La capacidad del ser humano para leer y escribir supone un gran número de complejos procesos mentales en los que se une la información visual y auditiva, y posteriormente motora en el caso de la escritura. Suponen un procesamiento y una integración complejos, que se llevan a cabo en diferentes regiones del encéfalo. 

Una de las más importantes es el área 40 de Brodman, o giro supramarginal. Veamos cómo es y de qué funciones se encarga esta parte del cerebro.

Giro supramarginal: así es esta parte del lóbulo parietal

El giro supramarginal es uno de los giros o circunvoluciones del cerebro, es decir, uno de los pliegues visibles de la corteza cerebral. Está situado en el lóbulo parietal inferior, justo por encima de la cisura de Silvio y en estrecha vinculación con el giro angular y el área de Wernicke. Esta circunvolución se encuentra presente a nivel bilateral (es decir, hay una en cada hemisferio cerebral) y que tiene una gran importancia a la hora de permitir que algunos procesos complejos tengan lugar.

El lóbulo parietal se encuentra vinculado a una gran cantidad de funciones básicas en nuestro día a día, como el lenguaje tanto a nivel oral como escrito o la percepción auditiva y participa en aspectos como la orientación y la memoria. Las funciones que realiza la corteza del lóbulo parietal se vinculan principalmente a la percepción sensorial y al procesamiento e integración de la información obtenida por los sentidos.

Esta última es una de las funciones del giro que nos ocupa. La circunvolución angular es considerada una área de asociación, en la que se integran informaciones procedentes de otras regiones del cerebro.

Funciones del giro supramarginal

El giro supramarginal es un área cerebral de gran importancia, que si bien es esencialmente conocida por su papel en el lenguaje tiene diversas funciones.

1. Lectoescritura

Una de las funciones más conocidas del giro supramarginal es la de permitir, junto al giro angular, la lectoescritura. Para poder leer y escribir necesitamos ser capaces de realizar la integración de material visual y sonoro de tal manera que podamos asociar fonemas y grafemas, es decir los sonidos y las letras que los representan. Son ambos giros, el angular y el supramarginal, los que también permiten asociar representación visual y significado.

Esta función es la que hace que junto a las áreas de Broca y Wernicke y el giro angular, el giro supramarginal sea una de las principales estructuras cerebrales del lenguaje.

2. Memoria de trabajo

Se ha demostrado que al margen de su papel en el lenguaje, el giro supramarginal tiene conexiones con la corteza prefrontal dorsolateral que lo convierten en un área relevante para la actualización de la memoria de trabajo.

3. Aprendizaje

También se ha observado que el giro supramarginal participa en la adquisición de habilidades, especialmente de aquellas que suponen movimiento. Aunque no se trata de algo confirmado, se sospecha que es capaz de grabar información respecto a la posición de las extremidades en base al recuerdo de eventos anteriores.

4. Percepción táctil

El giro supramarginal se ha vinculado no solo al lenguaje y a aspectos cognitivos sino también a la percepción de estímulos táctiles, concretamente a su reconocimiento.

Trastornos y situaciones en las que se encuentra alterado

La alteración o lesión de esta región cerebral puede tener diferentes repercusiones de severidad variable, siendo visibles alteraciones en el giro supramarginal en los pacientes con diferentes trastornos.

1. Afasia

Es frecuente encontrar afectaciones o alteraciones en este área en pacientes con afasia. Se entiende como tal a aquél trastorno en el que se dificulta o imposibilita la comprensión y/o expresión del lenguaje, provocado por una lesión cerebral.

El tipo de afasia en que es más común que se de un daño en el giro supramarginal es la de conducción, en que la repetición de palabras resulta dañada a pesar de que la y comprensión y expresión del lenguaje permanecen inalteradas.

2. Alexia

Debido a que el giro supramarginal y es una de las principales zonas junto con el angular de la integración entre material visual y auditivo, su lesión o disfunción y se encuentran vinculados a la alexia, que suponen la existencia de severas dificultades a la hora de poder interpretar o leer un texto.

De este modo, una lesión en el giro supramarginal va a suponer una presumible alteración en la capacidad de leer al no poder asociar correctamente representación visual con su significado.

3. Negligencia corporal

Con hemos dicho, el giro supramarginal no solo está implicado en el lenguaje sino que también realiza otras funciones. Asimismo alteraciones en el giro supramarginal también pueden provocar la presencia de negligencia espacial a nivel del propio cuerpo. También pueden aparecer algunos problemas a la hora de hacer funcionar correctamente la memoria de trabajo.

4. Esquizofrenia

Al margen de eso, también aparecen alteraciones del giro supramarginal en algunos trastornos mentales. Por ejemplo, se observa que existe una relación entre este área y las alucinaciones auditivas en la esquizofrenia, existiendo correlación entre el tamaño del giro supramarginal y la gravedad de estas.

Referencias bibliográficas:

  • Clark, D.L.; Boutros, N.N. y Méndez, M.F. (2012). El cerebro y la conducta: neuroanatomía para psicólogos. 2a edición. El Manual Moderno. México.