El Test de Terman Merril (1916) es un a herramienta de medición de la inteligencia, creado por el psicólogo estadounidense Lewis Madison Terman (1877-1956) y por la psicóloga, también estadounidense, Maud Amanda Merrill (1888-1978). Se trata de una revisión del test de Binet y Simon.

En este artículo veremos en qué consiste este test, cuál es su origen, qué evalúa y cuáles son los 10 subtests que lo configuran.

¿Qué es el Test de Terman Merril?

El Test de Terman Merrill nació en el año 1916, de la mano de los dos psicólogos estadounidenses mencionados al inicio. Este test se divide en 10 subtests, los cuales incluyen diferentes tipos de tareas, orientadas a medir tanto la inteligencia verbal como la no verbal.

A su vez, el test se puede dividir en 6 grandes áreas en las que también se divide la inteligencia general:

  • Inteligencia general
  • Razonamiento cuantitativo
  • Razonamiento fluido
  • Procesos visuoespaciales
  • Memoria de trabajo
  • Conocimiento

Las actividades del Test de Terman Merril que conforman estas 6 áreas son de diferente tipo, y a través de ellas se obtienen dos valores: el coeficiente intelectual y el grado de aprendizaje del sujeto examinado.

Así, las actividades que configuran el test incluyen tareas de concentración, analogías, juicios, razonamiento abstracto, memoria, lenguaje, etc.

Origen

Para entender un poco la historia del Test de Terman Merril, vayamos al origen de las pruebas de inteligencia. Estas pruebas, también denominadas tests de inteligencia, tienen su origen a final del siglo XIX, de la mano de autores como Alfred Binet y Théodore Simon (Binet era psicólogo y Simon, psiquiatra).

Binet y Simon fueron quienes desarrollaron el primer test de inteligencia, que permitía determinar las fortalezas y los puntos débiles en la cognición de los sujetos (es decir, en sus capacidades intelectuales).

El Test de Binet y Simon se utilizó en numerosas escuelas públicas, y muchos años después, llegaron Terman y Merril, quienes revisaron el test de Binet y Simon y lo adaptaron para que su uso fuera más sencillo y eficaz.

Características esta herramienta de medición de inteligencia

El Test de Terman Merril consiste en una prueba psicométrica que evalúa la inteligencia y que permite determinar el cociente intelectual del sujeto examinado, a través de una serie de subtests con diferentes tareas, con una duración total de entre 40 y 50 minutos (el test completo).

Su uso está destinado a la evaluación de personas que tienen un mínimo nivel escolar, que les permita entender los problemas planteados a lo largo de la prueba.

Como se ha comentado antes, el test consta de 10 subtests que miden diferentes habilidades, todas ellas relacionadas con la inteligencia. Concretamente, el test permite obtener dos medidas: la de la inteligencia y la de la capacidad de aprendizaje. Además, también permite hacer una interpretación de las puntuaciones y un diagnóstico del sujeto examinado.

De cada una de estas medidas (inteligencia, capacidad de aprendizaje, interpretación y diagnóstico) se obtienen diferentes puntuaciones, que hacen alusión a cuatro valores o rangos y que nos permiten “clasificar” al sujeto en cuestión. Estos valores son cinco:

  • Deficiente
  • Inferior al término medio
  • Término medio
  • Superior al término medio
  • Superior

Objetivo

El objetivo del Test de Terman Merril es medir una serie de capacidades y habilidades de la persona, todas ellas relacionadas con la inteligencia general. Dichas capacidades tienen que ver con la cognición humana, y son la capacidad intelectual (inteligencia general), la capacidad analítica, la capacidad de síntesis y la capacidad de organización.

Por otro lado, hablando ya de habilidades más relacionadas con la inteligencia práctica, el test mide cultura general, planificación y toma de decisiones.

Finalmente, y en un sentido más académico, el test permite evaluar habilidades como la habilidad numérica, las habilidades verbales, la comprensión y el rendimiento/aprovechamiento académico.

Subtests

Hemos visto que el Test de Terman Merril evalúa la inteligencia a través de 6 grandes áreas (o factores específicos), ya enumerados. El test hace esta evaluación a través de 10 subtests, que a su vez incluyen tareas y actividades de diferente tipo; estas consisten en pruebas que evalúan tanto inteligencia verbal como no verbal.

Recordemos que la inteligencia verbal incluye actividades que requieren la lectura y la comprensión del lenguaje, y la inteligencia no verbal, no (este segundo tipo de inteligencia es más de razonamiento abstracto, evaluada a través de ejercicios como por ejemplo “seguir la serie numérica”). Es decir, la inteligencia no verbal no requiere que el sujeto sepa leer.

Ahora sí, vamos a ver qué 10 subtests conforman el Test de Terman Merril.

1. Información

El primer subtest del Test de Terman Merril es el de información. Este mide la memoria a largo plazo del sujeto, así como el nivel de información que este es capaz de captar de su entorno.

Su puntuación indica la capacidad de asociación que tiene la persona a la hora de utilizar datos, así como su capacidad para generar información a través de sus conocimientos.

2. Juicio o comprensión

El segundo subtest evalúa el juicio o la comprensión de sujeto. Así, mide el sentido común de la persona, así como su manejo de la realidad. Su puntuación indica la presencia o ausencia de comprensión y capacidad para resolver problemas prácticos (cotidianos).

También refleja el grado de ajuste de la persona a las normas sociales, y cómo esta aprovecha las experiencias de la vida para aprender.

3. Vocabulario

También denominado subtests de los significados verbales, evalúa la presencia o ausencia del pensamiento abstracto, así como el nivel cultural del sujeto. Concretamente, mide el conocimiento del lenguaje por parte del sujeto, así como el análisis que este hace de los diferentes conceptos.

4. Síntesis o selección lógica

El siguiente subtest del Test de Terman Merril es el de síntesis, y mide el razonamiento del sujeto, su capacidad de abstracción y las deducciones que este hace a través de la lógica.

Así, a través de este subtest podemos conocer la capacidad del sujeto para interpretar y evaluar la realidad de forma objetiva. También analiza la capacidad para resumir (sintetizar), relacionar ideas y generar conclusiones.

5. Aritmética o concentración

Este subtest evalúa hasta qué punto el sujeto examinado maneja la información, se concentra y se resiste a las distracciones. En definitiva, nos indica qué grado de concentración (atención) tiene el sujeto cuando debe concentrarse (sobre todo bajo presión).

6. Análisis o juicio práctico

El siguiente subtest evalúa el sentido común, la previsión y la capacidad para identificar incongruencias. Permite determinar si el sujeto es capaz de desglosar la información de un problema y explicar sus causas subyacentes.

7. Abstracción

El subtest de abstracción del Test de Terman Merril, también denominado subtest de analogías, mide dos aspectos fundamentales: la comprensión de la información y la capacidad para generalizar.

Es decir, permite analizar si una persona es capaz de relacionar diferentes ideas para llegar a una determinada conclusión, y hasta qué punto puede hacerlo.

8. Planeación

También denominado subtest de ordenamiento de frases, evalúa las siguientes habilidades: planeación (es decir, planificación), organización, anticipación, atención al detalle e imaginación.

Así, determina el hecho de que la persona sea capaz de prever las consecuencias de determinados actos, y también evalúa la capacidad de atender los detalles y la globalidad de una determinada situación.

9. Organización

El subtest de la organización, también denominado de clasificación, mide la capacidad del sujeto para discriminar y seguir los procesos. Evalúa también si un individuo es capaz de detectar los fallos en determinados procesos, y de solventar dichos fallos

10. Anticipación, atención o seriación

Finalmente, el último subtest del test de Terman Merril es el de la anticipación, atención o seriación.

Mide estas capacidades, y su puntuación indica si el sujeto es capaz de interpretar y verificar determinados cálculos numéricos. También evalúa la capacidad de sujeto para concentrarse, especialmente bajo presión.

Referencias bibliográficas:

  • Ballesteros, J. (2010). A critical review of the Terman scale. Why we should not use the Third Edition Stanford-Binet Form L-M. Psicología Educativa, 16(1): 23-30.
  • Ortiz, P. (1989). Evaluación Intelectual en la Clínica. En A. Ávila Espada (Ed.): Evaluación psicológica clínica (Vol. II). Madrid: UCM.
  • Pueyo, A. (1997). Manual de Psicología Diferencial. Madrid: McGraw-Hill.
  • Valdez, A., Cortes, G., Vázquez, L. y De la Pena, A. (2018). Terman-Merril Application for Intelligence Measurement. (IJACSA) International Journal of Advanced Computer Science and Applications, 9(4): 62-66.