Ya existen opciones para evitar que un mensaje sea leído por quien no toca.

¿Cuántas veces hemos estado a punto de padecer un mini ataque al corazón por haber enviado un email erróneo? Seguro que a menudo, dada la alta dependencia a las nuevas tecnologías para relacionarse a nivel laboral y personal que hay hoy en día. Posiblemente te gustaría desaparecer de la faz de la tierra al comprobar que no hay vuelta atrás, que el destinatario verá el contenido de ese email que nunca debió recibir.

Actualmente, las grandes empresas de telecomunicaciones se están apresurando a ofrecer un servicio con valor añadido, algo que todos llevamos años deseando que se invente: poder borrar un correo nuestro una vez que ha sido enviado. Eliminar un email que nunca debería de haber llegado a un destinatario ya es posible, y lo mismo ocurre con aplicaciones de mensajería instantánea (Whatsapp o Telegram).

¿Cómo funciona el envío de un email?

He aquí una de las importantes explicaciones del por qué ya es posible eliminar un email ya enviado. Esto se debe a que el correo en cuestión “viaja” por varios servidores que lo guían por la red de Internet hacia el destinatario, como si pasara por una carretera de peajes. Lamentablemente, este acto no tardará más que unos pocos segundos en la mayoría de los casos, salvo imprevisto.

Errores comunes

Según los expertos informáticos y en seguridad de navegación, este tipo de incidencias suceden mucho más frecuentemente de lo que solemos pensar. La herramienta del correo electrónico se ha vuelto indispensable, trabajamos con ella, viajamos con ella y nos presentamos con ella, sobre todo en el mercado laboral. Consecuentemente, la probabilidad de caer en el error se ha multiplicado por diez en los últimos años.

Envíos a un cliente que no debería ver cierta información, envíos de mensajes quejándonos de nuestros superiores a los propios responsables o respuestas inapropiadas en modo “reply to all” son algunos de los casos más comunes. Algunas personas han perdido el empleo por estas acciones involuntarias, o incluso han sido denunciados por falta de profesionalidad.

¿Cómo eliminar un email enviado?

Hay que tener en cuenta que, en muchos casos, esto no va a ser posible. Únicamente tenemos la posibilidad de eliminar un email ya enviado dependiendo del programa que hagamos servir.

El momento en que un mensaje se queda en la bandeja de salida, esperando a que sea enviado, es cuando podremos interceptar su envío A continuación veremos algunas pautas a seguir y poder salvar el pellejo en esos momentos de crisis según el servidor que usemos.

Correo Google “Gmail”

Es el servidor web más usado en la actualidad, ya que se puede sincronizar con Youtube, Facebook y el propio buscador de Google. En este caso debemos dirigirnos a la pestaña de “configuración” de Gmail, clicar en la opción “deshacer el envío”, que nos dará la posibilidad de elegir el tiempo del que queramos disponer para poder eliminar un mensaje antes de ser enviado.

Correo Outlook de Microsoft

Los usuarios de Microsoft lo tienen mucho más fácil. El servidor web de correo Outlook permite la interrupción del envío con más tiempo. Concretamente, hasta que el propio destinatario lea el mensaje (pueden ser hasta 24 horas o más). Simplemente hay que dirigirse a la pestaña de “elementos enviados”, clicamos sobre el email erróneo y pinchamos sobre la opción “retractarme de este email”.

Usuarios de Thunderbird

Esta plataforma de correo web es menos conocida, pero más utilizada entre los usuarios expertos en la materia, pues resulta ser uno de los servicios más confidenciales a nivel de Red del mercado. Thunderbird tiene por defecto la opción de dejar los mensajes en la bandeja “stand by”. Clicamos entonces sobre la opción “send later” y ello podrá retrasar el envío hasta dos horas.

Servicio de correo Virtutu

El sistema Virtutu es el más eficaz, ya que es el único que cuenta con un modelo de encriptación que permite no solo detener, interrumpir o retrasar un envío como sucedía en los casos anteriores, más bien nos brinda la posibilidad de eliminar por completo susodicho mensaje, de tal manera como si no lo hubiéramos escrito jamás. Esto es, aunque hayamos enviado el mensaje. Sorprendente, ¿verdad?