Los gatos son excelentes animales de compañía, y una de las mascotas favoritas de muchas personas. Los beneficios de tener mascotas como este felino han sido demostrados por la ciencia, pues según algunas investigaciones, éstos ayudan a prevenir alergias en los niños, evitan infecciones respiratorias, mejoran el estado de ánimo e incluso aumentan la autoestima. Además, los gatos son empleados en terapia psicológica, lo que se conoce como gatoterapia.

De hecho, es tal la popularidad de los gatos que la relación que establecen con los humanos ha sido motivo de estudio en diversas ocasiones, algunas veces con resultados sorprendentes. 

Eso sí, estos animales suelen tener fama de ser algo egoístas e interesados, especialmente cuando hay alimento por medio. Pues bien, esta idea que tenemos de los felinos domésticos parece haber sido desmentida. Al menos, según afirma un estudio del que nos hacemos eco en este artículo.

La relación del hombre con los gatos a lo largo de la historia

Desde tiempos ancestrales el ser humano siempre ha tenido la tendencia a domesticar animales. Si bien históricamente siempre nos habíamos rodeado de algunas especies como las vacas, las ovejas o los caballos (que servían para cubrir algunas necesidades básicas: comida, vestimenta o incluso movilidad...), otras especies como los gatos o los perros, en tiempos más recientes, han tenido una relación de mayor cercanía con sus dueños. Los perros, a diferencia de los gatos, han sido utilizados para otros fines, por ejemplo, la caza o la protección.

El origen de los gatos como animal domesticado se remonta a Egipto en el año 3000 aC, cultura en la que se les consideraba seres divinos, manifestaciones de la diosa Bastet. Tal era la admiración y el respeto de los egipcios hacia los felinos que la historia cuenta que perdieron la famosa batalla contra los persas por no querer dañarles.

En el 526 a.C., el Imperio persa, en plena expansión, puso sus ojos en Egipto. Tras cruzar el desierto del Sinaí, comenzó la Batalla de Pelusium. Este conflicto bélico recibe este nombre porque se llevó a cabo en Pelusio, una antigua ciudad del Bajo Egipto, situada en el extremo nordeste del delta del Nilo. Los persas, conscientes de la importancia que los gatos tenían para sus enemigos, emplearon a los felinos como escudos en una batalla que fue más bien una carnicería. Por no querer lastimar a los felinos, los egipcios perdieron más de 50.000 hombres, mientras que los persas solamente tuvieron 7.000 bajas.

Estos felinos adoran el cariño humano

La relación de los gatos con los humanos sigue muy presente en la actualidad, y muchas son las familias que tienen a estos animales en su hogar y que los consideran parte de su familia. Siempre se ha creído que los gatos son algo independientes y bastante interesados; sin embargo, esta creencia para no ser del todo cierta.

Esto es lo que afirman un grupo científicos de las universidades de Oregon y Monmouth en Estados Unidos, que utilizaron muestra de 50 gatos para su investigación. Por extraño que parezca, resulta que los gatos prefieren el contacto con las personas antes que otros estímulos como la comida, el juego o los olores.

Cómo se realizó el estudio

Para poder evaluar el comportamiento de los gatos, los científicos dividieron a los felinos en dos grupos. Uno de ellos estaba formado por animales domésticos y el otro por animales que vivían en una protectora. Ambos grupos fueron aislados durante un tiempo de dos horas y media, y luego se les presentaron los estímulos para conocer su preferencia.

Los animales prefirieron la interacción con los humanos antes que otros estímulos en un 65% de los casos, y la comida fue la segunda preferencia de los felinos. Los investigadores no detectaron ninguna diferencia significativa entre los gatos que procedían de un hogar y aquellos que habían sido cogidos de una protectora. Esto parece demostrar que los gatos valoran el contacto con los humanos más de lo que creíamos.

¿Sabías que los gatos dominan a los humanos?

Si bien el resultado anterior desmiente algunos mitos sobre los gatos, otro estudio llevado a cabo en 2009 afirma que los felinos dominan a sus dueños. Es decir, que no solo les gusta estar con ellos, sino que, además, hacen todo lo posible para que éstos estén pendientes de ellos e influyen de manera considerable en sus decisiones. 

El estudio se llevó a cabo por la Universidad de Sussex (Reino Unido) y los resultados confirman que estos animales han desarrollado un mecanismo para pedir la atención de sus dueños que no falla: un ronroneo peculiar. Y es que si tienes a un gato como mascota, alguna vez habrás notado su forma de pedirte algo. Pasa por debajo de tu pierna y hace ese “ruidito”, o te busca cuando estás durmiendo para que te levantes y le atiendas.

Pero el ronroneo que llama tu atención es algo distinto. Según Karen McComb, una ecóloga conductual y directora de esta investigación, que fue publicada en la revista Current Biology, “los gatos domésticos hacen un ronroneo diferente para llamarnos la atención. Además del ronroneo habitual, añaden un maullido peculiar que tiene una frecuencia más alta. Este ronroneo instrumental tiene un objetivo, y hace que los dueños saquen a relucir su instinto paternal. Los gatos casi siempre se salen con la suya”. En definitiva, este ronroneo no es tan intrusivo como el que utilizan normalmente, por lo que los humanos lo toleran y aceptan mejor.

Puedes saber más sobre este estudio en este artículo: “Los gatos dominan a sus dueños, según revela un estudio”.

Conclusión

Los gatos son una de las mascotas preferidas por muchas personas, pero siempre han gozado de una cierta mala fama. Creemos que los gatos son independientes, que muchas veces no valoran lo que hacemos por ellos y que pueden incluso ser fríos. Sin embargo, un estudio reciente desmiente estas creencias, y afirma que los gatos prefieren el contacto con los humanos antes que otros estímulos como la comida o el juego. 

Otro estudio, además, encontró que los felinos dominan a los humanos e influyen en el comportamiento de sus dueños porque han desarrollado un ronroneo peculiar.