

Pero incluso para los terapeutas, solo hay una manera de aprender mindfulness y es practicando. El mejor conocimiento del mindfulness es la experiencia propia.