La mente humana tiene una gran capacidad para almacenar información, pero este proceso no es únicamente un fenómeno puramente intelectual: buena parte de la memoria humana está compuesta de emociones.

Esto tiene sentido, dado que de esa manera nos resulta mucho más fácil aprender rápidamente: lo emocional nos orienta a querer repetir determinadas experiencias y a evitar otras, dependiendo de las consecuencias que tuvieron para nosotros en el pasado. Pero esta lógica es una cuchilla de doble filo.

Y es que algunas vivencias son capaces de dejarnos marcas emocionales muy dolorosas, los traumas, que constituyen un problema psicológico. Por suerte, existen recursos psicoterapéuticos que permiten superar estos traumas, como por ejemplo la terapia EMDR. Por ello, aquí entrevistaremos a una psicóloga experta en su utilización: Shenhui Lin.

Shenhui Lin: aprovechando el potencial del EMDR para intervenir en traumas

Shenhui Lin es psicóloga experta en terapia EMDR, ámbito en el que lleva muchos años ayudando a sus pacientes desde su consulta, Iniciativa Kintsugi, ubicada en Providencia, Santiago de Chile. En esta ocasión nos hablará sobre el modo en el que este tipo de intervención terapéutica se usa para tratar el trauma psicológico.

¿Qué es la terapia EMDR y cuál es la principal característica que la distingue de otras formas de intervención psicológica?

Kintsugui

La Terapia Psicológica EMDR, cuyas siglas en inglés refieren a Eye Movement Desensitization and Reprocessing, es decir, Desensibilización y Reprocesamiento por medio del Movimiento Ocular, fue creada en 1987, por la Doctora en Psicología Francine Shapiro. Es un tratamiento de psicoterapia que fue diseñado originalmente para aliviar la angustia asociada a los recuerdos traumáticos.

El modelo de procesamiento de información adaptativo de Shapiro postula que la terapia EMDR facilita el acceso y el procesamiento de recuerdos traumáticos y otras experiencias de vida adversas para llevarlos a una resolución adaptativa.

La Psicoterapia EMDR surge inicialmente para el tratamiento del Trastorno de Estrés Postraumático, siendo utilizada con gran éxito en veteranos de guerra en Estados Unidos en Irak, Afganistán y Vietnam.

De hecho, actualmente el EMDR es la terapia recomendada por la OMS para estos efectos y con la que se atienden a los veteranos en el Departamento de Asuntos para Veteranos y Departamento de Defensa de los Estados Unidos, entre otros.

La terapia EMDR es una corriente psicoterapéutica que concilia desde la neurociencia distintos marcos teóricos de la psicología, tales como el psicoanálisis, el humanista, o el cognitivo conductual, permitiendo conceptualizar al ser humano como un todo integrado, colocando especial atención en el funcionamiento de sus emociones, creencias, somatizaciones, nivel de conciencia, sistemas vinculares, tipos de apego, experiencias de vida, bajo el paraguas de la neurobiología.

La terapia EMDR facilita el acceso a la red de memoria traumática, de modo que se potencia el procesamiento de la información, forjándose nuevas asociaciones entre la memoria traumática y las memorias más adaptativas (SPIA). Se ha estudiado que estas nuevas asociaciones dan como resultado un procesamiento completo de la información, un nuevo aprendizaje, reducción de la angustia, junto con otras emociones que perturban y la percepción del mundo sin distorsiones producto del trauma.

Uno de los aspectos que más me gusta de la terapia EMDR es que utiliza un protocolo en tres vertientes, que permite abordar el pasado, presente y futuro de la persona. Es decir, se reprocesan los eventos pasados que han sentado las bases para la disfunción, forjando nuevos vínculos asociativos con información adaptativa; se trabaja en las circunstancias actuales que provocan angustia u otros síntomas y los desencadenantes internos y externos se desensibilizan; y finalmente se trabaja en eventos futuros, para adquirir las habilidades necesarias para el funcionamiento adaptativo y saludable.

En tu día a día trabajando con pacientes, ¿cuáles son los principales problemas con los que usas este tipo de terapia?

El EMDR es más que una técnica psicoterapéutica, es un enfoque teórico que además posee técnicas y protocolos específicos para su aplicación en el proceso psicoterapéutico. El EMDR es mi corriente psicoterapéutica bajo la cual yo conceptualizo y abordo las problemáticas de mis pacientes.

A mi consultan en Iniciativa Kintsugi suelen acudir personas que sufren de diversas problemáticas, síntomas y trastornos. Baja autoestima, dificultad importante para relacionarse con otros, en especial con parejas, sensación de soledad, miedo a no ser amados, excesos de ansiedad y diagnósticos previos de depresión...

También llegan personas que pese a los años que han transcurrido, siguen sintiéndose atormentadas por los hechos relacionados con el golpe de estado en mi país, en Chile en 1973. Vivencias que muchas personas han revivido con los hechos del llamado Estallido Social que ocurrieron recientemente en nuestro país el 18 de octubre de 2019, surgiendo la aparición de nuevos procesos disruptivos sobre el psiquismo individual y colectivo, que han desencadenado revictimización y condiciones traumáticas preexistentes.

Por otra parte, la situación de pandemia COVID-19 y las cuarentenas en las que nos hemos visto afectados globalmente, están detonando variados malestares que estamos atendiendo. Tanto en el personal profesional de primera línea, con quienes hemos trabajamos directamente desde la Iniciativa Kintsugi, como en la población general, se están presentando altos niveles de ansiedad, síntomas de estrés, insomnio, percepción de soledad, inseguridad, miedo, encierro, crisis de pánico, síntomas depresivos y trastorno de estrés postraumático.

¿Cuáles son los aspectos característicos del trauma que hacen que responda bien a este tipo de tratamiento?

Se sabe que el trauma emocional tiene correlato neurológico. Cuando nos vemos expuestos a situaciones traumáticas, y más aún si son reiteradas, nuestra actividad neuronal se ve afectada.

Tanto un estímulo traumático como un continuo de estímulos traumáticos, son un input de información que ingresa a la amígdala, la cual se sobre estresa, generando una alerta al Hhpotálamo, para producir las hormonas que activan el proceso de lucha y huida, como la corticotropina, que tiene directa injerencia en nuestros sistemas cardiacos, motor y pulmonar. Y la hormona noradrenalina, que incide en el funcionamiento del tronco cerebral, sistema linfático y neocórtex.

Por otro lado, el hipocampo secreta la dopamina, que ayuda a fijar la atención y contribuye a que pierda su capacidad temporal y contextual al exponernos a hechos traumáticos.

Esta hiper segregación de hormonas sobre-consolida hechos traumáticos, inhibe la capacidad de acceder a recuerdos positivos, por sobre los desagradables, y comienza a generar una sensación de hiper traumatización de la que es muy difícil escapar, dado que la orden de la amígdala también ha activado a los centros opiáceos en el córtex generando endorfinas que producen anhedonia, y entumecimiento, las cortezas frontales se inhabilitan y con ello la capacidad de apagar el sistema de emergencia.

De acuerdo con esto, el EMDR viene a ser una verdadera revolución, porque trabajamos con este sistema natural que tenemos todas las personas para procesar la información a modos adaptativos (SPIA) que según lo descrito antes ha sido bloqueado.

La terapia EMDR estimula el SPIA para que la persona logre procesar y reprocesar las vivencias dolorosas de modo adecuado y saludable y con ello avanzar en su vida para su bienestar subjetivo, superando el trauma de manera permanente.

¿Es complicado hacer entender al paciente qué es el tipo de intervención EMDR? ¿Hace falta algo así como una etapa de “entrenamiento”?

Para nada complicado, en general la mayoría entiende muy bien lo que implica este abordaje psicoterapéutico, y ya trabajando en equipo, paciente y terapeuta EMDR en las sesiones, responden espontáneamente sobre lo que van experimentando al entender ellos mismo cómo opera el EMDR en ellos.

En la medida que avanza la terapia EMDR, hay etapas en la que el paciente atiende material emocionalmente perturbador en breves dosis secuenciales mientras se concentra simultáneamente en un estímulo externo. Los movimientos laterales de los ojos dirigidos por el psicoterapeuta son los estímulos bilaterales externos más utilizados, pero a menudo se utilizan una variedad de otros estímulos, como el golpeteo manual y la estimulación auditiva.

Por otra parte, la terapia EMDR permite ser muy protector con el paciente, es decir, nos preocupamos de desarrollar recursos en la persona para que ésta aprenda a verse a sí misma y a sus problemas, sin miedo, en el ambiente seguro propiciado por el vínculo terapéutico, y a regularse con sus propias herramientas. Para ellos, vamos trabajando de modo paulatino, observando sus avances, conteniendo durante el proceso, y al ritmo de cada paciente.

Pongamos por caso que una persona adulta ha pasado por una experiencia traumática hace dos años, a causa de un accidente de tráfico. ¿Cómo se usa la terapia EMDR para evitar que esa marca emocional que ha quedado en sus recuerdos le siga produciendo malestar?

Para el caso ejemplo que señalas, se trabajaría con las memorias traumáticas asociadas específicamente al accidente. Si bien es el accidente en sí mismo el momento traumático, también lo constituyen todo aquel hecho que ocurrió previo al accidente y las consecuencias posteriores, considerando todos los fragmentos intrusivos de la memoria conforman diversos puntos de perturbación que conforman el "episodio traumático".

Comprendiendo esto, se buscan los fragmentos de memoria que siguen perturbando, y que los detona o hace que se reviva el malestar en el presente, los cuales pueden ser una imagen, un olor, un sonido en particular, los pensamientos negativos de uno mismo, las emociones abrumadoras y los correlatos corporales. Para trabajar con cada uno de estos puntos de perturbación hasta que se extinga la perturbación y se logre percibir los hechos de un modo menos abrumador.

¿De qué manera se suelen ir notando los primeros efectos positivos de este tipo de intervención, desde el punto de vista del paciente?

Son variados los efectos positivos que un paciente puede experimentar, ya que va a depender de la persona en sí misma, sus síntomas iniciales, lo que se está trabajando y los objetivos planteados, cada paciente es distinto y ha comprendido de modo subjetivo y único su historia de vida.

Sin embargo, surgen efectos que se reiteran, tales como sentir alivio, relajarse, estar alegre y comentar de algún modo que “la mochila tan pesada que se llevaba ya no está”, sentir que ahora tiene sentido el pensamiento positivo de sí mismo, reformular las propias creencias negativas a positivas, aceptarse y creer en sus capacidades o habilidades... incluso algunos pacientes reportan disminución de molestias fisiológicas psicosomáticas.

Así, los pacientes comienzan a notar un cambio respecto del modo en como se percibían a sí mismos y al mundo y su relación con el entorno. Y a sentir amor propio y que también pueden ser amados.

¿Crees que existen ámbitos de investigación en los que, en el futuro, la terapia EMDR puede demostrar su utilidad ante nuevos problemas y necesidades a cubrir?

Es lo más probable. Desde que surgió esta corriente psicoterapéutica, ha habido tanta investigación sobre la terapia EMDR que ahora es reconocida como tratamiento prioritario para el trauma y otras experiencias perturbadoras, siendo reconocida oficialmente por organizaciones como la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, la Organización Mundial de la Salud y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América y varios ministerios de salud en Europa.

Ya es posible encontrar estudios favorables de los efectos del EMDR en el tratamiento del Trastorno Límite de la Personalidad, trastorno bipolar, la depresión, la crisis de pánico, para diversas fobias, o para el Trastorno Obsesivo-Compulsivo, entre otros.

En los últimos años, autores como Miller han investigado en casos clínicos de depresión severa con psicosis, dismorfofobia delirante y esquizofrenia que han sido tratados con éxito con EMDR. Con seguimiento clínico de más de 4 años después de la terapia EMDR, donde el paciente que presentaba esquizofrenia sigue estando libre de medicación y de síntomas.