Un resumen de sus propiedades. Wikimedia Commons.

En la naturaleza podemos encontrar una gran cantidad de sustancias y elementos, que interaccionan entre ellas continuamente. Esta interacción a menudo implica algún tipo de reacción química, algo que ocurre incluso aunque no lo veamos a simple vista.

Una de las reacciones químicas más conocidas y más habituales en la naturaleza es la de oxidación, la cual se produce cuando un elemento empieza a perder electrones debido a su interacción con el oxígeno. Esta reacción se vincula con procesos como el envejecimiento y el deterioro celular, pero sin embargo es muy relevante y de gran utilidad en distintos ámbitos de nuestra vida o de la sociedad. E incluso a menudo se busca generar compuestos con gran poder oxidativo. Ejemplo de ello es el permanganato de potasio, sobre el que vamos a hablar a lo largo de este artículo.

¿Qué es el permanganato de potasio?

Se conoce como permanganato de potasio a un compuesto químico formado por una combinación de iones de potasio y permanganato, con una proporción y estructura determinada (su fórmula es KMnO4, lo que equivale a una combinación de un átomo de potasio, otro de manganeso y cuatro de oxígeno).

De color violeta o morado oscuro (debido principalmente al permanganato, si bien a medida que se disuelve en cada vez mayores cantidades de disolvente puede cambiar de coloración e incluso llegar a perderlo por completo), se trata de un compuesto que no parte del carbono por lo que se clasificaría como inorgánico.

También conocidos como cristales de Condy o minerales camaleón, el permanganato de potasio es un producto altamente valorado en diversos ámbitos y goza de múltiples posibles aplicaciones, especialmente por el hecho de ser un agente oxidante muy potente. Puede encontrarse en el mercado tanto en forma líquida como sólida, y se disuelve con facilidad tanto en agua como alcohol o acetona (entre otros). Se trata de un producto que no es per se inflamable pero sí extremadamente corrosivo, además de que puede generar reacciones incendiarias violentas e incluso explosivas si se mezcla con determinadas sustancias.

Algunas de sus principales aplicaciones

Este compuesto es muy apreciado en diferentes ámbitos y actividades, poseyendo debido a su alto poder oxidativo una serie de propiedades que lo hacen un producto de gran utilidad. Entre las funciones y aplicaciones para los que se emplea el permanganato de potasio, podemos destacar las siguientes.

Purificación del agua

Una d1. e las aplicaciones más interesantes y habituales del permanganato de potasio es la purificación de grandes masas de agua, contribuyendo a eliminar bacterias y favoreciendo la mejoría de la calidad del agua. Se emplea por ejemplo en las cañerías del agua y en desagües, y también incluso en la potabilización del agua.

2. Preservación y desinfección de algunos alimentos

Otro de los usos del permanganato de potasio se vincula al ámbito alimentario. Concretamente, es utilizada para evitar la oxidación de frutas como los plátanos y ayudar a su preservación incluso en ausencia de refrigeración. En algunas regiones también se utiliza de forma diluida para lavar algunos alimentos, debido a sus acción antiséptica.

3. Utilización industrial

El permanganato de potasio tiene también aplicaciones en la industria o en la investigación química, permitiendo la transformación de la materia a través de procesos de oxidación de tal manera que permite obtener diferentes tipos de compuestos y reactivos.

4. Fotografía

Si bien hoy en día es una aplicación ya inexistente, en el pasado se empleaba el permanganato de potasio junto a otros componentes en fotografía, permitiendo la reacción química resultante de su mezcla utilizar los primeros flashes.

Usos médicos y veterinarios

El permanganato de potasio, además de las anteriores aplicaciones, también posee una serie de aplicaciones clínicas relevantes. Ahora bien, dado que el alto poder oxidativo de este compuesto hace que tenga un gran potencial tóxico y abrasivo solo puede emplearse a nivel médico o veterinario cuando se encuentra disuelto en su totalidad en grandes cantidades (al menos, en proporción respecto a la cantidad de permanganato potásico) en agua u otra sustancia. De hecho, por lo general el de uso médico se encuentra en una proporción 1/10000.

Las indicaciones de este tipo de solución suelen limitarse al uso tópico, siendo un potente antiséptico en diferentes problemas cutáneos (como dermatitis), algunas úlceras o infecciones por hongos en la piel (es habitual en los pies). También se utiliza para aliviar el dolor de callos, e incluso a veces para tratar las hemorroides (en este caso siempre debe consultarse previamente a un profesional médico). En ocasiones también se usa como colutorio.

También tiene propiedades astringentes (es decir, provoca la retracción de los tejidos y los reseca), con lo que en ocasiones se emplea en heridas superficiales o trastornos cutáneos que provoquen supuración. En ocasiones se puede emplear para tratar envenenamientos o intoxicaciones, siendo utilizado en algunos lavados gástricos provocadas por ejemplo por mordeduras de serpiente o fósforo blanco. Además de ello se emplea para tratar la hiperhidrosis o sudoración excesiva de diferentes partes del cuerpo.

Asimismo también tiene usos veterinarios, por lo general de cara a tratar infecciones cutáneas y/o fúngicas en animales como los peces.

Riesgos, efectos secundarios y contraindicaciones

El permanganato de potasio resulta útil en diferentes ámbitos, pero lo cierto es que es un compuesto muy peligroso si no se utiliza con la precaución que merece. No en vano, es como hemos dicho muy oxidante e incluso corrosivo, con lo que no debería manejarse con la piel desnuda.

Su peligrosidad aumenta en gran medida si se llega a ingerir, pudiendo manifestar gran toxicidad e incluso pudiendo provocar la muerte si el consumo se da en cantidad suficiente. En este sentido, puede provocar problemas respiratorios severos e incluso hemorragias internas. También sus vapores pueden provocar irritaciones e inflamaciones en el tracto respiratorio.

En lo que respecta a la versión diluida para uso médico, una ingestión accidental puede provocar náuseas y problemas intestinales, problemas hepáticos o renales, depresiones cardiovasculares o edemas. Asimismo, en su uso tópico puede llegar a provocar irritaciones, quemaduras e incluso úlceras. Debe tenerse en cuenta que no debe aplicarse durante el embarazo o la lactancia a menos que un médico lo recomiende, y tampoco deberían hacerlo aquellos que sufran enfermedades renales o con problemas o lesiones extensas o con úlceras.

Referencias bibliográficas

  • Hospital Universitario Central de Asturias. (2003), Medicamento: Potasio Permanganato Sol. Tópica al 1/10000. Oviedo, España.